La avispa asiática preocupa a los alergólogos

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Las picaduras de avispas y abejas (himenópteros) se disparan durante los meses cálidos, cuando estos insectos están activos y se hace más vida al aire libre. En los últimos años se ha detectado un incremento en la aparición de la especie invasora, la avispa asiática o Vespa velutinaque debido a su gran capacidad de expansión ha generado cierta preocupación entre los alergólogos. “Para los profesionales de la alergia supone un reto hacer frente a este himenóptero que se ha extendido especialmente a lo largo de la cornisa cantábrica y en Galicia. Por este motivo, es necesario seguir trabajando para saber cómo se comporta y aprender de la experiencia de los alergólogos que se encuentran en la zona velutina”, apunta la doctora Berta Ruiz, presidenta del Comité de Alergia a Himenópteros de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Aproximadamente el 3% de la población sufre reacciones alérgicas generalizadas por el veneno de avispas y abejas, y la tasa de mortalidad anual se estima en un 0,08 por millón de habitantes, lo que significa que unas tres o cuatro personas podrían fallecer cada año en España por esta causa. En este sentido, el paciente que no ha sido diagnosticado de alergia al veneno de himenóptero desconoce que pueda ser alérgico hasta que sufre una primera reacción y tampoco se puede diagnosticar hasta que sufre dicha reacción. “Es muy importante reconocer los síntomas rápidamente y pedir auxilio. La sintomatología es muy variada, pero es frecuente que una reacción grave comience con un picor en las palmas de las manos y en las plantas de los pies y que se extienda al resto del cuerpo. También pueden presentarse lesiones en la piel como eritema (enrojecimiento) y ronchas, seguido de dificultad para respirar, tragar o hablar, síntomas digestivos, mareos y pérdida de conocimiento”, explica la doctora Ruiz. “Es importante matizar que, a pesar de que este año, según nos consta, hemos tenido que lamentar ya tres muertes por veneno de Vespa velutina, no es común que una persona fallezca por una sola picadura”, tranquiliza la doctora.

La consulta con el alergólogo después de haber sufrido una reacción alérgica por picadura de himenópteros es fundamental. El estudio epidemiológico Alergológica 2015 muestra que la alergia a avispas y abejas fue el motivo de consulta del 2,5 por ciento de los pacientes que acudieron a dicho especialista en 2015. “El aumento de consultas puede deberse a una combinación de factores: más casos, mayor concienciación de la población, mejores herramientas de diagnóstico, aumento de las derivaciones, etcétera”, comenta la doctora Ruiz. “Aun así, todavía hay muchos pacientes que no llegan a la atención especializada. En la mayoría de los casos los afectados son atendidos por médicos de Urgencias o Atención Primaria que no siempre recomiendan la consulta con el alergólogo. Sin embargo, sabemos que el 60% de los pacientes adultos que han sufrido una reacción alérgica generalizada (anafilaxia) por picadura de avispas o abejas, sufrirán una reacción similar o más grave con la siguiente picadura”, lamenta la experta.

La vacuna de la avispa común, ¿eficaz para la picadura de avispa asiática?

El veneno de avispa asiática (velutina) y la avispa autóctona (vespula) presentan una gran similitud en sus proteínas principales. Alergólogos del norte de España con amplia experiencia creen que este extracto terapéutico puede ser la mejor opción actual para los pacientes alérgicos a Vespa velutinapuesto que el 85% de los que han sido picados de nuevo por velutina tras recibir el tratamiento con extracto de vespula no han presentado ninguna respuesta alérgica y el resto han presentado una reacción más leve.

Asimismo, se están llevando a cabo investigaciones con el veneno de Vespa velutina y están identificando nuevos alérgenos de este veneno que mejorarán el diagnóstico. “En la zona afectada por Vespa velutina están viviendo un problema clínico importante y no cabe duda de que, si pudiéramos disponer de extracto específico de este tipo de himenóptero para su diagnóstico y cura, mejoraría el manejo y la eficacia del tratamiento”, subraya la doctora Berta Ruiz. 

Un tratamiento eficaz

La inmunoterapia (vacuna) con veneno de himenópteros es el único tratamiento etiológico capaz de curar la alergia con una alta tasa de éxito, en torno al 95%. El tratamiento para los pacientes que ya han sido diagnosticados de alergia a las picaduras de avispas o de abejas es muy efectivo y se realiza con el veneno del insecto responsable de la reacción alérgica, que consigue que el paciente tratado deje de ser alérgico y no presente ninguna reacción en caso de una nueva picadura. “Su efectividad está probada mediante la repicadura con el insecto, que puede ser espontánea (accidental) o bien de forma controlada en el hospital. Esta eficacia se alcanza rápidamente tras llegar a una dosis de mantenimiento mínima de 100 μg, aunque para consolidar esta respuesta de tolerancia hay que administrar el tratamiento en dosis mensuales o cada dos meses durante aproximadamente 5 años”, explica la doctora Ruiz.

En la actualidad no existe ningún otro método modulador del sistema inmunológico que trate la alergia al veneno de himenópteros. “En cambio, sí existe un tratamiento sintomático de emergencia de elección para una reacción aguda generalizada grave tras una picadura, que es la adrenalina, y que debe administrarse de forma precoz. Asimismo, los pacientes con antecedentes de reacción alérgica generalizada grave (anafilaxia) por veneno de himenópteros o por otras causas deben ser instruidos en la autoadministración de adrenalina, el tratamiento de emergencia de las reacciones anafilácticas”, recuerda la experta.

El cambio climático, responsable de la expansión de especies invasoras

El cambio climático global está alterando el patrón de distribución de muchas especies de insectos. El aumento de las temperaturas anuales promueve la existencia de hábitats favorables a insectos invasores y prolonga su tiempo de actividad a lo largo del año. Esto supone un problema de salud pública, ya que aumenta la incidencia de daños por picaduras y la aparición de reacciones alérgicas en todo el planeta.

Especies agresivas, como algunas avispas en nuestro entorno o abejas africanizadas en otros países, son insectos en expansión, que pueden causar reacciones sistémicas por picaduras múltiples o por alergia al veneno. “En el caso de la Vespa velutina, puede que el calentamiento global vaya convirtiendo en favorables algunas zonas que inicialmente no lo eran, aunque esto sería un proceso lento y previsiblemente tendrían que pasar décadas hasta que se notara una ampliación mínimamente significativa”, explica la doctora Ruiz.

En este sentido, señala la experta, “los alergólogos debemos actualizar nuestro conocimiento sobre la distribución de las especies de himenópteros que producen alergia en nuestra área para mejorar los procedimientos diagnósticos. También es importante investigar los alérgenos de los venenos de las especies invasoras para tratar a la futura población alérgica.”

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