La vuelta al cole, sin piojos

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Durante esta semana y la que viene, los niños se incorporan a las aulas y, junto con las ganas de ver a los compañeros y las mochilas llenas de libros, vuelve también una preocupación que hace que pequeños y mayores se echen las manos a la cabeza: los piojos. Si bien la infestación por piojos o pediculosis no causa trastornos graves, sí resulta muy molesta y tiene una gran capacidad de contagio, lo que la convierte en uno de los problemas de salud más frecuentes entre la población escolar. Sin embargo, la doctora Aurora Garre, asesora médica de Laboratorios Cinfa, recuerda que no es una afección exclusiva de los niños. “Nadie está a salvo de los piojos. Si bien se dan más casos en menores de entre 3 y 11 años, pueden infectar a personas de todas las edades, independientemente de que estas tengan el pelo corto o largo, rizado o liso… y por muy limpio y cuidado que lo lleven”.

De hecho, insiste en que la creencia que asocia a los piojos con la falta de higiene es falsa: “El hecho de tener piojos no quiere decir que una persona tenga el pelo sucio. Al contrario, estos insectos prefieren el pelo limpio y sobreviven en el agua, así que, por mucho que nos lavemos el pelo, no los prevenimos ni conseguimos ahogarlos. Por esta razón, no hay que avergonzarse de sufrirlos, y debemos informar cuanto antes a los familiares y, en el caso de los niños, a los profesores, ya que es la única forma de controlar y evitar los contagios, tan frecuentes en los colegios”.

Dos puntos claves: prevenir y repeler

El principal síntoma de la presencia de piojos es el picor o prurito del cuero cabelludo. La experta de Cinfa señala que “si notamos picores, lo primero es revisar el pelo con detalle. Para ello, lo más conveniente es recurrir a una lendrera, un peine de púas metálicas muy juntas, con el que podremos peinar cada mechón y arrastrar liendres o piojos. Para hacerlo todavía más fácil, se recomienda humedecer el cabello, ya que en este entorno los piojos se mueven más lentamente, y colocar un paño blanco sobre los hombros del niño, para poder ver los piojos cuando caigan. En el caso de pelos rizados, también es útil un tratamiento acondicionador o una mascarilla que nos facilite la tarea”. A partir de ahí, y si se confirma la presencia de piojos vivos en la cabeza, hay que aplicar un tratamiento pediculicida.
No obstante, Aurora Garre insiste en que estos tratamientos deben utilizarse únicamente en casos de infestación: “si no hay piojos, no tiene sentido aplicar un pediculicida, ya que no tiene efecto preventivo y, usado de este modo, podría terminar generando resistencias. Para estos casos, existen repelentes específicos”.

Diez consejos para decir adiós a los piojos:

1. Utilizar repelentes de piojos para mantenerlos a distancia. Existen productos repelentes específicos que podemos usar para evitar la infestación por piojos.
2. No compartir prendas que tengan contacto con el pelo. Los piojos no vuelan ni saltan, tan sólo caminan. Por tanto, si evitamos el contacto directo entre cabezas y no compartimos peines, diademas, gorros, bufandas, etc, evitaremos el contagio.
3. Revisar el cabello de toda la familia. Si se detectan piojos en el colegio o la familia, o se percibe picor en el cuero cabelludo, es muy importante revisar con detalle el pelo de todos los miembros de la familia. En periodo escolar, se recomienda supervisar a los niños todas las semanas.
4. La lendrera, amiga inseparable. Es imprescindible para revisar el cabello mechón a mechón.
5. Que no quede ni una liendre. Además de los piojos, también hay que eliminar sus huevos o liendres, ya que de lo contrario, al cabo de unos días eclosionan. Podemos encontrarlos sobre todo en la zona del flequillo, tras las orejas y en la nuca, ya que en estas áreas más cálidas es donde más se desarrollan.
6. Consultar con el farmacéutico. En caso de encontrar piojos, debemos consultar al farmacéutico el tratamiento más adecuado para eliminarlos. Existen champús, lociones o espumas pediculicidas.
7. Aplicar el tratamiento sobre el cabello seco. Puesto que el agua podría diluir su eficacia, los tratamientos deben aplicarse en seco, masajeando la zona ligeramente, y de acuerdo a las instrucciones indicadas por el fabricante y el farmacéutico.
8. Nada de secadores de aire caliente. Tras aplicar tratamientos pediculicidas, no deben utilizarse secadores de pelo de aire caliente, puesto que el calor inactiva el efecto insecticida residual.
9. Lavar las prendas a más de 60ºC. La ropa, sábanas y toallas de las personas infestadas deberán lavarse a temperatura superior a 60ºC y planchar bien las costuras, ya que los piojos no resisten el calor. Los peines y artículos de pelo pueden limpiarse con un pediculicida.
10. Aislar y aspirar. Los objetos que no puedan lavarse (por ejemplo, los peluches) deben introducirse en una bolsa cerrada durante tres días: puesto que los piojos se alimentan cada 4-6 horas de la sangre del huésped, no pueden vivir tanto tiempo aislados y morirán. Posteriormente, conviene aspirar estos objetos, así como los sofás, asientos y colchones.

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