España registra anualmente más de 5.000 pacientes con tuberculosis

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Según los últimos datos publicados por la Red de Vigilancia Epidemiológica de España, en 2011 se notificaron 5.152 casos de tuberculosis respiratoria, dato que sitúa esta enfermedad como la tercera enfermedad de declaración obligatoria en incidencia, precedida por la gripe y la varicela. Sin embargo, cabe destacar que dicha cifra podría notablemente superior teniendo en cuenta los casos no notificados existentes en España y podría alcanzar los 12.000.

Observando las cifras por Comunidades Autónomas, Cataluña encabeza el número de casos declarados alcanzando los 929, seguida de Andalucía con 729 (comunidad que registra un aumento de 58 casos respecto al año anterior), Madrid con 659, Valencia con 517 y Galicia con 432. Sin embargo, en proporción al número de habitantes, Ceuta con 64 enfermos y un ratio de 93,86 casos por 100.000 habitantes y Aragón con 253 enfermos (19,70) se sitúan en primer y segundo lugar. Cataluña, a pesar de su elevado número de casos se sitúa en sexto lugar (12,58), precedida por Galicia (15,97), La Rioja (15,03) y las Baleares (14,02).

Según un informe emitido por el European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) de la Unión Europea, con datos referentes a 2010, España registra 15,4 casos de tuberculosis cada 100.000 habitantes. Con esta tasa, España se sitúa en noveno lugar tras Rumania (98,2), Lituania (58,2), Letonia (41,5), Bulgaria (35), Estonia (24,9), Portugal (25,1), Polonia (19,7) y Hungría (17,7). Según estas cifras, España registró 7.089 casos de tuberculosis en 2010. A pesar de la reducción de dichas tasas respecto a los datos referentes al año 2008, los casos registrados siguen siendo altos comparados con los países europeos con menor incidencia, como Grecia (4,3) o Alemania (5,3).

En 2011, 8,7 millones de personas enfermaron de tuberculosis y 1,4 millones murieron a causa de ella. Datos recientes publicados por la Organización Mundial de la Salud, confirman que la tuberculosis es la segunda causa mundial de mortalidad causada por un agente infeccioso, después del sida. La tuberculosis afecta principalmente a los adultos jóvenes, aunque todos los grupos de edad están en riesgo. Durante el año 2011, se calcula que aproximadamente medio millón de niños (de 0 a 14 años) enfermaron de tuberculosis, y una media de 64.000 murieron por esta causa.

“La investigación para la mejora de los tratamientos de la tuberculosis más la prevención y la divulgación entre la población de conocimientos básicos sobre la misma son la estrategia clave en la lucha contra la prevalencia de esta enfermedad”, asegura la Dra. Pilar de Lucas, Presidenta de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). A lo que añade, “la supervisión y el apoyo adecuado a nuestros pacientes nos ayudan a disminuir progresivamente la diferencia existente entre las altas cifras de esta enfermedad en España en relación con otros países europeos, aunque el compromiso de la Administración con esta enfermedad, denominada de la injusticia, es igualmente deseable.

Desde SEPAR le proponemos al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, una Estrategia Nacional contra la Tuberculosis que, con eficacia, ayude a los especialistas a reducir al mínimo la incidencia de esta enfermedad en España”. La tuberculosis es una enfermedad que se puede tratar y curar. “El tratamiento más frecuente es una combinación de cuatro tipos de antibiótico administrada durante seis meses, junto con información, supervisión y apoyo al paciente por parte de los profesionales sanitarios”, explica la Dra. Pilar de Lucas. Esta enfermedad está causada por una bacteria que destruye el tejido pulmonar, y se trasmite de persona a persona a través del aire al toser o estornudar. El riesgo de infección es mucho mayor para personas con el sistema inmunitario dañado, como en casos de infección por el VIH, desnutrición, diabetes o consumidores de tabaco. Ser fumador aumenta significativamente el riesgo de contraer tuberculosis ya que se calcula que más del 20% de los casos de tuberculosis son atribuibles al hábito tabáquico.

Los síntomas más comunes de la tuberculosis respiratoria son tos y expectoración (a veces con sangre en el esputo), dolores torácicos, debilidad, perdida de peso, fiebre y sudores nocturnos. Tales síntomas pueden ser leves durante muchos meses y es por este motivo que el paciente puede tardar en buscar atención médica. Durante este período de tiempo, la persona
tuberculosa puede llegar a infectar a unas 10 o 15 personas más. En este sentido, teniendo en
cuenta que hasta dos terceras partes de los enfermos con tuberculosis mueren, resulta esencial el correcto diagnóstico y la administración del tratamiento adecuado al paciente que presenta dichos síntomas durante más de dos semanas sin otra causa justificante.