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Vicente cervantes (1755-1829). el español mejicano...

Vicente cervantes (1755-1829). el español mejicano.

Nacido en Zafra (Badajoz)pasó a Madrid tras sus primeros estudios. Practicó en una botica de la Corte y fue discípulo predilecto de Casimiro Gómez Ortega en el Real Jardín Botánico. Tras licenciarse en Farmacia obtuvo una plaza de farmacéutico del Hospital General madrileño, en donde está situado en la actualidad el Museo Reina Sofía.

En ese momento, Ortega, director de las expediciones científicas, recibió una carta del médico Martín Sessé. Le proponía establecer una expedición en Nueva España (México) que continuase con la efectuada por Francisco Hernández durante el siglo XVI y, a la par, sirviera para mejorar la enseñanza de las ciencias modernas en aquel territorio y la práctica de los sanitarios. Sessé fue nombrado director y Cervantes viajó para dirigir el Jardín Botánico de aquella ciudad. La llegada de los expedicionarios no fue bien recibida. Tanto la Universidad, como el Protomedicato americano se sentían amenazados por las ansias reformistas de los expedicionarios. Cervantes mantuvo una fortísima polémica con José Alzate, uno de los sabios criollos que no aceptaba el método de clasificación botánica linneana impuesto por los españoles. Cervantes no sólo contribuyó a la difusión de la nueva botánica, sino que también tradujo el Tratado de Química de Lavoisier que, en España, feu posteriormente traducido por el capitán de artillería Juan José Munarriz. De esta manera las dos ramas principales de la moderna ciencia ilustrada, la botánica y la química, fueron introducidas en México por Vicente Cervantes. Pasados el tiempo, acalladas las polémicas al poco de la llegada, amigos ya Alzate y Cervantes, en la actualidad ambos son considerados unos avanzados de la ciencia moderna en aquella nación.

Pese a las dificultades, el jardín botánico mexicano se inauguró el 1 de mayo de 1788. A sus clases asistieron los más destacados científicos mexicanos: Mociño, Maldonado, Bustamante?, Cervantes se preocupó de sus clases, de la investigación botánica, de la reforma de los métodos de enseñanza, de la vigilancia profesional farmacéutica y de la dirección de la botica del Hospital General de San Andrés, en donde ejerció desde 1791 hasta 1809 en que la abandonó para abrir una particular en la calle del Relox.

Cuando Agustín Iturbide proclamó la independencia mexicana el 28 de septiembre de 1821, los españoles que no la acataron fueron expulsados por decreto. Del mismo quedó exento Vicente Cervantes, en agradecimiento a los muchos servicios científicos prestados a aquella nación, plasmados en multitud de trabajos sobre su flora. De esa manera, murió allí en 1829, sin dejar de ser español, pero consagrado como uno de los padres de las ciencias modernas desarrolladas en México.



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