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Turismo de bisturí. Un viaje arriesgado.

Turismo de bisturí. Un viaje arriesgado.

Los paquetes de viajes que mezclan turismo y cirugía a unos precios más que asequibles hacen que esta opción cada vez cuente con más adeptos. Pero, ¿en qué consiste exactamente esta combinación de vacaciones y estética? y, sobre todo, ¿qué garantías tienen las intervenciones?

Tras un billete de avión de ida y vuelta puede esconderse un mundo inimaginable hasta hace poco tiempo. Además de una visita a las cataratas de Iguazú o de una excursión al desierto, los paquetes turísticos que ofrecen las agencias de viaje incluyen liftings, liposucciones o implantes mamarios a precios francamente atractivos. Hablamos del turismo de bisturí, una modalidad que aúna los conceptos de vacaciones y operaciones de estética, y que cada vez cuenta con más adeptos, debido a lo ventajoso de sus precios (hasta cinco veces más reducidos que las tarifas españolas), y al anonimato que supone operarse en el extranjero y volver a casa cuando ya han desaparecido las secuelas inmediatas de la intervención (inflamación, moratones).

Mucho ojo

Ante el aumento creciente de personas que eligen esta opción, muchas sociedades científicas y expertos han advertido de los riesgos que estas intervenciones pueden suponer para la salud. Así, la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) ha alertado, mediante un documento oficial, sobre los posibles peligros derivados del turismo de bisturí, recordando que las intervenciones de estética requieren reunir a un equipo profesional preparado, además de materiales seguros y aprobados por las autoridades sanitarias. Antes de emprender este tipo de viajes no es posible confirmar si los médicos incluidos en los servicios tienen el título y la cualificación correspondiente para ejercer como cirujanos plásticos, explican los expertos.

A menor precio, menos seguridad

Según el comunicado oficial de la SECPRE, los costes de este tipo de turismo son alarmantemente baratos, y no se corresponden con los precios de mercado. Por poner un ejemplo: los implantes mamarios (es decir, sólo las prótesis) autorizados en Estados Unidos o Europa tienen un coste de 900 euros como mínimo, apuntan los expertos.

En este sentido, el doctor Javier Mato-Ansorena, cirujano plástico, reparador y estético y director de las Clínicas Mato-Ansorena de Madrid y Sevilla, comenta que los costes de una cirugía incluyen gastos de quirófano, anestesia, implantes, estancia… Una rebaja excesiva en el precio está repercutiendo, sin duda, en la seguridad del paciente.

Retrato robot de una tendencia

  • Son paquetes elaborados por mayoristas médicos.
  • Las ofertas se hacen principalmente por Internet.
  • Los destinos principales son los países sudamericanos y el norte de África.
  • Un 70 por ciento de las personas que recurren a esta opción son mujeres. Las intervenciones más solicitadas son los implantes o reducciones mamarias, liftings, liposucciones y rinoplastias.
  • El 30 % restante son hombres. Las intervenciones más demandadas por este colectivo son la lipoaspiración y la blefaroplastia.
  • El margen de edad es muy amplio: de 20 a 50 años. Las pacientes más jóvenes suelen optar por los implantes mamarios y el contorno corporal, mientras que la primera opción en las de más edad suele es el rejuvenecimiento facial.
  • La media de estancia es de 10 días, aunque la oferta varía desde la semana hasta los 21 días.
  • Algunos paquetes ofrecen reducciones en torno a un 15 por ciento del precio final si se realizan dos o tres intervenciones distintas. De ahí que sea frecuente que se aproveche el viaje para someterse a más de una operación. 

Lo más arriesgado, el postoperatorio

Son muchos los especialistas españoles que se están encontrando con problemas derivados de intervenciones de estética realizadas en el extranjero. Éste es uno de los aspectos que en el que más inciden los expertos de SECPRE. Tan importante como el acto quirúrgico es el postoperatorio. Difícilmente se puede seguir a un paciente con un desplazamiento en avión a los pocos días y que se traslada a cientos de kilómetros. El seguimiento y su intervención se hacen imposibles, con la consiguiente merma de su cuidado, explican en su documento oficial.

Principales destinos

  • Argentina: las ciudades de Rosario y Buenos Aires se han convertido en mecas de la cirugía estética. El más popular de sus paquetes es el que oferta siete días en Buenos Aires con operación de implantes mamarios de silicona y lecciones privadas de tango y español para extranjeros. Otros paquetes incluyen visitas a las cataratas de Iguazú y los lagos de Bariloche.
  • Colombia.: concretamente la ciudad del Cali, a la que muchos denominan capital del bisturí: hasta 40 clínicas de cirugía plástica son visitadas por un número ingente de pacientes norteamericanos, españoles e italianos, principalmente. El éxito estas excursiones es tal que la comunidad científica de la ciudad ha decidido crear el sello Estética Cali (algo así como la denominación Café de Colombia). El precio medio de la lipoescultura es de 1.700 euros. Junto con los principales hoteles de la ciudad se ha formado un consorcio, la ruta de la belleza, un pack de 21 días en el que se incluyen la intervención de estética, alojamiento en hotel de cinco estrellas y estancias en los más exclusivos clubs sociales y spas de la ciudad para la recuperación.
  • Túnez: es el punto de destino de pacientes franceses, principalmente. Los precios incluyen estancias en hoteles de cuatro-cinco estrellas y otros servicios como clases de golf, curas de talasoterapia, tres días de excursión al desierto del Sahara y excursiones a los enclaves turísticos de Sidi Bou Said y Cartago.
  • Otros destinos: Venezuela, Marruecos, Cuba y Perú son países que empiezan a ofertar estos paquetes. España, y más concretamente la Costa del Sol,  es a su vez destino de pacientes extranjeros (fundamentalmente ingleses y alemanes) no tanto por una cuestión monetaria sino por el hecho de que muchos de ellos tienen casa en nuestro país y aprovechan el veraneo, la privacidad y la cercanía (no más de dos horas de avión) para operarse.

En la misma línea, el doctor Mato Ansorena recuerda que la mayoría de las intervenciones de cirugía estética necesitan un postoperatorio que no permite la exposición al sol ni la vida deportiva o al aire libre durante los primeros días. Ir al Caribe o a países de clima cálido, en clínicas que no reúnen las condiciones adecuadas, y sin poder disfrutar ni siquiera del clima después de la intervención, no tiene mucho sentido.

Así es un paquete tipo

– Tras realizar un contacto inicial con el operador médico, éste envía toda la información relativa a la intervención, se asigna una fecha y se elabora un plan de viaje personalizado. Según el tipo de tratamiento se puede pedir al paciente estudios médicos previos o fotografías.

– Hay opción a solicitar más de un tratamiento y añadir al paquete paseos por la ciudad o rutas turísticas en otras zonas del país, las cuales se recomienda realizar antes del tratamiento, para realizar así un correcto postoperatorio. La estancia en el hotel, los billetes de ida y vuelta y los desplazamientos suelen estar incluidos en el precio final.

– Una vez en el país de destino, el paciente se somete a una serie de estudios médicos y posteriormente se realiza la intervención, tras la cual deberá guardar reposo. Durante todo el proceso se cuenta con el acompañamiento de una enfermera o asistente, que resuelve todas las dudas y tranquiliza al paciente.

– Los programas serios incluyen de 2 a 4 consultas postquirúrgicas, además de la posibilidad de continuar en contacto con los profesionales una vez que el paciente regrese a su hogar.

– En cuanto a los precios, un ejemplo: una cirugía de implante mamario con silicona, con 12 noches de estancia en un hotel de cinco estrellas, asistente y traslados y servicios adicionales (estudio prequirúrgico, mamografía o ecografía mamaria y faja) cuesta en torno a los 2.635 euros.

Las 6 intervenciones más demandadas


  1. Aumento mamario.
    Consiste en introducir en el espacio subglandular o en el submuscular, a través de una incisión en la piel (en el pezón, la axila, debajo de la mama) una prótesis de forma variable, según los casos, y cuya composición suele ser de silicona. La intervención dura de 1 a 3 horas, y se puede volver a hacer vida normal al cabo de 5 días. Al mes de la intervención la inflamación se reduce en un 75 por ciento, mientras que la cicatrización pasa por varias etapas que pueden durar desde varios meses a un año.

  2. Reducción mamaria.
    Consiste en reducir el volumen del pecho y remodelar la mama, para lo que es necesario extirpar el exceso de tejido graso-glandular y piel. Dura de 2 a 5 horas. La recuperación lleva de 10 días a 2 semanas, haciéndose las cicatrices menos visibles en meses o en un año.

  3. Liposucción.
    Se produce la extracción de los acúmulos de grasa de cualquier parte del cuerpo por medio de unas cánulas muy finas. Las zonas más comunes son las rodillas, los muslos, las caderas, el abdomen y la papada. Puede usarse la técnica tumescente (la introducción  de suero salino con anestésico local) o una liposucción asistida por aire comprimido o ultrasónica, para grasa muy fibrosa. La recuperación dura una semana y la total se consigue a los 6 meses.

  4. Lifting facial.
    Persigue mejorar y corregir el aflojamiento de la piel de la cara y cuello, tensando los músculos y readaptando la piel por encima de los mismos. La intervención dura de 4 a 6 horas y se puede retomar la vida habitual a los 10-14 días. Se aconseja evitar la exposición al sol durante los meses posteriores.

  5. Rinoplastia.
    Su objetivo es corregir estéticamente la forma de la nariz mediante incisiones en el interior de la misma, sin cicatrices externas, aunque también se realiza con incisiones externas. El postoperatorio es un poco escandaloso pero indoloro: férula de escayola e hinchazón y moratones en los ojos durante una semana, pero al cabo de 12 días ya se tiene un aspecto presentable.

  6. Blefaroplastia.
    Consiste en la corrección del exceso de piel o grasa en los párpados mediante la extirpación de estos excesos a través de una incisión en el ángulo del pliegue del párpado inferior o con la técnica transconjuntival (se interviene a través de la conjuntiva del párpado inferior). Dura de 1 a 3 horas y precisa de 2-3 días de cuidados domiciliarios; en 7-10 días se puede retomar la vida normal.

Más en:

http://www.secpre.org/.

Teléfono de atención: 902 40 90 60



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