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¡Esta Navidad, deslumbra! Trucos para una melena espectacular

¡Esta Navidad, deslumbra! Trucos para una melena espectacular

Poco volumen, caspa y/o grasa, sequedad excesiva, caída prematura… La realidad es que son pocas las personas que pueden jactarse de lucir una “melena 10”, ya que son numerosos los factores que atentan directamente, a diario y con alevosía, sobre la integridad capilar. 

El estado del cabello sigue siendo una de las preocupaciones estéticas prioritarias y, por suerte, cada vez hay más innovaciones (técnicas, cosméticas, farmacológicas) dirigidas a prevenir y solucionar los principales problemas que presenta esta parte de nuestra fisionomía. “La mayoría de los pacientes acuden a la consulta preocupados por la caída del cabello. En el caso de las mujeres, además se muestran preocupadas por el aspecto del cabello: si está encrespado, deshidratado, si tiene las puntas abiertas… Temen que el uso de tintes, permanentes, secadores, planchas, etc, afecte a la caída (algo cristina serranoque, por cierto, no es así)”, explica la doctora Cristina Serrrano, dermatóloga miembro del Grupo Español de Tricología y portavoz de la I Campaña Nacional de Cuidado Capilar Dercos, en la que colaboran 2.500 farmacias españolas.

Retrato robot de un pelo sano
Esta especialista define cuál sería el “retrato robot” de un cabello sano: “crece bien (aproximadamente 1 centímetro al mes); no se cae antes de lo que está programado en su ciclo capilar; presenta un tallo estructuralmente correcto (a nivel cutícula, principalmente); y crece a partir de un cuero cabelludo también sano. Además, la densidad del cabello debe ser uniforme en todo el cuero cabelludo y el grosor de todos los pelos ha de ser muy similar”.

Conseguir este “pelo ideal” no es sencillo ya que son muchos los hábitos y factores que tienen efectos negativos sobre su estructura: la utilización de productos inadecuados, el uso (y abuso) del secador, las planchas y los rizadores; los efectos del sol, el viento, la humedad y demás circunstancias medioambientales; el proceso de envejecimiento…

Para conseguir lucir un cabello sano, independientemente de la genética, que por supuesto influye, hay que seguir una alimentación adecuada, ya que una dieta drástica, por ejemplo, puede provocar un efluvio telogénico (esto es, una caída brusca y alarmante). Además, las dietas que no incluyen todos los oligoelementos y vitaminas necesarios pueden alterar también la estructura del cabello, lo que se traduce en un pelo seco, áspero y sin brillo. Asimismo, hay que llevar un ritmo de vida saludable, evitar procedimientos cosméticos agresivos y, ante la más mínima caída o pérdida de densidad, consultar con un dermatólogo tricólogo para que realice un diagnóstico, porque hoy en día la gran mayoría de los problemas capilares tienen un tratamiento eficaz, sobre todo si se diagnostican en estadios iniciales”, señala la experta.

Además de seguir al pie de la letra estas recomendaciones, hay que conocer y sacar todo el partido a los últimos hallazgos en materia capilar, las sustancias y productos de moda y los consejos más punteros de los expertos para tratar los problemas más frecuentes.

La “última hora” en cuidados del cabello
Objetivo: mantener una melena joven y “sin arrugas”
El proceso de envejecimiento del organismo en general y las alteraciones hormonales relacionadas con la menopausia en particular tienen un efecto directo sobre el estado del cabello. Si bien las canas (producidas por la pérdida del pigmento que da color al pelo como consecuencia de la “desaceleración” de las funciones del organismo) podrían considerarse el equivalente a las arrugas en la piel, hay otras huellas que el paso del tiempo va depositando sobre el cabello. Así, a partir de los 40-45 años, la mayoría de las personas observan cómo el grosor o densidad de su pelo es menor, lo que a su vez favorece que éste se vuelva más fino, quebradizo y difícil de manejar. También es frecuente que el cabello se vuelva más seco de lo habitual, debido principalmente al descenso de los niveles de estrógenos y a la menor producción de las glándulas sebáceas. Los cuidados capilares deben enfocarse en este momento hacia tres frentes principales: re-hidratar, añadir volumen y devolver el brillo perdido, y para ello hay que poner en marcha una serie de estrategias “rejuvenecedoras”:

  • Minimizar el uso del secador, planchas y rizadores y, cuando se utilicen, hacerlo a la mínima temperatura posible y aplicando un protector térmico sobre la cutícula.
  • Incluir la mascarilla como un producto de cuidado habitual champu visiviscal(debe aplicarse como mínimo, una vez por semana), ya que es la forma más directa de reponer en el cabello los lípidos que va perdiendo de forma natural. Es importante buscar formulaciones que incluyan ingredientes como péptidos y aminoácidos, que fortalecen los folículos. 
  • Utilizar champús suaves y que incluyan en su composición ingredientes redensificantes, que “espesan” la fibra capilar y producen un efecto óptico de mayor grosor y volumen.
  • Incluir en los productos de styling los voluminizadores que “levantan” las raíces. Además de añadir cuerpo y volumen al peinado, proporcionan un efecto rejuvenecedor.
  • Cortar las puntas cada 6-8 semanas, no porque de esta forma el pelo crezca más (un mito popular sin base científica) sino porque unas puntas secas y “deshilachadas” aumentan el aspecto mustio que tienden a lucir el cabello fino y debilitado.
  • Los peinados muy estructurados, además de añadir años, implican el uso de secador, cepillos térmicos y demás, que pueden agredir aún más la fibra capilar. Una opción muy rejuvenecedora y “saludable” es optar por estilos que pueden peinarse con los dedos y secarse al aire.
    champu nuxe

 

Aceites: la UVI capilar
Poco a poco los aceites capilares se han ido convirtiendo en imprescindibles en la rutina de cuidado del cabello. Se trata de productos multiusos y muy fáciles de aplicar, especialmente recomendados para las melenas más secas y desvitalizadas. En verano sirve de barrera para blindar a la cutícula frente a las agresiones medioambientales (sol, cloro, arena, sal…) y en invierno aportan un plus de hidratación y reparación, añaden luminosidad y evitan el encrespamiento.

Todos tienen en común el estar formulados con ingredientes de reconocidas propiedades nutritivas y reconstituyentes de la fibra capilar, que además, tienen la capacidad de penetrar en el interior de la cutícula, regenerando el cabello desde dentro. Entre estas sustancias destacan dos: por un lado, el aceite de coco, que, según un estudio publicado en el Journal of Cosmetic Science, tiene un importante efecto protector frente a la acción del cloro, el calor y los rayos UV. Y por otro, el aceite de argán, con un amplio historial de beneficios cosméticos y que, en el caso del cabello, lo blinda frente a la pérdida de proteínas naturales producidas por la acción de la radiación solar y otros factores como el uso de productos agresivos, tal y como ha demostrado una investigación cuyos resultados se publicaron en el Journal of Cosmetics, Dermatological Sciences and Applications. Para potenciar este efecto, el autor de este estudio, Robson Miranda, profesor de Cosmetología en la Universidad brasileña de Santo Amaro, recomienda mezclar unas 20 gotas de este aceite con aproximadamente 50 ml de acondicionador capilar y aplicar esta mezcla a diario.

  1. La clave para sacar todo el partido a estos aceites es controlar la cantidad de producto: con unas pocas gotas (aplicadas en la palma de la mano, no directamente sobre el cabello) basta.
  2. Sobre el cabello seco suelen ser suficientes dos dosificaciones de producto, que se reparten de medios a puntas y evitando las raíces (puede engrasarlas en exceso). Con ello se consigue disciplinar la fibra capilar, dando un acabado al estilo elegido.
  3. En el cabello mojado la cantidad de producto puede ser un poco mayor: la clave está en repartirlo de forma uniforme (se puede utilizar para ello un peine de púas anchas) y después peinar de forma habitual.
  4. Si las puntas están abiertas se puede añadir un plus de producto en esta zona, masajeando con ambas manos para favorecer la penetración del aceite.
  5. Este producto es también un aliado frente al encrespamiento. Para potenciar su efecto antifrizz, aplicarlo en ambas palmas de las manos y recorrer con ellas los largos, evitando la raíz.
    aceite argan


Keratina en todas sus versiones
La keratina, sin duda una de las sustancias capilares de moda, se encuentra de forma natural en el cabello (es una proteína que supone el 90% de la estructura capilar). Su función principal es mejorar la “arquitectura” de las escamas que recubren el cabello, alisando su superficie (y, con ello, asegurando el brillo que caracteriza a un pelo sano) y reduciendo el encrespamiento. Como consecuencia de la acción de muchos factores (uso de tintes, alisamientos, decoloraciones, exposición al sol y otros elementos atmosféricos…), esta proteína natural se va perdiendo dando lugar a un cabello sensibilizado, desvitalizado, sin brillo y con tendencia romperse y encresparse.

  • Las peluquerías y centros de estética capilar fueron las pioneras en aplicar tratamientos de reparación capilar basados en esta sustancia y en los que se combinan la keratina cosmética con la aplicación de calor para así asegurar que ésta se fija bien en el interior del cabello.
  • Cada vez son más las casas cosméticas que ofrecen líneas capilares en las que la keratina es el ingrediente principal. Una de las más completas en este sentido es la gama Absolue Kératine, cuyos productos (champú regenerador, champú tratamiento y mascarilla regeneración extrema) están formulados a base de keratina vegetal sintetizada que consigue la reconstrucción de toda la estructura capilar: en la cutícula, repara las escamas dañadas, aportando brillo y suavidad al cabello y controlando la pérdida de agua, asegurando así la hidratación capilar; y en el cortex, reconstruyendo en profundidad las cadenas de keratina natural alteradas, fortaleciendo y el cabello y haciéndolo más flexible.
  • Otra opción al alza es reforzar el cabello desde dentro mediante los suplementos de keratina, que consumida en forma de comprimidos actúa desde el interior ayudando al cabello a recuperar su fuerza y brillo y devolviéndole su vigor y flexibilidad natural.
  • La tecnología diseñada para el estilismo capilar también ha incorporado esta sustancia en sus últimos lanzamientos. Es el caso por ejemplo de dos nuevos productos de la gama Elite de Rowenta: el secador Infini Pro y el cepillo de aire Brush Activ, que incorporan un recubrimiento exclusivo, Keratine & Shine, a base de keratina, que protege la fibra del cabello y aumenta su fortaleza y elasticidad, combinada con la eficacia antiestática de la turmalina, un mineral que emite iones negativos de forma natural con lo que ayuda a eliminar el encrespamiento y aporta un brillo extra al cabello.
    keratina

 

 

 



Cuero cabelludo: mimos máximos
Generalmente los cuidados capilares se centran en la cutícula, las puntas y, en general, la parte “visible” del cabello, pero sin embargo, el cuero cabelludo suele ser el gran olvidado, un grave error teniendo en cuenta que de su buen estado depende que el nuevo cabello salga fuerte y sano. Se ha demostrado que una adecuada hidratación y nutrición de esta zona puede evitar muchos problemas capilares, principalmente la caída. Ahora, expertos de la compañía Procter & Gamble han demostrado los efectos negativos que el estrés oxidativo y los factores medioambientales tienen sobre el cuero cabelludo y las consecuencias que ello conlleva. Así, durante el 23º Congreso de Dermatología Mundial, celebrado en Vancouver (Canadá), el doctor Jim Schwartz, investigador de H&S (una de las marcas de la compañía), expuso los resultados de una investigación según los cuales, el cuero cabelludo de las personas que sufren caspa están bajo niveles anormales de estrés oxidativo. “La caspa es una enfermedad compleja y nosotros hemos estado trabajando para conocer sus causas, como los efectos psicológicos que se producen en el cuero cabelludo y que conducen a los síntomas comunes de escamas, picazón, irritación y enrojecimiento. Sabemos que el metabolismo del hongo
Malassezia (implicado en la aparición de la caspa) puede ser alterado químicamente por factores medioambientales, provocando estrés oxidativo, lo que a su vez puede agravar los síntomas de la caspa”. El proceso sería más o menos el siguiente: el primer factor de estrés del cuero cabelludo es el Malassezia Globossa, uno de los diminutos microorganismos que se encuentran naturalmente en el cuero cabelludo y que se alimenta de sebo; el sebo o grasas que se producen de forma natural permiten que este hongo prospere; y factores externos como el calor, el sudor o la contaminación actúan como “amplificadores”, pudiendo desencadenar reacciones en las personas que tengan la piel más sensible a los efectos del Malassezia y del sebo, lo que agrava la caspa.

En general, somos conscientes de la necesidad de proteger el cuero cabelludo contra el daño medioambiental, como el producido por el calor o la polución. Sin embargo, esta zona es a menudo descuidada (a pesar de estar a solo unos milímetros de nuestra cara). Teniendo en cuenta que hasta el 50% de la población sufrirá caspa o dermatitis seborreica en algún momento de sus vidas, los resultados de nuestra investigación refuerzan la necesidad de cuidar el cuero cabelludo, al que debe prestársele el mismo nivel de atención que a la piel del rostro, protegiéndolo del estrés oxidativo y manteniendo una buena hidratación”.

  1. Para Schwartz, además de asegurar el buen estado y nivel de hidratación del cuero cabelludo, la clave para evitar la caspa y otros problemas asociados pasa por elegir un champú adecuado. “Tratando el cuero cabelludo a través del uso regular de un champú específico podemos protegerlo de estos factores de estrés ambiental y, de esta manera, controlar la caspa”.
  2. También es fundamental mantener el cuero cabelludo limpio (evitando el acúmulo de grasa y suciedad) y protegerlo de la acción directa del sol y de otros factores como el calor excesivo del secador.
  3. Según un artículo reciente publicado en el Journal of Cosmetic Dermatology, añadir unas gotas de aceite esencial de romero, lavanda o té verde en el cuero cabelludo y dar con ellos un ligero masaje antes de aplicar el champú puede ayudar a aliviar la irritación y otras alteraciones producidas por el estrés psicológico o medioambiental y, además, estimula el crecimiento de nuevo cabello. 
  4. Según un artículo reciente publicado en el Journal of Cosmetic Dermatology, añadir unas gotas de aceite esencial de romero, lavanda o té verde en el cuero cabelludo y dar con ellos un ligero masaje antes de aplicar el champú puede ayudar a aliviar la ducrayirritación y otras alteraciones producidas por el estrés psicológico o medioambiental y, además, estimula el crecimiento de nuevo cabello.

 



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