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Vacaciones con EII: todo un hándicap

Vacaciones con EII: todo un hándicap

Vacaciones con EII: todo un hándicap

Para los más de 130.000 españoles con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), irse de vacaciones requiere un plus de planificación con el objeto de minimizar el impacto que el viaje pueda ocasionar en el curso de su enfermedad. Los expertos recomiendan hablar con el médico con naturalidad y viajar durante los periodos de remisión o inactividad de la misma.

Cada año se diagnostican en España 2.000 nuevos casos de Enfermedad Inflamatoria Intestinal (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), y se estima que afecta a alrededor de 130.000 personas en nuestro país. Estas dolencias inflamatorias intestinales, que se manifiestan a menudo en personas jóvenes, suponen para muchos una barrera en su rutina diaria, sobre todo en tiempos de brote. Diarrea, sangrado rectal, dolor abdominal, cansancio, adelgazamiento y fiebre son algunos de los principales síntomas. Ante el miedo que suscitan los cambios para estos pacientes, los expertos nos recuerdan que un paciente activo puede mejorar el control de los síntomas de su enfermedad en distintas situaciones de su vida, como las vacaciones, y percibir pronto los beneficios de su tratamiento.

Dos variantes, una sola enfermedad
La enfermedad inflamatoria intestinal se define como un grupo de trastornos inflamatorios crónicos de causa desconocida que afectan al aparato gastrointestinal, y que engloba dos enfermedades: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Ambas se caracterizan por la aparición de una inflamación repetitiva del intestino delgado y/o grueso, lo que puede producir diferentes manifestaciones clínicas, tal como el dolor abdominal, la diarrea o la aparición de sangre con las heces.

1.      La colitis ulcerosa es una enfermedad autoinmune, inflamatoria, incapacitante y crónica del intestino grueso (colón). De causa desconocida, evoluciona en brotes de intensidad y duración variable. Los síntomas más frecuentes son: diarreas, con moco y sangre, fiebre y dolor de vientre, pérdida de peso, debilidad. A veces hay estreñimiento. También dolores articulares, piedras en el riñón y vesícula, manchas en la piel e inflamación en los ojos.

2.      La enfermedad de Crohn (EC) es una patología crónica, inmunológica, incapacitante que conlleva la inflamación del tracto gastrointestinal y que puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo, desde la boca al ano, provocando, en ocasiones, graves alteraciones a las personas que la padecen. Durante el desarrollo de la enfermedad, se pueden presentar complicaciones, tanto intestinales (oclusión intestinal, deficiencias nutricionales, etc.), como extraintestinales (dermatológicas, reumatológicas, oculares y hepatobiliares). Los síntomas de la enfermedad son impredecibles, con periodos de remisión y recaídas y, en muchos casos, llegan a requerir hospitalizaciones e intervenciones quirúrgicas. La cronicidad de la enfermedad, los controles periódicos, un tratamiento farmacológico continuado y la posible necesidad de intervenciones quirúrgicas tienen una gran repercusión en la vida familiar, laboral, social, etc. del paciente y condicionan considerablemente su percepción de salud y su calidad de vida.

¡Llega el verano! ¡Planificación!
La llegada del verano implica un aumento de la preocupación para estos pacientes, ya que necesitan una mayor planificación para minimizar el impacto de las vacaciones y los viajes en el curso de su enfermedad. Al respecto, la Confederación de Asociaciones de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa de España (ACCU España), en colaboración con AbbVie, ofrece unas pautas sobre lo que es recomendable hacer y lo que deben evitar estos pacientes durante las vacaciones:

ANTES DEL VIAJE
·        Informa a tu médico de las características del viaje: destino, duración y fecha, con varios meses de antelación. Es posible que precises la administración de vacunas, la dispensación de un tratamiento profiláctico o la realización de pruebas diagnósticas.

·        Lleva un informe actualizado donde conste: la enfermedad que se padece y la medicación que se toma, así como el teléfono y el correo electrónico de contacto del centro donde realizan el seguimiento de tu enfermedad.

·        Comprobar si se puede obtener seguro médico y la cobertura que ofrece. Además, es aconsejable viajar con un documento o tarjeta que acredite ser beneficiario deEII asistencia sanitaria y una cartilla de vacunación en regla. A este respecto, es fundamental informarse previamente acerca de la vacunación que se exija en el país de destino, por si puede ser incompatible con la medicación.

·        Mantén los medicamentos en tu bolso de mano. Si viajas a otro país, lleva un certificado médico que describa tu condición. Esto te permitirá pasar el control de seguridad con los medicamentos recetados. Por otro lado, si tomas tratamientos para controlar la respuesta inmunológica, es preferible que estén registrados en una tarjeta en lengua inglesa.

·        Averigua qué médico/hospital tienes asignado en tu país de destino ante cualquier imprevisto que pueda surgir. En el caso de la Unión Europea, se establecen puntos nacionales de contacto para asesorar al paciente. Puedes informarte acerca de las opciones de tratamiento y cómo otros países de la UE garantizan la calidad y la seguridad de la asistencia sanitaria. También es importante contar con unas instrucciones individualizadas por parte del médico, para saber cómo actuar en caso de presentarse un brote.

DURANTE EL VIAJE
·        En países tropicales o en vías de desarrollo se recomienda siempre beber agua embotellada y alimentos bien cocinados, intentar no comer alimentos crudos, evitar helados, pelar toda la fruta y extremar medidas higiénicas para evitar la diarrea del viajero. Es importante evitar el café y el té por ser bebidas estimulantes.

·        Si sufres un brote, el primer objetivo es evitar la deshidratación, ya que un principio puede ser complicado diferenciar esta fase de una gastroenteritis o diarrea del viajero.

·        Planifica tus rutas y excursiones, teniendo en cuenta la ubicación de los aseos o estaciones de servicio. A día de hoy, muchos países, como Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia, Canadá y Francia, disponen de webs y aplicaciones para móviles con geolocalización de lavabos cercanos al paciente. Se trata de iniciativas similares a la campaña No Puedo Esperar, que ACCU Cataluña creó en 2013. Como recomendación, es útil que aprendas a preguntar: “¿Dónde está el baño?” en el idioma nativo del país y en inglés.

DESPUÉS DEL VIAJE
·        Pide cita con tu gastroenterólogo cuando regreses de tu viaje. En función del lugar y tiempo de tu estancia, es aconsejable realizar estudios de heces (coprocultivos, huevos, parásitos) o análisis de sangre.







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