sonia zuñiga posa junto a luis enjuanes y el resto del equipo

Sonia Zúñiga es investigadora del Centro Nacional de Biotecnología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CNB-CSIC) y forma parte parte del equipo que lidera Luis Enjuanes, químico, virólogo y director de laboratorio del CNB-CSIC, que actualmente está desarrollando una vacuna contra el virus SARS-CoV-2.

¿Cuáles son las características que definen la vacuna frente al SARS-CoV-2 en la que trabaja su equipo actualmente?

La vacuna que estamos desarrollando se deriva del genoma del propio SARS-CoV-2 al que, mediante ingeniería genética, quitamos los elementos que permiten que el virus cause una patología severa y todos los elementos que le permiten propagarse. De modo que el candidato vacunal resultante ya no es un virus, sino un RNA que se autoamplifica, derivado del propio virus. Cabe destacar que esta vacuna contiene más proteínas virales, aparte de la proteína de la espícula (S) incluida en todo el resto de vacunas, de modo que es de esperar que la respuesta inmune que genere sea más amplia y completa. Nuestro candidato vacunal es el único en el mundo que utiliza esta estrategia para su desarrollo.

Se trata de una vacuna a medio camino entre una vacuna sintética y una basada en organismos vivos. ¿Podría explicarnos este punto?

Dado que la vacuna es un RNA que se autoamplifica, mantiene las “bondades” del sistema viral: amplificación de los RNAs, para producir grandes cantidades de los antígenos frente a los que se va a inducir la respuesta inmune. Además, en alguna de las combinaciones que estamos probando, este RNA se encapsula en partículas similares a virus, lo que permitiría su entrada en las células de un modo similar a como lo haría el virus, pero sin que se pueda propagar. Por otro lado, estamos también probando combinaciones químicamente definidas, en las que el RNA se sintetiza químicamente en un tubo de ensayo y se encapsula utilizando polímeros sintéticos. Es decir, estamos trabajando con versiones de la vacuna que son completamente sintéticas y otras que necesitan de organismos vivos (células en cultivo) para la producción de la vacuna.

Se sabe que protegerá contra la infección y la transmisión del virus, lo que se conoce como inmunidad esterilizante. ¿Es la primera vacuna que cumple con este doble objetivo?

Efectivamente, nuestro objetivo es una vacuna que confiera inmunidad esterilizante. En el pasado hemos desarrollado este tipo de vacunas para otros coronavirus, como por ejemplo el MERS-CoV, consiguiendo una vacuna que, al menos en modelos animales, genera un 100% de protección tanto frente a la enfermedad como frente a la infección. Las vacunas aprobadas hasta el momento, y la mayor parte de las vacunas en desarrollo, no evitan la infección (aunque a nivel poblacional pueden de algún modo reducir la transmisión del virus). Por tanto, ninguna hasta ahora cumple con el objetivo de evitar la infección, si bien es cierto que hay algunas vacunas de segunda generación en desarrollo que están explorando otras vías de administración para cumplir con este objetivo.

Que sea autoamplificable le confiere una especial protección… ¿nos puede explicar este concepto? ¿Es la única vacuna que existe con esta característica

Existen actualmente unos cinco candidatos vacunales en desarrollo que se basan en RNAs autoamplificables. La ventaja es que, al multiplicarse en la célula en la que entran, la dosis se reducirá significativamente comparada con la de las vacunas actuales de mRNA. Estas vacunas se basan en replicones RNA derivados de otros virus que expresan la proteína S de SARS-CoV-2. Sin embargo, la nuestra es la única en el mundo basada en un replicon RNA derivado del propio virus, que contiene no solo la S sino también otros antígenos virales importantes, por ejemplo, para la respuesta inmune celular.

¿Se administará en una única dosis? ¿Hasta qué punto será una vacuna eficaz frente a las nuevas cepas o variantes del virus? ¿Contribuirá a adquirir la inmunidad de grupo?

Con vacunas anteriores desarrolladas frente a otros coronavirus, como el MERS-CoV, en modelos animales una única dosis administrada intranasalmente fue suficiente para conferir inmunidad esterilizante. Trabajamos con el objetivo de tener una vacuna similar frente a SARS-CoV-2. Si se consigue que la vacuna proteja también de la infección, la inmunidad de grupo sería más fácil de conseguir que con las vacunas actuales. Siempre y cuando no viniese una variante muy diferente. Respecto a las variantes, se podría actualizar la vacuna según las necesidades. Pero hay que destacar que nuestra vacuna contiene otras proteínas virales, que cambian mucho menos en las variantes, por lo que, en cierto modo, sería más resistente a variantes que las vacunas actuales que sólo contienen la S que es la que más cambios acumula en las variantes. Ustedes hablan del corazón de la vacuna y de la tecnología empleada para su administración. Podría decirnos qué significa cada cosa. El corazón de la vacuna es este RNA derivado del propio virus, que se autoamplifica. Pero ese
RNA no se puede administrar desnudo, sino que es necesario que esté protegido de la degradación y que esa envoltura le permita entrar en las células. Por ello, estamos probando dos tecnologías distintas para envolver el RNA y que se pueda administrar. La primera es similar a la que utilizamos con MERS-CoV, que se basa en formar partículas similares a virus que contengan este RNA autoaplificable. La segunda consiste en recubrir el RNA con polímeros sintéticos que permitansu entrada en las células.

¿Por qué inhalada y no intramuscular? Las agencias que controlan la seguridad de los medicamentos prefieren la administración intramuscular…

Para poder inducir inmunidad en mucosas, lo mejor es que la vacuna entre por la ruta natural de entrada del virus. De ese modo se induciría una inmunidad que evite también la infección (inmunidad esterilizante). Sin embargo, puesto que la ruta tradicional y más estudiada de administración es la intramuscular, estamos estudiando varias posibles rutas de vacunación. Tanto nosotros como otros investigadores sabemos que, para inducir esa inmunidad esterilizante frente a virus respiratorios, una vacunación por vía intranasal u oral funciona mucho mejor que una administración intramuscular. Por ejemplo, AstraZeneca ha comprobado en modelos animales que la vacuna que tienen aprobada para uso intramuscular, que no protege de la infección, administrada por vía intranasal protege a los animales tanto de la enfermedad como de la infección. Por ello, varias compañías y laboratorios que desarrollan vacunas para virus respiratorios están empezando a explorar y ensayar en humanos esta nueva vía de administración.

¿Cuánto prevé que durará la inmunidad? ¿Inmunizará a todos por igual?

Lo ideal es que la inmunidad que genera una vacuna dure lo mismo o más que la imunidad que genera la infección natural. Es posible que la protección frente a la infección (mediada por anticuerpos) durase un año aproximadamente, pero la protección frente a enfermedad severa (mediada por respuestas celulares) durase bastante más. Es difícil de predecir, porque aún se desconoce cuánto dura la inmunidad que genera la infección natural o las vacunas actuales. Es de esperar que, como sucede con cualquier otra vacuna, haya personas que respondan peor, como las personas de más edad con un sistema inmune más débil, o las personas inmunosuprimidas.

Cuando su vacuna pueda administrarse ¿estaremos ya inmunizados con las de primera generación? ¿Será complementaria a las que ya se hayan recibido? ¿Deberemos vacunarnos todos los años?

La vacuna que estamos desarrollando entra dentro de la categoría de vacunas de segunda generación, que vendría a mejorar las vacunas actuales. Estas vacunas de ahora están funcionando muy bien, reduciendo el número de muertes y de infecciones a nivel poblacional, pero no son perfectas y hay espacio para la mejora. En ese sentido, la nuestra persigue un objetivo que no cumple ninguna de las vacunas actuales, prevenir no sólo la enfermedad sino también la infección. Aún estamos en fase de ensayos pre-clínicos (en animales), por tanto, no se han empezado ensayos en humanos. Finalmente, cuándo verá la luz. Si todo sigue avanzando según lo previsto, creemos que para finales de este año podría estar listo un candidato vacunal en la parte que depende de nosotros como laboratorio de investigación, es decir, la fase pre-clínica. Habríamos demostrado la prueba de concepto en modelos animales, tal como hicimos en el pasado para otros coronavirus, como MERS-CoV. Posteriormente, en el desarrollo de cualquier vacuna se incluyen otras fases, como los ensayos clínicos en humanos y la aprobación por las agencias reguladoras, que ya escapan a nuestro control. Por ello, no podemos predecir cuánto va a durar esta fase y, por tanto, cuándo verá la luz.

¿Estamos aprendiendo a dominar el virus? ¿O realmente ha llegado para quedarse y tendremos que aprender a convivir con él los próximos años?

Este es un coronavirus que, a diferencia del SARSCoV que emergió en 2002, ha venido para quedarse. Un aspecto claramente diferencial es que en un porcentaje elevado de la población apenas causa síntomas, lo que facilita su diseminación. Por tanto, al igual que otros virus, este seguirá causando olas de mayor o menor intensidad durante unos cuantos años. Está en nuestra mano evitar que sean preocupantes favoreciendo la vacunación en todas las personas de todo el mundo y vigilando la aparición de nuevas variantes.

¿Cree que es probable la aparición de más pandemias en el futuro? De ser así, ¿cree que estaremos preparados?

Las epidemias, como las causadas por virus, han sucedido cada cierto tiempo a lo largo de la historia de la humanidad, por lo que es de esperar que sigan apareciendo pandemias en el futuro. Hay además determinados aspectos del mundo actual que pueden de algún modo facilitar la aparición de epidemias que se extiendan por varios países, tales como el cambio climático que modifica las interacciones entre animales silvestres y animales domésticos o el ser humano, o la globalización. Queremos creer que el conocimiento científico y los medios tecnológicos, unidos a la experiencia de esta pandemia, permitirán que estemos más preparados para futuras pandemias. Por otro lado, la memoria es muy corta, y es labor de los científicos que trabajamos con enfermedades infecciosas, seguir con la labor de divulgación que permita que la sociedad siga sensibilizada sobre la necesidad de seguir haciendo investigación y desarrollo en estos temas.

Apúntate a nuestra newsletter

* La newsletter para farmacéuticos es para uso exclusivo de profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, farmacéuticos) involucrados en la prescripción o dispensación de medicamentos, así como profesionales de la industria farmacéutica y la política sanitaria. Publicitario Farmacéutico SL no se hace responsable del uso de esta newsletter por parte de profesionales no cualificados.

Avatar

Paula Rivero

Pertenezco a la primera promoción de Periodismo que salía del "horno" de Sevilla (en todos los sentidos), allá por el año 94. La falta de experiencia de una facultad que empezaba me llevó a tener...