Síndrome de ovario poliquístico: reglas imprevisibles

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síndrome de ovario poliquístico

Del 1 al 5% de las mujeres en edad reproductiva padecen Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), un trastorno caracterizado por el exceso de hormonas masculinas circulantes e irregularidades en la menstruación, lo que predispone a la infertilidad.

El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) es considerado el trastorno endocrinológico más común de las mujeres en edad fértil y la primera causa de infertilidad. Se caracteriza por la manifestación de anovulación, hiperandrogenismo y pequeños quistes múltiples en los ovarios, un trastorno de carácter crónico que acompaña a la mujer durante todas las etapas de su vida.

Exceso de hormonas masculinas

Según explican desde la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) se debe a una anomalía en la producción y el metabolismo de los andrógenos, lo que produce una anovulación crónica que causa oligomenorrea (menstruaciones poco frecuentes) o amenorrea (ausencia de menstruación), asociadas a hiperandrogenismo (aumento de los niveles de hormonas masculinas llamadas andrógenos), y que se pone de manifiesto por el exceso de andrógenos ováricos o suprarrenales circulantes y por la presencia de hirsutismo y acné.

Se trata de un trastorno endocrino de causa desconocida, que también parece estar relacionado con factores genéticos como la resistencia a la insulina y factores medioambientales. El factor hereditario también podría ser otra de las causas que pueden estar detrás de esta alteración hormonal. De hecho, la presencia de insulinorresistencia podría agravar las manifestaciones clínicas y también determinar riesgos a largo plazo en la salud de las pacientes. El cuadro suele comenzar en torno a la menarquia (primera regla) y produce:

  • Alteraciones menstruales. Períodos de ausencia de menstruación, lo cual puede predisponer a la infertilidad femenina.
  • Hiperandrogenismo, que se caracteriza por exceso de vello en la cara, pecho, abdomen, muslos y acné severo o acné después de la adolescencia que no responde a tratamientos habituales. Este síntoma afecta a más del 70% de las mujeres con SOP.
  • Aumento de la resistencia a la insulina, con el consecuente aumento de glucosa en la sangre, que se traduce clínicamente en obesidad o acantosis nigricans, una dermatosis caracterizada por la presencia de hiperqueratosis e hiperpigmentación de la piel. La resistencia a la insulina aumenta el riesgo de diabetes mellitus tipo 2, enfermedades cardiovasculares como la hipertensión y síndrome metabólico.
  • Al realizar una ecografía se visualizan múltiples quistes de pequeño tamaño en los ovarios, correspondientes a folículos (estructuras donde maduran los óvulos).
  • Aumento de la probabilidad de hiperplasia endometrial, (engrosamiento excesivo del endometrio) que se relaciona con el aumento del riesgo de cáncer de endometrio, aunque de modo poco frecuente.

Vivir con síndrome de ovario poliquístico

Según explican desde la Asociación Española de Síndrome de Ovarios Poliquísticos (www. aesopspain.org), el SOP puede tener una influencia en cada una de las etapas reproductivas de la mujer: pubertad, vida adulta y menopausia.

PUBERTAD   Menarquía (primera menstruación) temprana. Acné. Subida de peso. Períodos irregulares o períodos que comienzan y luego desaparecen por completo.
EDAD ADULTA   Subida de peso. Acné e hirsutismo (vello fuerte en cara, abdomen, etc). Períodos ausentes o irregulares. Problemas para concebir. Síntomas premenstruales.
EMBARAZO   Tendencia a la hipertensión. Diabetes gestacional. Mayor porcentaje de abortos.
MENOPAUSIA   Menopausia tardía. Ganancia de peso sobre todo en la zona abdominal. Mayor tendencia a desarrollar una diabetes tipo 2, colesterol alto, y presión sanguínea alta.
POST MENOPAUSIA   Tendencia a ganar peso, resistencia a la insulina, síndrome metabólico y diabetes de tipo 2. Otros síntomas probablemente disminuyan.

Qué hacer

  1. Bajar de peso. Bajar kilos puede ayudar a regular el ciclo menstrual, mejorar los niveles de colesterol y regular la insulina.
  2. La anticoncepción oral con píldoras anticonceptivas hormonales ayuda a regular el ciclo menstrual y reducen el hirsutismo y el acné al disminuir los niveles de andrógenos, contribuyendo también a disminuir el riesgo de cáncer endometrial. Eso sí, para tratar el SOP no sirve cualquier píldora anticonceptiva, debe ser una pildora anticonceptiva combinada que contenga estrógenos como progestina. Otras opciones de terapia hormonal podrían incluir “el anillo vaginal” y “el parche”. Eso sí, no todas las mujeres toleran igual la píldora anticonceptiva y en algunos casos puede estar contraindicada.
  3. Algunos fármacos sensibilizadores a la insulina (como la me utilizados para tratar la diabetes se utilizan con frecuencia en el SOP para ayudar al cuerpo a responder a la insulina y disminuir los niveles de andrógenos y mejorar así la ovulación. Esta medicina es de gran ayuda particularmente para mujeres que tienen altos niveles de insulina, o tienen pre diabetes o diabetes, además de ser una alternativa para mujeres que deseen tener hijos o que no deseen/toleren el tratamiento hormonal.
  4. Algunos suplementos a base de aminoácidos y de inositol (sustancias nutritivas para el ovario podrían ser de utilidad a la hora de regular los ciclos cuando se emplean a largo plazo.
  5. La cirugía ovárica también está indicada cuando los síntomas son severos y no se produce mejoría con los tratamientos anteriores. Sin embargo, los efectos a largo plazo de estos procedimientos no están claros.

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