Inmunooncología, un paso de gigante contra el cáncer

0
1230

Inmunooncología, mucho camino por recorrer

A pesar de estos resultados, queda mucho camino por recorrer, dado que en la actualidad sólo se benefician de estos tratamientos entre el 40-60% de los pacientes con melanoma y entre el 10 y el 30% de los pacientes con otros tipos de tumores. Algunas de las principales estrategias en desarrollo para mejorar la eficacia de la inmunoterapia son:

Inmunoterapia de combinación: durante el desarrollo de un tumor se pueden alterar varias fases de la respuesta inmunológica. Por tanto, la utilización simultánea de dos o más tratamientos de inmunoterapia es una de las estrategias más empleadas para aumentar la eficacia antitumoral. Las combinaciones de inmunoterapia han demostrado una actividad importante en pacientes con melanoma y cáncer renal. Los principales mecanismos de acción de los fármacos que se utilizan para estas combinaciones son: activar directamente la respuesta inmunológica; desbloquear la inhibición de la respuesta inmunológica producida por muchos tumores; o proporcionar elementos fundamentales para desencadenar la respuesta inmunológica, como antígenos o células del sistema inmunológico (ver siguientes apartados).

Nuevas vacunas: las vacunas antitumorales consisten en administrar al paciente antígenos del tumor (pequeños fragmentos del mismo, normalmente proteínas), para que el sistema inmunológico los reconozca y ponga así en marcha la respuesta inmune antitumoral. Las modernas técnicas de biología molecular han permitido avanzar mucho en los procesos de selección de los antígenos con mayores posibilidades de desencadenar estas respuestas y, por ello, ésta es una de las vías más esperanzadoras para el desarrollo de nuevos tratamientos de inmunoterapia. Actualmente existe una vacuna antitumoral contra el cáncer de próstata cuyo uso en pacientes está aprobado en EE.UU. (Sipuleucel).

Además, algunas vacunas frente a enfermedades infecciosas pueden conferir un alto grado de protección frente a los tumores asociados a las mismas (por ejemplo: virus del papiloma humano, asociado al cáncer de cérvix, o virus de la hepatitis B, asociada al hepatocarcinoma). La vacunación frente a estas infecciones virales reduce de forma dramática la incidencia de los tumores asociados.

Células CAR-T (Chimeric Antigen Receptor, o receptor antigénico quimérico): consiste en extraer las células inmunológicas del paciente; procesarlas en el laboratorio para que expresen un antígeno que reconozca de forma específica a las células tumorales; y volverlas a administrar al paciente, para que ataquen al tumor. Esta estrategia está teniendo una eficacia considerable en pacientes con algunos tipos de leucemia, aunque su utilización en pacientes con tumores sólidos parece más complicada. Además, se asocia a toxicidades relevantes, aunque la mayoría pueden controlarse con cuidados médicos especializados.

Como ya hemos visto, los pequeños avances, tomados de forma conjunta sí son relevantes. De aquí nuestro lema desde SEOM: En Oncología, cada avance se escribe con mayúsculas. Estos pequeños avances, considerados cada uno de ellos de manera aislada, podrían haber sido considerados de escasa relevancia, pero acumulados entre sí han llevado a cambiar en muchos casos de una manera notable el pronóstico y la calidad de vida de muchos pacientes.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here