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Cómo vivir con EPOC y mantener una vida activa

Cómo vivir con EPOC y mantener una vida activa

Cómo vivir con EPOC y mantener una vida activa

En el Día Mundial de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), que se celebra hoy, Boehringer Ingelheim pone el foco en la importancia de detectar a tiempo el empeoramiento de los síntomas de alarma en los pacientes con EPOC, para evitar que entren en una espiral descendente. Para ello, la compañía hace un llamamiento a los pacientes, para que se cuestionen si están experimentando dificultades en la realización de sus tareas cotidianas, así como a los profesionales sanitarios, que con un breve cuestionario pueden ser capaces de evaluar el nivel de actividad del paciente e identificar los casos que no tienen controlada la enfermedad.

El empeoramiento de la disnea a menudo lleva a los pacientes a evitar aquellas actividades que le provocan falta de aire, lo que deriva en que se vuelva más sedentario”, explica el Dr. Diego A. Vargas, del área de Urgencias y la Unidad de Hospitalización Polivalente del Hospital de Alta Resolución El Toyo de Almería. A su vez, el sedentarismo produce pérdida de tono y masa muscular, que conducen al paciente a disminuir, aún más, su actividad física y es bien conocido que la morbimortalidad del paciente con EPOC aumenta debido a la inactividad.

“El papel del médico es fundamental para evitar a tiempo que los pacientes con EPOC avancen en una espiral descendente de sus actividades diarias y por tanto de su calidad de vida, ya que este empeoramiento es señal inequívoca de mal pronóstico. Es tan sencillo como realizarle unas preguntas sobre las limitaciones que sufre en su vida diaria, tales como dificultades para salir a hacer la compra, subir escaleras, pasear al mismo ritmo que sus familiares sin EPOC, o el abandono de tareas por sensación de falta de aire”, continúa el Dr. Vargas.

¿Qué puede hacer el paciente?
Las personas con EPOC deben comunicar a su médico cualquier señal de empeoramiento que hayan identificado en su día a día y tener siempre en cuenta estas pautas:

⊕ Consultar y decidir con su especialista las herramientas que limiten el impacto de la enfermedad en su vida diaria.
⊕ Programar con el médico un plan de ejercicio físico personal diario, de unos 20-30 minutos, adaptado a su estado.
No renunciar a las vacaciones ni a otros planes que le satisfagan, por padecer EPOC. Mantenerse positivo y planificar las salidas, consultando todas las dudas con su médico evitarán que el paciente se deje vencer por la enfermedad.
⊕  Adaptar las actividades diarias a las capacidades, siendo flexible con los horarios. Realizar aquello que cueste más esfuerzo en los momentos del día en los que el paciente se encuentre más enérgico.
⊕ Seguir todas las indicaciones del médico de cabecera y cumplir siempre el tratamiento. A pesar de notar mejoría, no se debe abandonar nunca la terapia, ya que el abordaje farmacológico de la EPOC es crónico.




El Dr Vargas concreta que: “ante un paciente tratado con un broncodilatador en monoterapia para controlar su EPOC, que está experimentando empeoramiento de los síntomas, podemos actuar intensificando su terapia mediante combinaciones ya disponibles en nuestro país, que mejoran en más del doble la función pulmonar, reduciendo así la dificultad para respirar e impactando directamente en una mejora de la calidad de vida del paciente”.

Por su parte, el Dr. Holger J. Gellermann, director médico de Boehringer Ingelheim España afirma: “nuestro compromiso con los pacientes de EPOC nos impulsa a lanzar interrogantes a todos los implicados en el manejo de esta patología respiratoria, ya que una detección precoz del deterioro de las capacidades físicas puede ralentizar la caída del paciente en una espiral de discapacidad y mal pronóstico”.





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