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EL 49% de los errores de medicación en menores se ...

EL 49% de los errores de medicación en menores se producen en el ajuste de dosis

EL 49% de los errores de medicación en menores se producen en el ajuste de dosis
La mitad de los errores (49,3%) de medicación en pacientes pediátricos se producen en el momento de ajustar las dosis a los pacientes. Así se pone de manifiesto en el estudio Análisis del perfil de seguridad en la prescripción pediátrica en hospitales en España e impacto de las intervenciones farmacéuticas, presentado en el 57 Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), que se celebra estos días en Bilbao.

La investigación fue realizada en ocho hospitales pediátricos españoles a pacientes de entre 1 y 18 años durante los meses de julio y octubre de 2011. En este trabajo se analizaron en total 667 intervenciones con 212 fármacos implicados, la mayoría perteneciente al grupo de anti-infecciosos. Los datos muestran que la mitad de los errores (51,9%) podían considerarse significativos, un 19% clínicamente serios y un 2% potencialmente letales.

En la seguridad en el uso de los medicamentos el farmacéutico de hospital juega un papel clave. Una de las actividades que realiza con esa finalidad es lo que se conoce como Validación terapéutica, que es uno de los contenidos protagonistas del programa científico. Consiste en revisar la prescripción médica que se va generando en el centro con el fin de identificar riesgos y evitar errores asociados a la medicación. Según ha explicado Azucena Aldaz, jefa de Sección del Servicio de Farmacia Hospitalaria de la Clínica Universitaria de Navarra, “esta labor supone un valor añadido y es una responsabilidad profesional del farmacéutico de hospital, que aporta más calidad a la farmacoterapia e incrementa la seguridad de los pacientes”.

La sesión dedicada en Bilbao a la validación terapéutica cuenta con una parte práctica que enseña cómo aplicarla en determinadas áreas (pacientes críticos, urgencias, oncología…). “Se han seleccionado las áreas de pacientes críticos y urgencias porque en ellas diariamente desarrollan su labor muchos profesionales y progresivamente va ampliándose su presencia por la demanda generada. El objetivo es la adquisición de destrezas y conocimientos en la validación de la prescripción en estos pacientes que atraviesan una situación complicada”, apunta.

Validación “de calidad”
La validación de la prescripción siempre debe ser “de calidad” dada la repercusión directa que misma tiene sobre el paciente. “Fundamentalmente se trata de una revisión del tratamiento farmacoterapéutico prescrito con la intención de optimizarlo, aportando el conocimiento de la ciencia farmacéutica. Esta actividad resulta crítica en la actuación global del Servicio de Farmacia y es una obligación legal para el farmacéutico de hospital”, asegura esta experta. En el proceso de validación se consideran aspectos antropométricos (peso, altura), analíticos, de patología general y co-morbilidades asociadas, la pertenencia a alguna población especial (ancianos, embarazadas, niños, etc), principios farmacocinéticos y farmacodinámicos de los medicamentos, posibilidad de interacciones entre fármacos y alimentos o con productos de medicina alternativa, etc.

La validación terapéutica viene realizándose en España desde los años ochenta del siglo pasado, a medida que la dispensación individualizada por el sistema de dosis unitarias fue imponiéndose en nuestro país. Según explica la doctora Aldaz, “para realizar el proceso de validación se consulta la historia clínica del paciente. Frente a una validación rápida, la validación de calidad requiere invertir más tiempo y el uso de programas de ayuda, pero es un esfuerzo que compensa y que tiene un beneficio directo sobre el paciente”.

El es, sin duda, el principal beneficiario de todo el proceso. “Todo lo que hacemos”, aclara esta experta, “está dirigido al cuidado del paciente y precisamente un aspecto en el que estamos trabajando los farmacéuticos es en fortalecer el conocimiento que tiene el paciente de nuestro trabajo. A través de los hospitales de día y de las unidades externas, los enfermos nos van conociendo y demandando nuestra atención, pero aún nos queda un largo recorrido”.

Historia clínica electrónica

Los expertos destacan la importancia de contar con una historia clínica electrónica a la hora de realizar el proceso de validación terapéutica. “Es fundamental porque facilita el trabajo de validación al poder acceder con inmediatez a los datos necesarios con vistas a validar; del mismo modo, permite la inclusión de ayudas tanto para la prescripción del médico como para la validación del farmacéutico mediante distintos avisos de alertas como alergias que pueda tener el paciente, avisos de dosis máximas, etc.”,  explica la doctora Aldaz.

En general, los facultativos no ven con recelo este trabajo, sino como una ayuda que aumenta la calidad de la prescripción. Entienden que no se trata de negar una pauta prescrita, sino de supervisar y aportar recomendaciones. “El médico reconoce con frecuencia este trabajo, demostrando la confianza que deposita en el farmacéutico. No hay que olvidar que se trabaja en un modelo de equipo pluridisciplinar”, recuerda esta especialista.



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