ESTÁS LEYENDO...

5 factores de riesgo para una evolución agresiva d...

5 factores de riesgo para una evolución agresiva de la EII

5 factores de riesgo para una evolución agresiva de la EII

Recientemente, los especialistas en Aparato Digestivo constatan un cambio de paradigma en el enfoque del tratamiento de la EII basado en la prevención. Detectar lo antes posible la enfermedad permite individualizar el momento justo de iniciar el tratamiento en cada paciente, prescribir el fármaco más adecuado en su dosis más conveniente y el tiempo de duración del mismo. De esta manera, se minimiza el riesgo de sufrir efectos secundarios y mejora la calidad de vida del enfermo.

“En la última década se han desarrollado nuevos fármacos que han mejorado la eficacia de los tratamientos con un buen perfil de seguridad”, explica el Dr. Joaquín Hinojosa del Val, vicepresidente de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y Jefe de Servicio del Hospital de Manises en Valencia. “En este sentido, necesitamos herramientas de diagnóstico que nos permitan definir los factores de riesgo para detectar qué pacientes tendrán una evolución más complicada, especialmente en la enfermedad de Crohn, una de las afecciones que cursan Enfermedad Inflamatoria Intestinal”. Identificar este tipo de pacientes permite en muchos casos evitar la cirugía y su hospitalización.

¿Qué es la Enfermedad Inflamatoria Intestinal?

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) es un grupo de condiciones intestinales inflamatorias crónicas de causa desconocida. El sistema inmunitario “ataca” los tejidos del tubo digestivo y provoca lesiones de distinta gravedad. Las dos principales afecciones la EII son la Enfermedad de Crohn (EC) y la Colitis Ulcerosa (CU), que tienen características clínicas y patológicas superpuestas y distintas. La principal diferencia entre ambas es la zona del aparato digestivo donde se produce la inflamación. La colitis ulcerosa afecta solo al intestino grueso o colon mientras que la Enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tubo digestivo. En general la EII tiene una evolución impredecible, en las que se alternan períodos de remisión con episodios de actividad inflamatoria de frecuencia, duración y gravedad muy variables.

Factores de riesgo para una evolución agresiva de la EII

  1. Uno de ellos es la edad, porque se ha comprobado que las personas que sufren la EII siendo más jóvenes, antes de los 18 años, desarrollan formas más graves de esta patología.
  2. “Otro factor de riesgo es la aparición de fístulas, en los estadios más avanzados”, puntualiza el Dr. Manuel Barreiro de Acosta, experto de la SEPD y responsable de la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela.
  3. “Además, en los pacientes fumadores se ha detectado más riesgo de cirugía, complicaciones y una peor respuesta a los tratamientos”.
  4. También denota la gravedad de la enfermedad si el paciente ha tenido que ser tratado con corticoides.
  5. Otro parámetro para establecer cómo evolucionará la EII es la zona concreta que afecta al tubo digestivo.

Nuevos tratamientos para la EII

Por otra parte, los avances en el conocimiento de las causas de la EII ha permitido el desarrollo de nuevas terapias biológicas. Mientras que el tratamiento convencional se dirigía a los síntomas de la enfermedad, el tratamiento biológico actúa contra diferentes factores inmunológicos e inflamatorios implicados en la regulación y mantenimiento de la misma. En la actualidad, el tratamiento biológico está avanzando y existen fármacos que actúan inhibiendo y modulando la actividad inflamatoria por vías y mecanismos de acción muy específicos. Por otra parte, el mejor conocimiento de la farmacocinética de los agentes biológicos, en concreto de los anti-TNF, permite ajustar las dosis en función de los niveles de fármaco en sangre y en relación con la actividad inflamatoria de la enfermedad.

Los medicamentos biológicos se introdujeron hace diecisiete años y, actualmente, su eficacia y su seguridad han sido bien evaluadas. Con el fin de modificar realmente el curso de la EII, es probable que sea necesario introducir agentes biológicos en las primeras fases de la enfermedad. En este sentido, el objetivo futuro es identificar el perfil molecular del intestino del paciente. Conocer los genes implicados en la EII permitirá saber qué falla específicamente en cada enfermo, establecer una diana y aplicar un tratamiento individualizado biológico mucho más efectivo.

 



COMPARTIR Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter


ARTÍCULOS RELACIONADOS

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.