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CONTRA LOS PIOJOS la farmacia unida

CONTRA LOS PIOJOS la farmacia unida

CONTRA LOS PIOJOS la farmacia unida
Si la presencia de piojos es constante en todas las épocas del año, en verano, y sobre todo en septiembre, hacen la desesperación de las madres. La cuestión es: ¿se pueden prevenir o hay que aprender a convivir con ellos?
Tener piojos no significa falta de higiene. Sin embargo, aún hoy en día se sigue viendo como algo vergonzante y sobre todo muy engorroso, por la dificultad y la constancia que hacen falta para erradicarlos definitivamente. Así lo afirma Cristina Tiemblo, Vocal Nacional de Dermofarmacia del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, quien asegura que la presencia de piojos en la cabeza no guarda relación con la falta de higiene y afecta a todas las personas, “siendo más frecuente en los niños de entre 5 y 12 años, quienes por sus hábitos y juegos tienen más fácil el contagio”, afirma Cristina Tiemblo, quien añade que la prevalencia oscila entre un 5 y 15% de la población escolar.

A través de esta Vocalía Nacional de Dermofarmacia, y en colaboración con OTC Antipiojos, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, ha desarrollando una campaña sanitaria para la prevención y tratamiento de la pediculosis, bajo el lema ¿Piojos? Prevenirlos es evitarlos, en la que se han distribuido más de un millón de dípticos informativos desde las oficinas de farmacia en el que se detallan las principales medidas para prevenir posibles contagios. El objetivo principal de la campaña ha sido informar a la población sobre la necesidad de adoptar una serie de medidas preventivas para evitar posibles contagios, así como incidir en una mejor utilización de los diferentes productos disponibles frente a la pediculosis.

En verano, más

Hasta hace unos años, los piojos apenas se mostraban activos durante los meses de verano. Hoy en día esta situación ha cambiado, los últimos estudios muestran un importante incremento de infestaciones, hasta el punto que las cifras están alcanzando niveles propios de los meses de septiembre y octubre, que es cuando se producía la máxima incidencia. Este aumento se debe en parte a que “los niños pasan mucho tiempo con otros chavales, sobre todo en campamentos y lugares de ocio, y las ocasiones de contagio se disparan”, explica el doctor Raúl de Lucas Laguna, jefe de Sección del Servicio de Dermatología Pediátrica del Hospital La Paz de Madrid. Por ello, y teniendo en cuenta que el farmacéutico es el profesional sanitario más consultado en caso de infestación por piojos, seguido del médico, según datos de la Encuesta Filvit de Información sobre Pediculosis, este verano el Centro de Información de la Pediculosis ha creado una red de farmacias colaboradoras, repartidas por toda España, para informar sobre la prevención y el tratamiento de la pediculosis, que se agudiza en niños durante las vacaciones de verano y aún más en septiembre con la vuelta al cole.

Ante el aumento de la infestación en los meses de verano, Xavier Jeremías, dermatólogo y entomólogo, comenta que “lo importante para solucionar el problema es actuar con naturalidad y, ante el primer síntoma, que suele ser el rascado de la cabeza, revisar el cabello y en caso de localizar piojos realizar el tratamiento de inmediato, así conseguiremos que los niños sigan disfrutando de esos días maravillosos de vacaciones”.

El farmacéutico: el que más sabe de piojos

Según datos de la misma encuesta, son las madres las que más confían en el farmacéutico en caso de infestación por piojos, además de las personas mayores de 65 años. En las farmacias colaboradoras con el Centro de Información de la Pediculosis serán informados del tratamiento y la prevención ante el riesgo de contagio. “Desde la farmacia pueden aconsejarnos cómo utilizar la loción, el champú y la liendrera y, sobre todo, qué hacer para evitar el contagio, sea a otros niños o a adultos con los que convive”, advierte el doctor de Lucas. Para prevenir nuevas infestaciones se recomienda lavar o aislar los objetos que han estado en contacto con la cabeza del niño y utilizar un líquido protector. “Es importante que el protector o repelente tenga un olor agradable y sea bien tolerado para que no provoque rechazo por parte del pequeño”, aconseja este especialista.
La red de farmacias puede consultarse en www.infopiojos.com y puede adherirse cualquier oficina de farmacia que lo desee.

No a los remedios caseros
A pesar de que el tratamiento pediculicida compuesto por champú y loción es la primera opción utilizada por los pacientes según la encuesta, todavía se siguen utilizando remedios caseros o productos no adquiridos en la farmacia. “Es importante que los productos que utilicemos, tanto para tratar como para prevenir la pediculosis, hayan demostrado su eficacia y cuenten con controles de calidad”, advierte el doctor de Lucas.

Otras personas recurren a remedios caseros como el vinagre. “Puede servir para soltar las liendres y facilitar su extracción pero no es tan efectivo y puede irritar la piel y los ojos”, asegura el experto. Existe también la falsa creencia de que lavando la cabeza con cuidado y usando champú normal se puede matar a los piojos, “pero no es así puesto que cuando la cabeza del niño entra en contacto con el agua, ya sea dulce o salada, los piojos cierran sus orificios respiratorios, entran en una especie de letargo y pueden sobrevivir así hasta 36 horas”, afirma.

Un falso mito contra los piojos es el cortar el pelo a los niños cuando están contagiados o utilizar el secador o cepillo eléctrico pensando que se les va a quemar. “No es efectivo porque el piojo se agarra al cuero cabelludo y además es donde pone sus huevos, la liendre. Ahí no llegan ni las planchas ni las tijeras”, concluye. Tampoco los piojos saltan ni vuelan, sino que se trasmiten por el contacto entre las cabezas de los niños.

Conoce a tu enemigo
Los piojos son insectos ovíparos (se reproducen mediante huevos) que se alimentan de sangre y viven en el cabello humano. Miden entre 2 y 3 mm y pueden verse a simple vista. Las liendres son pequeños huevos de color blanco que se adhieren a la base del pelo y en 7–10 días se convierten en piojos.  Su ciclo de vida es corto, apenas un mes, pasando por tres etapas: liendre, ninfa y adulto,  periodo en el que las hembras ponen de 4 a 8 huevos/día, sobre el pelo, a 1 o 2 mm del cuero cabelludo. Se contagian por contacto, principalmente de cabeza a cabeza, de ahí que sean tan frecuentes entre la población escolar, afectando a entre un 5 y 15% de los niños, aunque pueden afectar a personas de cualquier edad. También pueden transmitirse de cabeza-objeto-cabeza a través de peines, gorros, reposacabezas, sábanas, etc.

David contra Goliat
Si no se siguen las instrucciones al dedillo y se revisan las cabezas con asiduidad, acabar con los piojos puede llegar a convertirse en un auténtico tormento para las madres. El principal síntoma que nos alerta de la presencia de piojos en la cabeza son los picores y pequeñas lesiones rojizas. Los piojos se detectan examinando minuciosamente la raíz del pelo con la ayuda de una lendrera (peine de púas estrechas) y prestando especial atención en la nuca y detrás de las orejas. Las revisiones constantes son fundamentales, ya que incluso después de aplicar un tratamiento, los piojos conservan una mínima movilidad hasta que mueren pasadas unas horas desde la aplicación del pediculicida. Igualmente, aunque los pediculicidas eliminan los piojos, es posible que sobreviva alguna liendre, por lo que para mayor seguridad es recomendable repetir el tratamiento completo pasados 7 días. En caso de encontrar piojos vivos debido una mala aplicación se puede repetir inmediatamente el tratamiento. Según recuerda Cristina Tiemblo, “para una correcta eliminación de los piojos, el tratamiento que se aplique debe realizarse preferiblemente sob

re el pelo seco, ya que el agua puede diluir la concentración del principio activo y dificultar su eficacia”.

Las medidas estrella son evitar el intercambio de cepillos, peines, bufandas, gorras y toallas mientras exista riesgo de contagio; limpiar los peines utilizados para el tratamiento debajo del grifo con agua caliente o bien sumergiéndolos en agua hirviendo; o bien lavar la ropa de cama, gorros y bufandas en un programa de 60ºC, ya que las liendres mueren a temperaturas superiores a los 50ºC.  También puedes guardar los peluches del niño/a en una bolsa cerrada, ya que la vida del piojo fuera del ser humano y sin alimento no sobrepasa las 24 horas. Si quieres, también puedes utilizar después la secadora y una plancha de vapor. Si el niño/a tiene el pelo largo es mejor recogérselo para que le quede la nuca despejada. Cuando el colegio comunica infestación se recomienda realizar revisiones con detenimiento durante 10 días seguidos. Una vez realizado el tratamiento puede acudir al colegio ya que los productos pediculicidas son efectivos desde la primera aplicación.

En el momento en que se han detectado piojos, es conveniente pasar la lendrera por las cabezas de toda la familia para observar la posible presencia de piojos o liendres, así como seguir las recomendaciones preventivas y utilizar el spray repelente hasta que el riesgo de contagio haya desaparecido.

Las sustancias pediculicidas
Cuando detectamos piojos o liendres lo ideal es hacer un tratamiento completo para garantizar una mayor eficacia. Las sustancias pediculicidas se clasifican por químicas o físicas, según su mecanismo de acción. La Campaña de OTC Adiós a los piojos te orienta paso a paso sobre las soluciones al conflicto.

1º Paso.
Elimina los piojos

Con mecanismos de acción química: las piretrinas. Son unas sustancias naturales que se obtienen de extractos de flores. En España, se utilizan las denominadas sintéticas o piretroides, especialmente la permetrina. Su aplicación es absorbida rápidamente a través de la cutícula del insecto, provocando su parálisis y muerte.

La permetrina al 1% es el activo pediculicida de primera elección según la Organización     Mundial de la Salud (OMS), habiendo demostrado una gran eficacia (cercana al 100%) y     mínima toxicidad. En una concentración del 1,5% garantiza máxima eficacia antipiojos y l    iendres con una gran seguridad.  Todos los pediculicidas son más activos frente a las formas     adultas, que frente a los huevos de parásitos (menor capacidad ovicida). Y dado que ningún     producto alcanza el 100% de     actividad ovicida, se recomienda repetir el tratamiento a los 7- 10 días.
Formas de aplicación: aplicar la loción de permetrina al 1,5% directamente sobre el     cabello seco durante 15-30 minutos. A continuación, lavar el cabello con champú y secar     como de costumbre.
Mecanismo de acción física: loción sin insecticida. Los más populares son los productos a base de siliconas, que ejercen una acción física sobre el piojo causando su deshidratación y muerte y, por otro, despegando y eliminando las liendres. Las formulaciones generalmente incluyen una silicona no volátil activa (dimeticona 4%) vehiculizada en una silicona volátil que se evapora tras su aplicación, dejando sólo la silicona activa. Su aplicación tiene una doble acción pediculicida: paraliza y asfixia a los piojos, provocándoles un colapso intestinal que les ocasiona la muerte (el componente activo encapsula totalmente al parásito, bloquea sus espiráculos y, por efecto osmótico, deshidrata y colapsa sus órganos vitales).

Formas de aplicación: aplicar la loción sin insecticida directamente sobre el cabello seco durante 30–60 minutos. A continuación, lavar el cabello con champú y secar como de costumbre. Al igual que con la permetrina, se aconseja repetir la aplicación tras 7-10 días.

2º paso.
Retira las liendres

Se recomienda utilizar un bálsamo capilar de efecto antiadherente para liberar liendres y piojos depositados en el cabello, y así retirarlos fácilmente con la ayuda de una lendrera.

3º paso.
Protege del contagio

Los repelentes de piojos ayudan a evitar la formación de “epidemias” en entornos de riesgo. También es recomendable su uso después del tratamiento de la pediculosis en población con riesgo de reinfestación. Siempre es importante comprobar, antes de la aplicación, que el niño no tiene piojos. Su componente activo, IR 3535, es un repelente de insectos con mecanismo de acción no tóxico, que ha demostrado alta seguridad para su aplicación en niños.
Formas de aplicación: comprobar la ausencia de piojos y pulverizar sobre el pelo seco, asegurándonos de cubrir correctamente la superficie. Además de su uso sobre el cuero cabelludo, es útil su aplicación en tejidos (gorros, bufandas, diademas, gomas, etc.), peines o cepillos para prevenir nuevos contagios.





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