Los niños catalanes de entre dos y tres años consumen el doble de las proteínas diarias recomendadas

0
772

Este exceso se relaciona con el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad.

El 100% de los niños catalanes de entre dos y tres años toma diariamente el doble de las proteínas recomendadas, un exceso que se correlaciona con un incremento del índice de masa corporal (IMC) del niño. Así lo demuestra el estudio Alsalma 2.0, realizado dentro del programa educacional “Alimentando la Salud del Mañana” de la compañía Danone Nutricia, y cuyos datos para Cataluña han sido presentados hoy en Barcelona por el doctor Vicente Varea, de la Sección de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, y la doctora Inma Clarà, del CAP Centre Sabadell.

Los resultados encuentran, además, que a partir de los siete meses y hasta los tres años, el 95,3% de los niños de Cataluña presenta una ingesta proteica superior a la recomendada. “Muchas veces solo damos valor al exceso de grasas, pero el exceso de proteínas también origina un aumento de peso y, a la larga, puede favorecer el sobrepeso en la edad adulta”, ha señalado la doctora Inma Clarà.

El estudio Alsalma 2.0 es el primer y único estudio que analiza los hábitos nutricionales de los niños españoles de 0 a 36 meses. En Cataluña participaron 241 niños (el 14,2% del total), cuyas madres rellenaron un diario donde recogían todos los alimentos y las cantidades que componían cada comida. “El Alsalma 2.0 es un estudio de gran fiabilidad porque en él han participado 185 pediatras y más de 1.500 niños de todo el país. La principal conclusión es que la dieta de muchos niños está lejos de ser la ideal e impacta en su salud futura”, ha indicado el doctor Vicente Varea, uno de los coordinadores del estudio Alsalma 2.0.

El análisis de los datos obtenidos en los niños catalanes participantes y su comparativa con los hallazgos a nivel nacional constatan que el consumo desproporcionado de proteínas es una tendencia que se repite en toda España y podría correlacionarse con sobrepeso. Así, en el estudio se ha visto que un aumento del 1% en la proporción de proteínas en el perfil calórico del niño supuso un aumento del 0,029 kg/m2 del IMC. “Hemos constatado que el sobrepeso se inicia en edades muy tempranas. Los obesos no se hacen a los 5 o a los 8 años, los estamos empezando a hacer desde edades muy tempranas y esto es un factor importante a tener en cuenta”, ha explicado el doctor Varea.

Más grasas que en el resto de España
Los datos de Cataluña han constatado que en esta región, los menores consumen más grasas de todo tipo (monoinsaturadas, poliinsaturadas y colesterol) que en el resto de España y que, comparativamente, se produce un menor aporte de energía y de proteínas dependiente del consumo de leche de vaca, a favor de los cereales, verduras y frutas.

Por otro lado, también se ha detectado un desequilibrio en el consumo de micronutrientes, con excesos de vitamina A y sodio; y déficit de yodo, hierro y vitamina D. La doctora Clarà ha valorado las consecuencias de estos desequilibrios: “Un exceso de sodio en niños muy pequeños, a la larga, puede favorecer una hipertensión arterial. Por otro lado, el hecho de que la vitamina A esté aumentada también podría ocasionar trastornos relacionados con el desarrollo neurológico de niños pequeños. En cuanto a la falta de vitamina D se hace necesaria la suplementación, cuando en un país que con sol, si la nutrición fuera correcta bastaría”.

De los datos analizados se extrae también que el 66,3% de los niños catalanes hace un buen seguimiento de la dieta mediterránea, un porcentaje ligeramente más bajo que la media nacional.

Nutrición en los mil primeros días
Las conclusiones de este estudio son especialmente llamativas debido a que las últimas investigaciones llevadas a cabo en todo el mundo demuestran que la nutrición en los mil primeros días del niño –desde su concepción hasta los dos años de edad- tiene un fuerte impacto en el riesgo de desarrollar sobrepeso y obesidad en años posteriores. “Hace años se pensaba que el niño tenía que comer igual que el adulto, pero en menor cantidad. Hoy sabemos que no es así, ya que los niños tienen unas necesidades específicas de macro y micronutrientes. Una alimentación infantil óptima puede ayudar a prevenir enfermedades que se manifiestan en épocas más tardías”, ha indicado el doctor Varea.

Para la doctora Clarà, el estudio Alsalma 2.0 constata un problema de educación sanitaria: “Tiene que haber un cambio en la formación e información desde la escuela. Que los padres comprendan que hay que dar las cantidades que se indican y que hay que comer de todo, que no podemos favorecer un determinado alimento con tal de que el niño coma. Hace falta mucha constancia porque se trata de hacer un cambio cultural importante en vista de los resultados y del problema de salud que se nos plantea en unos años”.

El estudio Alsalma 2.0 forma parte del programa educacional “Alimentando la Salud del Mañana” que la compañía Danone Nutricia puso en marcha en 2012 para dar a conocer la realidad de la nutrición de los niños españoles de 0 hasta 3 años. “Este grupo de edad no había sido evaluado previamente en la población, por lo que esta investigación es pionera en nuestro país”, ha señalado Margarita Morais, directora de la Unidad de Negocio Médico de Danone Nutricia.

La investigación ha sido coordinada por un comité de expertos en Nutrición y Pediatría formado por los doctores Vicente Varea, del Hospital Sant Joan de Déu, de Barcelona; Jaime Dalmau, del Hospital La Fe, de Valencia; Ana Moráis, del Hospital la Paz, de Madrid; Luis Peña, del Hospital Universitario Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria; María José Martínez, del Hospital Niño Jesús, de Madrid; y Venancio Martínez, del Centro de Salud El Llano en Gijón (Asturias).

“A partir de los resultados obtenidos en el estudio Alsalma 2.0 pondremos en marcha distintas acciones con las que aspiramos a contribuir a mejorar la nutrición de las primeras etapas de la vida, dado que está científicamente probado que los 1.000 primeros días de la vida de un niño es un periodo crítico durante el cual se establecen las bases de la programación metabólica que influirán no solo en la salud del bebé sino en su vida adulta”, ha agregado Margarita Morais.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here