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VARICES, de problema estético a enfermedad vascular


Mala alimentación y sedentarismo son los culpables de que las varices azuleen las piernas del 20% de los españoles entre 40 y 60 años. Un problema que se agrava por el uso de fuentes de calor y calefacciones.

 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosEl 20 por ciento de los españoles entre 40 y 60 años tiene mala circulación en las piernas. El asunto es más serio que un mero problema estético, ya que según el presidente de la Sociedad Española de Medicina y Cirugía Cosmética (SEMCC), el doctor J. Víctor García, en algunos pacientes, y no siempre en los portadores de las más largas, sinuosas o dilatadas, pueden producirse más adelante flebitis, trombosis o úlceras, signos inequívocos de mala circulación sanguínea. Si además de las varices, los pacientes suelen quejarse de otros síntomas como dolor, pesadez, calambres e hinchazón de las piernas asistimos a un cuadro de insuficiencia venosa crónica.
? Con 70.000 casos diagnosticados al año en España, la Enfermedad Tromboembólica Venosa (ETV) es la tercera causa de muerte más frecuente dentro de las enfermedades cardiovasculares y la primera causa de muerte hospitalaria en los países desarrollados


Dos tipos de varices


• Varices Tronculares: se desarrollan a nivel de los troncos venosos superficiales de los miembros inferiores y pueden tener un gran calibre.
• Microvarices o arañas vasculares: son dilataciones a nivel de las pequeñas venas de la piel cuya repercusión es netamente estética.


Diferencias sexuales


Según esta sociedad científica, los principales factores que convierten las varices en enfermedad vascular son el estilo de vida sedentario y los malos hábitos alimenticios.
• La mujer padece más que el hombre este tipo de trastornos porque influyen en ella factores hormonales, ya que las hormonas femeninas provocan una debilidad de la pared venosa que puede inducir a una mayor dilatación de la misma. Además, en las gestaciones, aparte del aumento hormonal ya sabido, existe un efecto mecánico de presión del útero, que ha aumentado de tamaño, sobre las grandes venas que conducen todo el retorno venoso de las piernas al corazón. Esta circunstancia provoca el consiguiente sobreesfuerzo que se añade al exceso de peso soportado por las piernas durante el embarazo. La ingesta de anticonceptivos orales también predispone a las varices. Asimismo en las mujeres se suma otro factor no menos desechable y que las predispone más que al hombre: el uso de ropa ajustada y tacones pronunciados, así como el uso de zapatos planos, ya que en ambos casos se dificulta la actuación de los gemelos, los músculos de las piernas responsables del bombeo de la sangre.
• Por su parte, según el doctor J. Víctor García, los hombres consultan más raramente por problemas varicosos y solamente lo hacen cuando las molestias se hacen insoportables.


Tómatelo en serio


Entre las alternativas terapéuticas más eficaces y seguras para eliminar las varices, según la SEMCC están:
1. La medicación con los llamados fármacos venotónicos, que actúan principalmente a nivel de la microcirculación mejorando los síntomas de  la insuficiencia venosa crónica .
2. Las distintas técnicas como la presoterapia (terapia natural de presión de aire, a través de un aparato que emite distintas ondas de presión, y corrige las alteraciones del sistema circulatorio), o la escleroterapia (consiste en la inyección de una sustancia química dentro de la variz con el objetivo de que se produzca una inflamación, seguida de una fibrosis o cicatrización, hasta lograr que la vena dilatada se reabsorba y desaparezca por completo).
3. En algunos casos es preciso aplicar cirugía.


Pautas que mejorarán tu circulación


*Según la SEMCC
1. Mantén un peso adecuado: dieta sana, equilibrada y justa en el número de calorías, y pobre en sal para evitar la retención de líquidos.
2. Bebe mucha agua, para favorecer la filtración renal y controlar que la diuresis se corresponda con el volumen de líquidos ingeridos.
3. Incrementa la actividad física con la práctica de deportes que activen la circulación sanguínea como la natación, el ciclismo o los paseos a buen ritmo.
4. Muévete: el sedentarismo y la permanencia prolongada en idéntica posición  favorecen el desarrollo de la insuficiencia venosa.
5. Mantén las piernas elevadas siempre que sea posible. Es buena costumbre dormir con las piernas levantadas, unos 10 cm. respecto de la cintura.
6. Evita la ropa ajustada, sobre todo a nivel de las ingles y los muslos, y los calcetines o medias que “corten” la circulación.
7. No uses tacones muy altos ni zapatos demasiado planos porque dificultan la actuación de los gemelos, los músculos de las piernas responsables del bombeo de la sangre.
8. Se recomienda utilizar pantys, medias o calcetines de compresión, sobre todo si existen factores de riesgo. En la actualidad, su aspecto, textura y colorido es muy cuidado.
9. No abuses del sol, la sauna, los baños calientes y otras fuentes de calor próximas a las piernas como los radiadores o la cera caliente.
10.  Para activar la circulación en las extremidades inferiores, al finalizar la ducha diaria, resulta conveniente pasar un chorro de agua fría desde los tobillos a las caderas.


Primera menstruación y cambios hormonales


Atención
El hábito de permanecer sentados más de nueve horas diarias pone en riesgo la salud arterial y venosa de los adolescentes. Máxime cuando la aparición de la primera menstruación y los cambios hormonales son alteraciones naturales que influyen en los índices de riesgo. Por si fuera poco, el consumo de alcohol, la falta de actividad física y una presencia significativa de sedentarismo son hábitos de vida propios de la adolescencia española que resultan muy perjudiciales y que de no tomar las medidas preventivas, puede hacer que la patología venosa de los jóvenes se cronifique en diez años. Así lo confirma una investigación liderada por el vicepresidente del Capítulo Español de Flebología, Vicente Ibáñez, con un grupo de jóvenes españoles, que alerta sobre la temprana aparición de síntomas en la población adolescente de entre 13 y 16 años. “Si bien hasta ahora se achacaba la aparición de los primeros síntomas de una patología venosa al desarrollo de la masa muscular del individuo, esta investigación introduce una variante: la llegada de la primera menstruación y los cambios hormonales que se producen en esa franja de edad estudiada también parecen ejercer su influencia en la salud venosa”. La comunidad científica estima que el origen de las patologías venosas tiene factores que predisponen como la herencia o malformaciones congénitas y factores desencadenantes como son los cambios hormonales (embarazos sucesivos, anticonceptivos y menopausia, entre otros). A juicio del Capítulo Español de Flebología se impone la necesidad de  “recomendar a las administraciones centrales y autonómicas que pongan en marcha programas de prevención y de detección temprana de patologías venosas.



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