Un robot cirujano.

Por primera vez en la historia de la medicina se ha podido operar una hernia animal con la ayuda de un robot, diseñado por el Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la Universidad de Málaga y por los ingenieros en robótica Víctor F. Muñoz Martínez, Jesús Gómez de Gabriel y Jesús Fernández Lozano.

Esta intervención ha tenido por objeto lograr una perfecta sincronización entre el cirujano y su ayudante a la hora de operar, permitiéndoles utilizar las herramientas necesarias para la operación sin necesidad de tener que mantener con la otra mano la llamada cámara laparoscópica imprescindible en este tipo de operaciones.

El equipo quirúrgico del Dr. Carlos Vara, Catedrático de Cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga y jefe de cirugía del Hospital Clínico Universitario de Málaga, ha sido pionero en llevar a cabo esta operación cuyos resultados han sido plenamente satisfactorios.

Movido por el sonido

El sistema robótico se encarga de realizar el movimiento del laparoscopio siguiendo las órdenes verbales del cirujano. Éstas constituyen un conjunto de seis órdenes básicas (derecha, izquierda, arriba, abajo, dentro y fuera) que permiten situar el extremo de la óptica en una posición determinada del interior del abdomen. El sistema consta de un robot manipulador que porta un dispositivo especial para sostener el conjunto cámara-óptica. Por último la cámara va conectada a un computador que se encarga de realizar el reconocimiento de las órdenes verbales y transmitirlas al robot para que ejecute la secuencia de movimientos adecuada en vistas a posicionar el laparoscopio.

El auge de la cirujía minimalista

La cirujía minimalista tiene campo abonado en el mundo de las intervenciones mediante técnicas laparoscópicas. Gracias a ellas el cirujano puede reducir de forma considerable el tamaño de las heridas de la piel, necesarias para acceder a los órganos objeto de la operación.

Según Víctor F. Muñoz Martínez, uno de los ingenieros implicados en este proyecto enmarcado en el campo de la cirujía minimalista, “con este robot se ha pretendido realizar un “manos libres” para el cirujano, es decir, un sistema robótico que sea capaz de obedecer las órdenes habladas del cirujano para que sitúe la cámara donde este último desee. Así, los beneficios directos sobre el uso de este sistema serían entre otros una perfecta sincronización de los elementos empleados durante la intervención, una mayor estabilidad de la imagen, y una lógica disminución de la fatiga y preocupación del cirujano durante la intervención, con su consecuente mayor poder de concentración y seguridad de movimientos”.

“Además- añade Muñoz Martínez- en caso de corte eléctrico, el robot memoriza su última posición y queda totalmente parado hasta que se reanude el suministro y continúe por donde se había quedado. Todo esto se traduce en intervenciones más seguras y cortas, en las que el cansancio dejará de ser un obstáculo para el cirujano.”



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