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Úlceras por presión: viviendo bajo las sábanas

Úlceras por presión: viviendo bajo las sábanas

Tener que quedarse postrado en una cama es una dura prueba para la piel, ya que el rozamiento constante y la falta de movimiento provoca la formación de escaras o úlceras por presión, un caballo de batalla para familiares, cuidadores y personal de enfermería. Te enseñamos a prevenirlas y a curarlas, de la mano del GNEAUPP.

Tener que permanecer encamado y en la misma posición ejerce una presión sobre determinadas zonas de la piel, que dan como resultado la formación de úlceras por presión, conocidas popularmente como llagas o escaras. Según explica el profesor Javier Soldevilla Agreda, director del Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP), estas lesiones afectan al día a más de 100.000 personas que viven en sus casas, en residencias o son atendidas en hospitales en España. La mayoría de quienes padecen úlceras por presión son personas mayores (el 85%), niños y pacientes que deben permanecer inmóviles durante un largo tiempo en silla de ruedas o en camas.

En torno al 8% de todos los pacientes en hospitales sufre este tipo de lesiones, hasta un 18% en las unidades de cuidados intensivos  y por encima del 13 % en residencias de mayores y/o unidades de convalecencia.

Cómo se producen
Estas son lesiones que afectan a la piel y a menudo a planos más profundos como el hueso, músculo, tendones o cartílagos, causadas por el aplastamiento de los tejidos entre dos planos, uno correspondiente al propio individuo (su hueso, cartílago, etc.) y otro externo a él (la cama o silla). La presión directa originada por el peso del cuerpo inmóvil sobre esa localización, bloquea el flujo de sangre a esos tejidos atrapados y precisa de un tiempo muy corto para traducirse en lesiones graves e irreversibles con necrosis de esas zonas, máxime cuando se suman otros tipos de fuerzas (fricción o cizalla) que también pueden generarse durante el encamamiento o se asocia a la incontinencia, malnutrición, etc. que aceleran y predisponen su presencia. Los pacientes con una predisposición mayor son las personas frágiles y personas mayores, que padecen patologías cómplices que pueden facilitar el desarrollo de estas lesiones muy relacionadas con la inmovilidad y la incontinencia. Cuando el paciente desarrolla estas heridas está en juego su salud por el riesgo de complicaciones, su calidad de vida por el sufrimiento generado que se puede prolongar durante meses o años, las pérdidas funcionales e, incluso, la muerte (el riesgo de morir puede aumentar entre 4 y 6 veces).




“Perfectamente” evitables
Desde GNEAUPP insisten en la evitabilidad de las UPP y en el derecho a prevenirlas de todos los pacientes, ya que, sin una dedicación especial, pueden llegar a producir la muerte. En la mayoría de los casos se trata de lesiones “consentidas” porque la mayoría, por desconocimiento o falta de interés, las estima como inevitables cuando, paradójicamente, la comunidad científica reconoce que son evitables casi en la totalidad de los casos. El GNEAPP denuncia que todavía muchas de estas lesiones no se registran, quedando ocultas e impidiendo intervenciones más decididas en materia preventiva. “Podemos decir con rotundidad que estamos en condiciones de prevenir todos los casos”, ha afirmado Soldevilla en el transcurso de la 5ª Jornada Mundial por la Prevención de las Úlceras por Presión, promovida por la Sociedad Iberolatinoamericana sobre Úlceras y Heridas (SILAUHE) y en nuestro país por el GNEAUPP, que se ha celebrado el pasado mes de noviembre para abordar este tema y reivindicar la evitabilidad de estas lesiones. De hecho, en España existen sentencias judiciales que ponen de manifiesto la laxitud que ha existido en torno a este problema en determinados profesionales y centros sanitarios. Precisamente para evitar esta situación, la campaña Stop a las úlceras por presión, activa desde el año 2010 y de la que es padrino el actor Javier Cámara, pretende “hacer visible esta epidemia del siglo XXI que se oculta bajo las sábanas y que puede producir la muerte del paciente”, y es que las llagas o escaras “son un problema de salud de primer orden”, comenta este experto. El GNEAUPP sigue manteniendo que si el 1 % de la población mundial puede desarrollar a lo largo de su vida, al menos, una herida crónica, estas son perfectamente evitables, por lo que exigen a los políticos el establecimiento de medidas eficaces en la prevención de las úlceras por presión, como un Derecho Universal y alcanzable en todos los escenarios de la salud, tal y como se estipuló en la Declaración de Río de Janeiro sellada en el año 2011.





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