Un pacto rectal.

  • Perdone que le moleste a estas horas de la madrugada, pero ¡vaya un corte!
  • No se preocupe. Las farmacias de guardia estamos para eso.
  • Si lo del corte lo digo porque no me esperaba a una mujer. ¿No hay un farmacéutico?
  • Yo soy la farmacéutica y, aunque le parezca extraño, hago las guardias de noche sola
  • Es que vengo con un dolor horroroso en el caño de la orina
  • ¿Y por eso le da a usted vergüenza? ¿Cuándo ha empezado usted con las molestias?
  • Es que esto viene de lejos. Yo llevo algún tiempo con problemas de retención en el orín
  • ¿Y no se le ha ocurrido ir a un urólogo?
  • Es que a un servidor que le toqueteen en semejante parte
  • ¿Y cómo lo ha ido resolviendo?
  • Un amigo me recomendó unas pastillas y que bebiera mucha cerveza y desde hace un mes me encuentro bien
  • Mire, tanto la incontinencia urinaria como la poliuria pueden ser problemas de la próstata
  • ¿Y eso cómo se sabe?
  • Inicialmente con un tacto rectal
  • ¿Lo de meterme un dedo por semejante parte?
  • Sí, pero pase usted que ahí, en la calle, le va a dar un pasmo
  • ¡Ni se le ocurra! Yo no me bajo los pantalones ni con la guardia civil
  • Pero por Dios hombre, si yo le digo que entre, porque a través del ventanuco parece que estamos confesando y es mejor que hablemos dentro
  • Es que por un momento he creído, con lo del “pacto” rectal, que usted?
  • Yo soy farmacéutica pero no uróloga
  • Y aunque lo fuese. Un servidor, delante de una mujer no enseña sus partes ni loco
  • Bueno, pues ya que estamos dentro. Lo primero es conseguir quitar esa molestia para que pueda descansar lo que queda de noche ¿Cómo ha empezado todo?
  • ¿Ve usted, aquí está el problema? ¿Cómo le explico yo esto a una mujer?
  • Venga hombre que estamos en el siglo XXI y usted tiene que verme como la persona que le puede solucionar un problema y olvidarse del sexo
  • Precisamente por el sexo ha empezado todo. Y es que verá usted, un servidor es viudo y ya con una edad. Así que esta he estado de picospardos y no sé si me han pegado algo, el caso es que al orinar me quema el caño de la orina
  • Una relación sexual tan inmediata, como la suya, no puede desarrollar una infección tan pronto. Yo me inclino porque tenga una cistitis
  • ¿Lo que se sabe tocándome con el dedo?
  • Eso es la prostatitis
  • Es que con tanto “titis” esto parece una jaula de monos
  • La cistitis es una infección de las vías bajas urinarias que tiene diversas etiologías, pero la más común es la expulsión de una cierta “arenilla”,producto de pequeños cálculos
  • Yo de calcular ando fatal, pero creo con la periquita no habré expulsado más de dos veces
  • Está usted obsesionado con la noche de juerga. El sexo no tiene nada que ver con su patología actual. Si acaso, pro el hecho irritativo e inflamatorio del acto
  • A mí, por desgracia, no se me inflama mucho. Si me hubiera visto usted con veinte años
  • Pero hombre de Dios deje usted de lado el acto sexual y céntrese en lo que le estoy diciendo
  • Yo lo que estoy es rabiando. Ahora mismito tengo ganas de orinar y me da pánico ir al retrete
  • Pues ese es un síntoma típico de la cistitis. Yo le voy a dar un antiséptico urinario asociado a un espasmolítico para calmar el dolor
  • ¡Tráigamelo usted con una poquita de agua que me lo voy a tomar ya mismo!
  • Se lo doy si me promete que dentro de cinco horas está usted con su médico de cabecera explicándole todo lo que me ha dicho y diciéndole lo que le he dado
  • Si se me quita el dolor yo sigo con las pastillas
  • Entonces no se las doy. No hay cosa peor que una recidiva en una infección urinaria
  • ¿Peor que lo del dedo por donde dijimos?
  • Peor
  • Pues iré mañana al médico y que Dios se lo pague
  • Recuerde que esto es un pacto
  • ¿Un “pacto” rectal?


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