accidentes de verano

Fracturas, lesiones medulares o ahogamientos son las consecuencias más frecuentes de una mala zambullida o caída al agua en playas y piscinas. Ante la posibilidad de presenciar un mal golpe o una mala zambullida, los especialistas nos indican cómo actuar.

Un salto al vacío desde un acantilado a 22 metros de altura fue definitivo para Lamrabatte, el exfutbulista holandés que el pasado mes de mayo pasaba unos días en el municipio mallorquín de Calviá y que encontró la muerte al otro lado.

Y es que lejos de ser una broma, cada año se producen en España entre 800 y 1000 lesiones medulares por una mala zambullida y entre 4-11 % se deben a actividades deportivas o de ocio propios del verano, siendo el 6% por zambullidas, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN).

¡Juega a otra cosa!

En la piscina, los saltos desde el borde o desde un trampolín pueden llevar a graves lesiones si no se conoce la técnica adecuada para saltar o la profundidad de la piscina. La persona que se sumerge puede chocar contra la masa de agua o el suelo y provocarle una grave lesión medular o incluso la muerte. De hecho, en sitios como la playa, los acantilados, zonas portuarias, ríos o pantanos, en los que el agua puede ser menos clara, el elemento más importante a tener en cuenta es la profundidad.

“Las consecuencias de una mala zambullida pueden ir desde una fractura más o menos leve hasta una lesión medular o un ahogamiento si se pierde la conciencia. En cualquier caso, es importante que, al realizar los saltos, los brazos vayan por delante para proteger el cuello y la cabeza en caso de impacto”, afirman desde el Colegio de Fisioterapeutas de Castilla la Mancha (COFICAM).

¡No lo muevas!

Desde COFICAM además ponen de relieve la importancia de avisar inmediatamente al 112 en el caso de presenciar una caída o un salto peligroso y recuerda que sólo en caso de tener los conocimientos y la capacidad física necesarios, se debe socorrer a la persona herida. Por último, lanzan un mensaje de prudencia sobre todo a niños y jóvenes, advirtiendo de que, ante la duda de un posible peligro, mejor meterse en el agua de forma segura. Los neurólogos también recuerdan que la mayoría de las lesiones graves se producen en varones jóvenes y producen terribles repercusiones para la salud, además de un alto coste social y familiar debido a la gravedad de los daños neurológicos que se pueden derivar de ellas.

Qué hacer ante un golpe en la cabeza

La mayoría de los golpes en la cabeza o traumatismos craneales suelen tener una recuperación más o menos rápida, pero en algunas ocasiones las consecuencias pueden ser graves (hematomas cerebrales, fracturas craneales), sobre todo si se trata de personas ancianas o si el golpe en la cabeza se ha producido en un accidente grave.

Un golpe en la cabeza puede producir pérdida de conocimiento, dolor de cabeza, pérdida de memoria, mareos, zumbido de oídos, náuseas, vómitos, dificultad de concentración y cansancio. Alguno de estos síntomas incluso puede persistir durante días. La recomendación de los médicos de atención primaria es la de permanecer en reposo, ya que es normal sentir mareo y aturdimiento, y si el golpe ha sido muy fuerte y los síntomas persisten transcurridas unas horas, acudir de inmediato al centro sanitario más próximo. Así debemos actuar:

  • Si la víctima no puede moverse o está inconsciente, hay que pedir ayuda médica urgente al teléfono 112 o al 061.
  • Si el paciente no respira, hay que aplicar las medidas de reanimación cardiopulmonar: primero, abrir su boca y con el dedo quitar todo aquello que puede impedirle respirar: comida, dentadura postiza, etc.; segundo, iniciar el masaje cardíaco: de rodillas junto a la persona, hay que extender los brazos y apoyar las dos manos cruzadas sobre el pecho entre los dos pezones. A continuación, y aprovechando el propio peso, presionar el pecho con las manos y vea cómo este se hunde un poco (4-5 cm). Mantener una frecuencia de 100 presiones por minuto, haciendo un total de 30 compresiones, y seguir con la respiración boca-boca: con una mano se mantiene la boca abierta tirando de la barbilla y con la otra se tapa la nariz del accidentado. Después hay que coger aire, sellando la boca sobre la de la víctima y enviándole aire como si se hinchara un globo (es lo que se llama ventilar). Hacer 2 insuflaciones y seguir con el ciclo de 30 compresiones torácicas y 2 insuflaciones. Si se dispone de un desfibrilador automático (DEA), hay que utilizarlo lo antes posible; si se trata de un bebé, el masaje se hace con la punta de dos dedos, y en niños de hasta 8 años, con la palma de una sola mano. En niños, primero hay que realizar 5 insuflaciones, y si no responde, iniciar 15-30 presiones y 2 insuflaciones, y así sucesivamente hasta que respire o se mueva, o hasta que lleve 20-30 minutos de reanimación.
  • No se debe retirar el casco si se trata de un motorista o ciclista accidentado. Tampoco se debe mover el cuello, ya que podría agravarse una posible lesión de columna.
  • Si hay una herida sangrante, se debe presionar sobre ella con una toalla o tela limpia durante 5 minutos. Si no hay herida, pero el golpe ha sido fuerte, se puede aplicar un trozo de hielo envuelto en un paño.
  • Si la persona vomita, se debe acostar sobre su lado derecho con cuidado de no girar su cuello.
  • Siempre, tras un golpe, debe consultarse al médico o acudir al hospital en caso de pérdida de conocimiento; adormilamiento o dificultad para despertarse; dolor de cabeza persistente o dolor y rigidez del cuello; vómitos bruscos repetidos; irritabilidad o alteración del carácter; dificultad para hablar o expresarse; alteraciones de la vista o tamaño de las pupilas claramente diferentes; pérdida de fuerza en alguna extremidad; convulsiones; y/o si camina de forma extraña y se desequilibra.

Apúntate a nuestra newsletter

* La newsletter para farmacéuticos es para uso exclusivo de profesionales sanitarios (médicos, enfermeros, farmacéuticos) involucrados en la prescripción o dispensación de medicamentos, así como profesionales de la industria farmacéutica y la política sanitaria. Publicitario Farmacéutico SL no se hace responsable del uso de esta newsletter por parte de profesionales no cualificados.

Avatar

Paula Rivero

Pertenezco a la primera promoción de Periodismo que salía del "horno" de Sevilla (en todos los sentidos), allá por el año 94. La falta de experiencia de una facultad que empezaba me llevó a tener...