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CELULITIS 8 claves para plantarle cara

CELULITIS 8 claves para plantarle cara

CELULITIS 8 claves para plantarle cara

Adaptar los cuidados al tipo de celulitis que se tiene, utilizar productos de acción nocturna, conocer “la edad” de los adipocitos o mantener a raya el estrés son algunos de los consejos de última hora más efectivos para ganar la partida a la piel de naranja, fruto de los hallazgos más recientes en el “mundo celulitis”.

La verdad por delante: no hay fórmulas infalibles que hagan desaparecer la celulitis de un día para otro; prevenir su aparición no es una tarea fácil y, una vez que se ha instalado, sólo se puede eliminar definitivamente mediante una liposucción o técnica similar. Sin embargo, sí que podemos poner mucho de nuestra parte para evitar que vaya a más y, sobre todo, para minimizar su aspecto (esa característica piel de naranja que hace que nuestros contornos luzcan “mullidos”). Tal y como explica la doctora María José Crispín, de la maria jose crispinClínica Menorca, de Madrid, “a pesar de los numerosos estudios realizados, a día de hoy aún se desconocen todas las causas fisiopatológicas que provocan la celulitis. Se trata de un problema cada vez más frecuente y es motivo de consulta de mujeres cada día más jóvenes. Además de las causas hormonales (es mucho más frecuente en mujeres que en hombres), circulatorias y de retención de líquidos, los malos hábitos son decisivos: alimentación desequilibrada (sobre todo las repetidas subidas y bajadas de peso), sedentarismo (no solo hace que aumenten los kilos y la celulitis, sino también la flacidez), el tabaquismo (empeora la circulación y el estado de la piel), el abuso del alcohol y el uso de ropa excesivamente ajustada (dificulta la circulación). Junto a los tratamientos médico-estéticos, el camino que lleva a unos resultados exitosos incluye necesariamente la dieta equilibrada y el hábito de hacer ejercicio”. Buenos hábitos, dieta sana y cuidados específicos constituyen por tanto el “prospecto básico” para plantar cara a este problema que afecta a entre un 80% y un 90% de las mujeres. Sin embargo, hay nuevas aportaciones sobre el tema que pueden ayudar definir aún más la estrategia a poner en marcha para prevenir su aparición y, sobre todo, para mantener la celulitis a raya una vez que sus característicos “hoyuelos” toman posesión de los muslos, las rodillas, el abdomen o la zona alta de los brazos. Estas son las últimas novedades, hallazgos y consejos en el “mundo celulitis”:

1. No todas son iguales
Debido precisamente a su origen multifactorial, y aunque a simple vista la celulitis puede parecer idéntica en todas las personas (piel de naranja, irregular y con hoyuelos), lo cierto es que hay distintos tipos. “Dependiendo de las causas implicadas en su aparición y de los síntomas en que estas causas se traduzcan, la celulitis puede evidenciarse de distintas formas, que pueden darse a la vez o no en una misma paciente y ubicarse en una o varias regiones mar miracorporales”, explica la doctora Mar Mira, directora de la Clínica Mita + Cueto, de Madrid.

4 tipos:

  1. Adiposa: en ella predomina el componente de grasa localizada y se produce un aumento del tamaño y número de adipocitos.
  2. Fibrosa: conlleva una alteración de las fibras (fibrosis intersticial), que le da un aspecto duro.
  3. Acuosa, edematosa o blanda: la retención de agua es mayor que en los otros tipos, lo que origina una acumulación de líquidos en la zona que queda entre los adipocitos. Suele estar producida por un problema de base circulatoria y linfática que se traduce en una inflamación de la zona, que se presenta blanda al tacto.
  4. Con flebopatía: al igual que en la anterior, en ella predomina un problema de base circulatoria y linfática, pero en este caso, además del edema, hay dilatación venosa derivada de problemas vasculares.

“Por lo general, las más habituales son las de tipo acuosa y adiposa, y es en ellos donde se centran los tratamientos anticelulíticos con activos a los que se asocia capacidad drenante y lipolítica como la cafeína”, señala Mercedes Abarquero, responsable científica de Laboratorios Vichy.

2. El “pellizco” como diagnóstico
Respecto al nivel de desarrollo de la celulitis, la doctora Mar Mira explica que los cuatros tipos van evolucionando según lleven instalados más o menos tiempo en determinada zona, de forma que es posible calcular aproximadamente “la edad” que tiene nuestra celulitis: “Cuanto más evidentes a simple vista sean sus síntomas y más molestias produzcan al pellizcar la zona, más evolucionada es la celulitis y, también, más difícil será su tratamiento”, señala la experta.

3. Celulitis resistente: hay solución
La celulitis fibrosa es con diferencia la más rebelde y difícil de tratar. Así lo explican las doctoras Irene Cruz y Svetlana Babentsova, del Instituto Médico Láser (IML), de Madrid: “Se detecta por la presencia de nódulos, pequeños acúmulos de grasa aprisionados por una trama de tejido conectivo, que tracciona (tira) de la piel hacia el interior, evidenciando los hoyuelos característicos. Este bajorrelieve, popularmente conocido como piel de naranja, es la expresión superficial de una afección (paniculopatía vasculopática), en la que se produce una alteración a nivel vascular que empeora la irrigación de la grasa más superficial, que está en íntimo contacto con la dermis”.

Tanto por la presencia de nódulos adiposos subcutáneos (que pueden resultar duros y sensibles al tacto) como por la pérdida de elasticidad que sufre el tejido conjuntivo, es habitual que los productos y técnicas convencionales tengan dificultad para llegar a estos depósitos grasos, de ahí que tanto las casas cosméticas como la medicina estética hayan vuelto sus ojos hacia este tipo de celulitis, y fruto de este interés podemos hablar de soluciones novedosas. Una de ellas son los productos especialmente formulados para la celulitis resistente, como es el caso del Tratamiento Celulitis Resistente Acción Intensiva, de Somatoline, que incluye un complejo Phyto Cell Active-Complex, con un 5% de cafeína. Este producto está diseñado para ayudar a movilizar y quemar la grasa contenida en los adipocitos, mitigar las alteraciones típicas del tejido afectado y, sobre todo, prevenir el desarrollo de los adipocitos mediante una acción “anti-recaída”, al frenar el almacenamiento de grasa. La otra solución novedosa es el Meso Model, un tratamiento exclusivo del IML, que consiste en la infiltración de un coctel concentrado de tres principios activos (péptidos biomiméticos, fosfatidil-colina y L-carnitina en las zonas en las que la celulitis fibrosa es más frecuente: cara anterior, interna y posterior de los muslos; los glúteos y la banana subglútea, las rodillas y los gemelos. “Se administra mediante microinyecciones, siempre realizadas por un profesional médico, y que se pueden hacer a mano (mesoterapia), a pistola o con micro-roller. La elección de uno u otro método depende del criterio médico y de la profundidad de la inyección”, explican las expertas del IML.

4. Alimentos pro-adipocito: aléjate de ellos
Los expertos insisten en que para combatir la celulitis no sólo es necesario un tratamiento tópico sobre la piel, sino que también es imprescindible un cuidado interno del organismo a través de la alimentación y otras ayudas. “El exceso de algunos alimentos favorece la aparición de celulitis, por lo que se Inmaculada Canterladebe controlar su ingesta”, explica la farmacéutica Inmaculada Canterla, experta en Dermocosmética y directora de Cosmeceutical Center. Estos son los principales “cómplices” del acúmulo de adipocitos que la experta recomienda suprimir de la dieta habitual:

Cafeína. Paradójicamente, y aunque la mayoría de los tratamientos anticelulíticos por vía tópica contienen esta sustancia (eficaz para estimular la circulación), tomar un exceso de cafeína por vía oral puede potenciar la piel de naranja. “Consumir más de dos cafés o refrescos de cola al día provoca un endurecimiento de las arterias y un aumento de los niveles de inulina en sangre, lo cual lleva al organismo a almacenar los azúcares en forma de grasa”, señala Canterla.

Sal. Tomar más sodio del que el organismo necesita hace que este retenga agua (para disminuir su concentración en el cuerpo), y esto se traduce a su vez en una retención de líquidos, que es una de las principales causas de la celulitis. Inmaculada Canterla recomienda evitar las comidas preparadas, los aperitivos (patatas fritas, cacahuetes, maíz tostado, palomitas) y los productos conservados en salazón, en los que la sal se encuentra en altas concentraciones.

Azúcar. El dulce, además de convertirse en grasa, provoca una reacción metabólica por la que el colágeno se vuelve más rígido (debido a un proceso llamado glicación). El resultado: la piel pierde firmeza y la celulitis se abre paso con mayor facilidad.

Grasa saturada. “El organismo necesita una pequeña cantidad de grasa para poder absorber determinadas vitaminas, como la vitamina E, pro si se consume un exceso de grasas, se multiplica el nivel de radicales libres y, con ello, se produce la degradación de las fibras de sostén de la piel y la consecuente aparición de celulitis”, dice la experta.

5. El ritmo de la noche
Cada vez son más los productos anticelulíticos específicamente formulados para ser aplicados por la noche, un hábito que tiene su razón de ser en la cronobiología del organismo, tal y como explica Mercedes Abarquero, responsable científica de Laboratorios Vichy: “en los tratamientos anticelulíticos es importante la constancia y la aplicación de los productos de forma rutinaria. Lo ideal es hacerlo tanto de día como de noche, pero en algunos casos se formulan productos adaptados específicamente para actuar durante el sueño que incluyen activos que potencian o recrean el efecto de un determinado proceso que únicamente se da en esa franja horaria. Muchos estudios han demostrado que nuestra piel y nuestro organismo en general presentan ritmos, es decir, ciertos procesos se generan, provocan o se realizan en determinadas franjas horarias, y las formulaciones de los anticelulíticos diseñados para ser utilizados durante la noche permiten optimizar estos procesos”.

6. A partir de los 45, tratamiento adaptado
Alrededor de los 45 años, a la siempre de por sí difícil batalla contra la celulitis se une otro frente: la flacidez. Esto es debido a que la producción de estrógenos, las hormonas femeninas por antonomasia, disminuye a partir de esta edad, lo que tiene como consecuencia cuatro cambios importantes, que pueden pasar desapercibidos. Por un lado, una menor tonicidad, que se apodera de muslos, nalgas, caderas, vientre y brazos. Ello se debe a que el descenso de estrógenos implica también una menor producción de colágeno. A ello hay que unir que en una piel menos tonificada, la celulitis es más visible. En segundo lugar, se produce una inversión de las curvas: la grasa cambia de zona y el cuerpo se afina sobre todo en las piernas y se ensancha en la cintura y el abdomen. También en este momento la celulitis se vuelve más resistente. Otro de los cambios es que la masa muscular disminuye (se calcula que entre los 40 y 45 años, esta reducción es de entre un 1 y un 2% anual), y la grasa pasa a ocupar ese espacio libre. Por último, la piel tiende a estar más seca y deshidratada, ya que las glándulas sebáceas son ahora más pequeñas y producen menos sebo, y al tener menos lípidos, la epidermis pierde elasticidad. Teniendo en cuenta todos estos factores, Elancyl ha diseñado un producto específico para combatir la celulitis y, también, remodelar la figura a partir de esta edad, formulado a base de extracto de pulpa de manzana, un ingrediente hasta ahora utilizado en los cuidados faciales antiedad, aplicando sus propiedades en la redefinición del contorno corporal, ya que ha demostrado su efectividad en la protección de las fibras de colágeno y elastina (combatiendo así la flacidez) y estimulando la producción de nuevas fibras de colágeno (reforzando la tonicidad).

7. El efecto detox
De la misma manera que hay alimentos y sustancias que favorecen que los adipocitos “engorden”, hay otras que tienen justo el efecto contrario, debido a sus propiedades lipolíticas, reductoras, drenantes, tonificantes y activadoras de la circulación. Muchos de ellos son alimentos, pero para potenciar la efectividad de estas sustancias la farmacéutica Inmaculada Canterla recomienda incorporarlos a la dieta en forma de complementos nutricionales (nutracéuticos). Estos son los más efectivos:

  • Piña. Su principio activo es la bromelaína, una sustancia con propiedades antiinflamatorias y diuréticas que, unidas, proporcionan una acción anticelulítica y antiedema, especialmente en situaciones de retención de líquidos.
  • Fucus. “Se trata de un alga que tiene una acción adelgazante debido a la presencia de yodo orgánico, que actúa sobre la glándula tiroides activando al catabolismo de las grasas. Debe evitarse en caso de padecer una patología tiroidea”, comenta Canterla. También contiene minerales y oligoelementos que producen una estimulación del metabolismo general, aumentando los cambios osmóticos y la eliminación de desechos.
  • Té verde. Aumenta el gasto metabólico y activa la combustión de las grasas, impidiendo su acumulación en el hígado y las paredes de los vasos sanguíneos, gracias a su contenido en dos sustancias: xantinas y polifenoles.
  • Centella asiática. “Esta planta fresca, avalada por la OMS y por la EMEA (Agencia Europea del Medicamento), proporciona unos extractos y tinturas que pueden ser utilizados por vía tópica y oral en el tratamiento de la celulitis, debido a que tienen una acción elastificante de los vasos sanguíneos y por su acción antiedematosa. Además, estimula la activación fibroblástica, disminuye la rigidez del colágeno y estimula su síntesis”, dice la farmacéutica.
  • Omega 3. Aparte de su multitud de efectos beneficiosos para la salud, estos ácidos grasos esenciales también ayudan a prevenir la celulitis ya que funcionan como activadores del PPAR alfa, un elemento que actúa a nivel de los genes que intervienen en la oxidación lipídica y la termogénesis.

8. Lipoinflamación y estrés: no los pierdas de vista
Además de ser reflejo de otras muchas situaciones, tanto genéticas como relacionadas con los hábitos de vida, la celulitis es la consecuencia estética más visible de la lipoinflamación. Graciela Moreira, experta en Nutrición y Cocina graciela moreirade Pronokal Group, explica en qué consiste este fenómeno: “La lipoinflamación es un término que hace referencia a la inflamación de las células que acumulan nuestras reservas de grasa. Cuando tenemos sobrepeso u obesidad, estas células están inflamadas, debido al aumento de tamaño que sufren”. La fórmula para resolver esta lipoinflamación es, en caso de que haya kilos de más, seguir una dieta adecuada y pautada por el especialista, y adoptar un nuevo estilo de vida, en el que los protagonistas sean los hábitos saludables. Estas son las pautas que esta experta aconseja para mantenernos en el peso adecuado y reducir a la vez la inflamación de las células grasas, consiguiendo así una mejora más que notable del aspecto de la celulitis:

  • Beber agua, ya que elimina las toxinas en el organismo. “La cantidad varía de una persona a otra, pero es recomendable que sea de dos litros diarios, aproximadamente”.
  • Tomar fibra natural, presente en los alimentos, que ayuda a que el sistema digestivo funcione bien y elimine sin problemas todos los residuos.
  • Evitar el tabaco y otras sustancias adictivas, como el café.
  • Recurrir a los masajes. Tal y como explica Graciela Moreira, la estimulación de la piel durante algunos minutos beneficia la correcta circulación de la sangre y remueve los acúmulos de grasa. “Es recomendable darse a diario un masaje, preferentemente en dirección al corazón, en las zonas afectadas por la celulitis”.
  • Y, sobre todo, relax. “Llevar una vida tensa, estresada y con malos hábitos alimenticios, junto a la falta de ejercicio, favorece la aparición y el desarrollo de la celulitis. Por lo tanto, tómate el tiempo necesario para la ingesta de alimentos, come relajada y no te saltes ninguna comida”.

Hierro: un “enemigo” de última hora
Cuando ya creíamos que en lo que se refiere a la celulitis estaba todo inventado, las últimas investigaciones han identificado un factor más a tener en cuenta para prevenir su aparición. Según un estudio publicado en The European Journal of Aesthetic Medicine and Dermatology, existe un factor causante de la celulitis que hasta ahora no se había observado: la acumulación de trazas de hierro en el tejido graso. Se ha comprobado cómo el hierro (cuya presencia es mayor en aquellas zonas en las que la piel está más afectada por la celulitis) va ejerciendo de forma gradual y continua una acción tóxica en el tejido adiposo subcutáneo que desencadena todos los procesos que conducen a la celulitis: degeneración de los tejidos en forma de una inflamación crónica y acidosis tisular. Este hallazgo ha supuesto que los expertos en el tema se hayan puesto manos a la obra para “neutralizar” al nuevo enemigo y fruto de este esfuerzo es uno de los tratamientos más novedosos para la piel de naranja: Alidya. Se trata de un combinado de aminoácidos mezclados con un quelante del hierro (para contrarrestar su acción) y vitamina C, entre otros. Esta sustancia actúa a nivel celular sobre el adipocito, estimulando la liberación de su contenido en grasas, neutralizando el hierro y solubilizándolo, consiguiendo así que el organismo lo elimine. Se infiltra a nivel subcutáneo en la forma afectada y de forma manual, con una aguja de 12 mm.

“El tratamiento está especialmente indicado para eliminar la celulitis blanda, la más frecuente. Dependiendo del grado de celulitis se necesitan de 7 a 12 sesiones semanales. Una vez finalizado el tratamiento inicial o “de choque”, se recomienda mantener dosis de recuerdo periódicas”, explica la doctora María José Crispín, de la Clínica Menorca, quien ya está aplicando este nuevo tratamiento. Por su parte, la doctora Paula Rosso, del Centro Médico Lajo Plaza, de Madrid, una de las pioneras en este tratamiento y formadora nacional en su aplicación, afirma que “los resultados no solo son excelentes sino que, además, son muy rápidos, lo que es muy de agradecer. La paciente comienza a observar cambios notables entre la primera y la tercera sesión”.

 



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