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ENURESIS NOCTURNA. Sueños empapados

ENURESIS NOCTURNA. Sueños empapados

ENURESIS NOCTURNA. Sueños empapados
Entre el 15 y el 20% de los niños españoles de 5 años no son capaces de
contener la orina por la noche. Un problema más frecuente en los
varones y que afecta a toda la familia por la inseguridad, vergüenza y
ansiedad que genera en los niños.

La edad media para quitar los pañales a los niños suele rondar entre los 2 y 3 años, momento ligado a su escolarización. Sin embargo, lo que muchos consiguen de día se estropea por las noches, cuando el niño no es capaz de controlar su vejiga mientras duerme: son los más rezagados, cuya incidencia registrada es mucho mayor en varones que en niñas, en una proporción de 2 a 1.

Según explica el doctor Fernando González-Chamorro, Jefe Clínico del Servicio de Urología del Hospital San Rafael de Madrid y miembro del Comité de Expertos del Instituto Indas, contrariamente a la opinión popular, “la enuresis no está causada por un sueño profundo, pereza, demanda de atención o una seria alteración emocional. En la gran mayoría de los casos no existen problemas médicos por mucho que se busquen, sin embargo, se trata de un problema que genera inseguridad, vergüenza y ansiedad a los niños”.

Nuestro primer aprendizaje
En España, la incidencia de niños con este problema ronda el 15 y el 20%, aunque existen muchos casos sin diagnosticar y sin tratar. Por regla general, los niños adquieren antes la capacidad de continencia diurna que la nocturna, aunque pueden tener “accidentes” miccionales de forma ocasional. “Se considera “normal” mojar la cama de vez en cuando  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentoshasta los 7-8 años”, asegura el doctor González Chamorro. Y en todo caso, si el problema persiste (o antes, si el niño empieza a sentir frustración por este motivo) es recomendable consultar con un especialista.

6 pautas infalibles
1.    Para incentivar el aprendizaje de la continencia, el Instituto Indas recomienda a los padres hablar con el niño acerca del funcionamiento de su cuerpo.
2.    Animarle y ser positivos.
3.    Alabar el éxito e ignorar los accidentes.
4.    Estimular la ingesta adecuada de líquidos, evitando los refrescos con cafeína, como los de cola, que alteran el funcionamiento la vejiga.
5.    Animarle a responsabilizarse de su problema en la medida que eso sea posible. Por ejemplo, otorgándole la responsabilidad de cambiar él mismo las sábanas.
6.    Evitar el estreñimiento, puesto que empeora el funcionamiento de la vejiga.

Lo que no debemos hacer
“No debemos castigar al niño por mojar la cama, así como tampoco es aconsejable levantarle para que vacíe su vejiga porque no ayudará a que aprenda a estar seco de forma independiente”, advierte el doctor González-Chamorro.

¿Necesitas más ayuda?
Si a pesar de seguir estas recomendaciones, el problema persiste, debemos acudir al especialista, quien, tras un reconocimiento para descartar cualquier problema físico, recomendará el mejor tratamiento, en función de la edad y características del niño.
Los programas de entrenamiento vesical para mejorar la capacidad de continencia son también de mucha utilidad, así como un sistema de alarmas en la cama o en la ropa interior para que el niño sea consciente de cuándo se está haciendo pis; terapias de comportamiento, para motivar y premiar sus logros; o algunos medicamentos que ayudan a controlar la vejiga o a disminuir la cantidad de orina durante la noche, son algunas de las alternativas terapéuticas disponibles actualmente.



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