Xavier elorriaga.

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XAVIER ELORRIAGA

Su imagen de intelectual le llevó a engañarnos con ese profesor de Tesis, de aparente rectitud. Esa misma imagen que aprovecha ahora John Malkovich como director en “Pasos de Baile”, con el que Elorriaga acaba de rodar. Recordado siempre en la televisión por aquella ya mítica serie, “Anillos de Oro”, recientemente le hemos visto aparecer en Hospital Central.

  • De Malkovich a Hospital Central. ¿Qué te llevó a participar en la serie?

Me invitaron a hacer de padre de uno de los médicos protagonistas. Era un personaje que hacía de la medicina una forma de ganar dinero, que le servía al guionista para enseñar un cierto nivel de corrupción. Un papel que acepté porque tenía ese punto de crítica que da la oportunidad de hablar de temas que se salen de la norma y que pueden ocurrir.

  • ¿Cuáles son los aspectos de la salud que más debe cuidar un actor?

La salud es fundamental para todos, por razones de felicidad y de convivencia. El instrumento de trabajo del actor es su propio cuerpo y es esencial cuidarlo, empezando por la voz, la garganta. Siempre he ido a las farmacias y si sigo yendo es sobre todo por miedo a las afonías. Es un miedo constante que tienen los actores. Yo tengo pequeños males siempre, pequeñas chorradas.

  • ¿Eres hipocondríaco?

No lo creo, aunque puede ser que somatice, como tantísima gente. De todas formas me gusta encontrar farmacéuticos responsables, capaces de disuadir al cliente a la hora de comprar alguna cosa que no crean conveniente, lo cual es de agradecer hoy por hoy.

  • ¿Crees que el farmacéutico tiene que decir algo en cuanto a la salud?

Yo tengo suerte, ya que en el barrio en el que vivo he llegado a tener un cierto grado de amistad con mi farmacéutico. Además pertenece a este tipo de farmacéuticos comprometidos con su oficio y que en un momento determinado puede llegar a desaconsejarte algún medicamento sin que le importe perder dinero.

  • ¿Y te dejas aconsejar por él?

En males menores, siempre que no haga falta ir al médico. Creo que el papel del farmacéutico es realmente importante. Me gustaría insistir en que el farmacéutico presta un indudable servicio, sin entrar a discutir el asunto de lo enormemente caras que son las medicinas y sin saber tampoco la responsabilidad que en esta cuestión tiene el farmacéutico.

  • ¿Tienes un gran botiquín?

Ahora no, pero he pasado períodos de casi fetichismo con el asunto de las boticas. Siempre que viajo suelo llevar aquello relacionado con el dolor de cabeza, que aunque ahora no suelo tener, sí los he tenido en otro tiempo. También algo para la garganta y algún protector de estómago, ya que durante muchos años he comido de cualquier manera e irregularmente, lo que me ha ocasionado problemas gástricos, aunque nada que no se explique con la edad.



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