Las personas aisladas o en riesgo vital a causa del covid-19 tienen mayor riesgo de sufrir estrés postraumático

0
102
Coronavirus panic and virus outbreak fear and pandemic transmission anxiety or public epidemic uncertainty and covid-19 contagious medical crisis as a world public health concept as a 3D render.

El psicólogo clínico en Support – Clínica Universitaria de Psicología y Psiquiatría de UIC Barcelona Miguel Gárriz ha advertido de que las personas que se encuentran actualmente en una situación de gran aislamiento o en riesgo vital a causa del Covid-19 padecerán, además de ansiedad y depresión, síntomas de estrés postraumático. 

Gárriz, que también ejerce en el Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Parc de Salut Mar de Barcelona, ha explicado que los problemas económicos que se derivan de la situación actual, “con mucha incertidumbre, personas en situación de ERTE o  con pérdidas económicas”, son “altamente generadores de ansiedad”  y “sabemos que “la pérdida del empleo o la adversidad financiera son algunos de los factores de riesgo en el desarrollo de problemas de salud mental”.

Ante la situación de confinamiento y la crisis sanitaria y económica provocada por el Covid-19, este especialista ha asegurado que en los próximos días o semanas “se prevé un incremento progresivo de la demanda de consultas psicológicas, que probablemente continuará meses después de que todo se haya resuelto” y ha destacado que a corto plazo este aumento “se concentrará en las personas que se están viendo más afectadas por la pandemia, los profesionales sanitarios y personas psicológicamente más vulnerables”.

Por ello, ha recordado que el Colegio de Psicología de Catalunya “ha hecho un llamamiento a los psicólogos clínicos y sanitarios para actualizar los datos de su directorio profesional, promoviendo y poniendo especial énfasis en la posibilidad de realizar asistencia de modo telemático”.

Miguel Gárriz considera que, una vez finalice el confinamiento, “lo más difícil de la vuelta a la normalidad no será volver a la actividad y ritmo habitual sino lidiar con los cambios que se produzcan en nuestro día a día como consecuencia de una situación desconocida e imprevisible como la actual”.  “Es probable que a la vuelta nos veamos en una situación nueva, desconocida o no deseada, que se haya acumulado trabajo durante el periodo de confinamiento o que se haya reducido, pudiendo en ambos casos ser una fuente generadora de estrés. También es probable que queramos recuperar el tiempo perdido y trabajar más de lo que suele ser recomendable”, ha añadido.

Trastornos emocionales y conductuales en menores

En el caso de los niños y adolescentes, la psicóloga clínica Infanto-Juvenil en Support – Clínica Universitaria de Psicología y Psiquiatría de UIC Barcelona Iris Pérez-Bonaventura ha asegurado que el hecho de estar viviendo “una situación tan impredecible y novedosa de estar confinados en casa sin saber cuándo podrán volver a salir puede desembocar en sintomatología emocional y conductual en aquellos casos en los que no se desarrollan estrategias  efectivas para adaptarse a la situación”. “Lo mismo ocurre en aquellos casos que anteriormente ya padecían trastornos mentales o  en aquellos casos en los que los padres o familiares afrontan de forma conflictiva la realidad”.

Según Iris Pérez, cuando los niños se muestren preocupados por su salud o por la de los demás “no les podemos ocultar lo que está sucediendo, ya que son muy curiosos y es normal que pregunten.” “Es en estos momentos cuando debemos explicarles honestamente y de forma clara, teniendo siempre en cuenta la edad del menor, qué es el Covid-19 y qué estrategias podemos hacer para ayudar a frenarlo, haciendo hincapié en la importancia de quedarse en casa”.

Evitar la sobreinformación en los niños

Además, ha recomendado a los padres que eviten que sus hijos “reciban información directamente de los medios de comunicación o de las redes sociales para que no estén expuestos a una sobreinformación y a comentarios que a menudo no comprenden y que les fomentan inseguridad, incertidumbre y un miedo irracional”.

Pérez, que también ejerce en el Hospital Universitario Parc Taulí, ha explicado que mientras dure el confinamiento “todos tenemos que encontrar momentos para hablar de cómo nos sentimos o qué pensamos con algún familiar o amigo, ya que hacerlo hará que disminuyan los sentimientos de incertidumbre, inseguridad, miedo, soledad y ansiedad”. “Tenemos que intentar ser más pacientes que antes y preservar espacios propios en los que cada miembro de la familia pueda sentirse seguro y confortado”, ha concluido.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here