El deporte disminuye los valores de glucemia y favorece el control de la diabetes

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La práctica de deporte no es mayoritaria entre los diabéticos por falta de motivación y por temor al descontrol de la enfermedad

La práctica de deporte entre pacientes con diabetes mellitus (DM) cada vez está más extendida, pero todavía no es mayoritaria, ya que probablemente, según los expertos, falte motivación y exista un cierto temor a que esta actividad pueda contribuir al descontrol de la enfermedad. Sin embargo, en general, la práctica de deporte en personas con DM disminuye los valores de glucemia y favorece el control de la enfermedad y, tanto en pacientes con DM tipo 1 como tipo 2, el hacer deporte de forma rutinaria y mantenida puede contribuir a disminuir las necesidades de tratamiento farmacológico con reducción de las dosis de insulina o de fármacos orales.

Así lo ha puesto de manifiesto el Dr. Manuel Gargallo, endocrinólogo del Hospital Virgen de la Torre de Madrid y miembro del Grupo de Trabajo de Diabetes Mellitus de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), con motivo de la publicación del documento “Consejos para el Deportista con Diabetes Mellitus”. Este documento ha sido elaborado por este Grupo de Trabajo en el marco de la celebración de la III Carrera y Caminata Popular por la Diabetes, la principal cita deportiva celebrada en nuestro país en relación con una enfermedad que tiene la consideración de epidemia al padecerla más de 5 millones de españoles.

“La puesta en marcha de estos consejos se debe a que va habiendo un mayor número de personas que presentan DM y practican, no ya un simple ejercicio más o menos intenso, sino auténticos deportes con un nivel de exigencia alto (montañismo, ciclismo, carreras de fondo, deportes de equipo, buceo, natación, etc.), y estas personas se enfrentan a unos riesgos y situaciones totalmente diferentes a las que supone la vida ordinaria, con el tremendo reto de armonizar el control de su enfermedad con la práctica deportiva”, argumenta este especialista, a la vez que afirma que “no hay que poner barreas a estos pacientes, sino abrir nuevos horizontes para que puedan practicar cualquier deporte sin ninguna limitación añadida por presentar una DM”.

Asimismo, el Dr. Gargallo argumenta que la práctica de deporte en estos casos puede suponer una problemática tanto para el paciente, que tiene que adecuar su alimentación y tratamiento para realizar la actividad, como para el médico responsable, que tiene que aconsejar la pauta a seguir en situaciones con peculiaridades no siempre bien conocidas por el profesional (alpinismo, buceo, etc.).

“Además, las guías de práctica clínica no suelen contemplar estos supuestos y, por este motivo, y con el fin cubrir este vacío de documentos de referencia científica, el Grupo de Trabajo de DM de la SEEN está actualmente elaborando también las ‘Recomendaciones Clínicas para la práctica del Deporte en pacientes con Diabetes” (Guía Récord)’. Confiamos en que la publicación de esta guía contribuya a que el reto al que se enfrenten las personas con DM que practiquen deporte no sea el de evitar el descontrol de su enfermedad, sino el de batir sus récords personales”, continúa.

Actualmente, se calcula que en torno al 14% de los españoles padecen diabetes, más del 90% de tipo 2, y se estima que casi la mitad de ellos están sin diagnosticar. Esta enfermedad conlleva un alto coste socio-sanitario ya que se calcula que entre el 20% y el 30% de las camas de los hospitales están ocupadas por personas con algún trastorno relacionado con la diabetes y que, entre ellas, el 6,3% y el 7,4% del gasto sanitario se destina a prevenirla y tratarla.

Alimentación, análisis de glucemia y ajustes del tratamiento
El fondista con DM debe prestar especial atención por el riesgo que implican tanto las hipoglucemias (durante la actividad y tras varias horas de finalizar), la deshidratación y los golpe de calor o hipertermia, según recoge el documento de la SEEN. Además, estos consejos para el deportista diabético se agrupan en tres grandes bloques: alimentación, análisis de glucemia y ajustes del tratamiento.

En cuanto a la alimentación, se incluyen recomendaciones antes del ejercicio y durante, diferenciando el tipo de suplementos que deben ingerirse si el ejercicio dura entre 60 minutos, entre 1 y 3 horas, o más de 3 horas. En cuanto a los autoanálisis de glucemia, también deben de realizarse antes, durante y al terminar la actividad; así como los correspondientes ajustes de tratamiento.

En referencia a este último punto, el documento recoge que para los pacientes tratados con insulina, se aconseja que para deportes de corta duración se reduzca un 20-30 % la insulina basal de las 12 horas posteriores, y para el deporte de intensidad ligera-moderada, de más de una hora de duración, el mismo porcentaje pero previo a su realización. En el caso de los pacientes que toman agentes hipoglucemiantes orales, deben al inicio de una actividad física programada a medio y largo plazo ajustar su tratamiento según grado de control; en el caso de que tengan un control muy estricto o riesgo alto de hipoglucemia, reducir la dosis del 50% al 100%; en el caso de que su control sea moderado, reducir la dosis del 25 % al 50%; y en el caso de mal control, cambios mínimos o nulos.

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