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INTOXICACIÓN POR SETAS El bosque enemigo

INTOXICACIÓN POR SETAS El bosque enemigo

INTOXICACIÓN POR SETAS El bosque enemigo

Cada año se producen en España unas 400 intoxicaciones por setas, tres de las cuales acaban causando la muerte. Cataluña, Madrid, Castilla y León y el País Vasco son las regiones que encabezan el ranking en nuestro país.

En España cada año se registran entre 300 y 400 intoxicaciones por setas, de las cuales entre un 20% y un 30% son graves y pueden llegar a precisar un trasplante de hígado. Sin embargo, esta solución fracasa en un 30% debido a que estos cuadros evolucionan muy rápido y falta un diagnóstico precoz. Cataluña, Madrid, Castilla y León y País Vasco registran un mayor número de intoxicaciones provocadas por la ingesta de setas. De esto sabe mucho el doctor Josep Piqueras, experto en micología del hospital Vall d’Hebrón de Barcelona y asesor de toxicología de setas del Instituto Nacional de josep piquerasToxicología, que ha participado en las XVIII Jornadas Nacionales de Toxicología Clínica y VIII de Toxicovigilancia, celebradas el pasado mes de octubre en el Hospital Militar Gómez Ulla de Madrid. Según este experto, en España hay 1.200 especies de setas que se ven a ojo desnudo, a simple vista. Pero de éstas, la gente busca o consume 40 ó 50. Tóxicas hay bastantes y entre 10 y 20 que pueden ser peligrosas.

Amanita Phalloides
¡La más peligrosa!
Según el doctor Piqueras, no existen normas generales que permitan distinguir las setas comestibles de las tóxicas. La única regla es que no hay reglas, por lo que sólo se deben consumir las que se conozcan perfectamente como comestibles. No vale el color, ni si tienen anillo o no, ni si crecen en troncos o prados. “Por ejemplo, es falso que las tóxicas ennegrezcan el ajo o la plata. Ante la más mínima duda, hay que abstenerse de comerlas”, asevera el experto.

Según este experto, “la mayoría de intoxicaciones atendidas en Urgencias están provocadas por las falsas negrillas. Pero, afortunadamente, las setas que producen trastornos de salud con más frecuencia son las que, en general, provocan gastroenteritis banales”. Las variedades más peligrosas corresponden a tres géneros: Amanita, Lepiota,cortinarios y Galerina, aunque también se producen muertes por Gyromitra y Tricholoma. Según el doctor, “la seta a la que se le suele atribuir el 90% de los casos mortales es la Amanita phalloides”. De no mediar un tratamiento, desencadena una necrosis hepática fulminante. En seis o diez días, la persona muere. Pero muchas veces a esta especie le han adjudicado muertes e intoxicaciones producidas por otra setas con las mismas toxinas.

Cómo actuar si te intoxicas

  1. En caso de que creamos que hemos podido sufrir una intoxicación, debemos pedir ayuda inmediatamente.
  2. Cuando lo que hemos comido ha sido una seta irritante del tubo digestivo, los síntomas aparecen muy pronto, entre los 30 minutos y las 3-4 horas. Es lo que se conoce como período de latencia leve, que nunca va más allá de las seis horas. “Si aparecen signos como malestar en el vientre, náuseas, vómitos, diarreas, retortijones, mareos intensos, visión borrosa o temblores, lo más sencillo es acudir al CAP o centro de asistencia más próximo o, preferiblemente, al servicio de urgencias del hospital local más cercano. Como medida de primeros auxilios, siempre recomendamos mantener a los pacientes bien hidratados”, recomienda el doctor Piqueras. A veces, a las dos o tres horas estamos ya vomitando. Esto, en general suele ser bueno, porque, primero, sea lo que sea, lo expulsamos y, segundo porque indica que no es una toxina de las malas.
  3. En algún caso, los síntomas pueden confundirse con los de una indigestión, así que el especialista se encargará de realizar el diagnóstico diferencial aclaratorio. Siempre afectan al tubo digestivo, al ser el primer órgano que entra en contacto con las setas.
  4. Las realmente peligrosas no irritan el tubo digestivo directamente, sino que se absorben, circulan por la sangre, llegan a los órganos, entran en las células y comienzan a destruirlas. Cuando ya han muerto bastantes células empiezan los trastornos, pero éstos tardan en manifestarse entre 9 y 12 horas. Esto es lo realmente peligroso. Así, las intoxicaciones graves tienen un periodo de latencia largo: el intervalo es superior a 6 h, en general oscila entre las 9 y las 15 h, aunque en algún caso puede llegar a hasta los 10 o 15 días.
  5. En cuanto al tratamiento ideal, según el doctor Piqueras, “implica la rehidratación intensa y precoz (que aumenta la emisión de orina), la aspiración digestiva alternada con dosis de carbón activado y catárticos y el uso de determinados fármacos como antídotos. Además, un factor muy importante es que hoy los médicos tienen claro que la mínima sospecha de intoxicación exige la inmediata puesta en marcha del protocolo de tratamiento”.

Trasplante hepático, ¿cuándo?
El trasplante hepático surgió hace más de veinte años como un recurso para los casos más graves de este tipo de intoxicación pero, según sostiene el doctor Piqueras, “aún no están bien definidos algunos aspectos sobre cómo y cuándo debe trasplantarse a estos pacientes”. “Lo adecuado sería realizar la intervención el segundo o tercer día”, afirma, “pero los criterios internacionales actuales se basan en condiciones que sólo se presentan cuando ya es demasiado tarde, porque este tipo de intoxicación evoluciona muy rápido”. Por ello, continúa, “es necesario buscar parámetros predictivos precoces sin esperar a que el paciente presente un cuadro de coma profundo y altos niveles de bilirrubina”. El doctor también destaca, como tema pendiente, “el consenso internacional sobre los antídotos. En muchos casos enmascaran los resultados de las pruebas con valor de diagnóstico precoz y enmascaran parámetros de pronóstico tan importantes como el tiempo de coagulación de la sangre”.

Consejos para la recolección
*Por la Sociedad Micológica de Madrid

  • Si no conoces la seta no la toques.
  • No emplees bolsas de plástico para recolectar las setas. Se te ensuciarán y fermentarán. Lo ideal es la clásica cesta.
  • No recolectes ni consumas setas que estén cerca de centrales nucleares, carreteras, en jardines públicos, próximas a minas, fundiciones, incineradoras, aeropuertos, etc. El contenido de metales pesados (plomo, mercurio y cadmio) aumenta en estas circunstancias.
  • No destruyas las setas que desconozcas.
  • No utilices rastrillos para recolectar níscalos.
  • No recolectes más de lo que seas capaz de consumir.
  • No hagas caso a los tradicionales métodos de la cucharita de plata, el ajo, el vinagre, la cocción prolongada, etc. Son absolutamente falsos. La única forma de saber si una seta es comestible o no, es conocerla perfectamente.
  • Comprueba al llegar a casa uno por uno todos los ejemplares y desecha los trozos sueltos.
  • Consérvalas en la zona de verduras del frigorífico, envueltas en papel de periódico o de aluminio.

Plantas asesinas
En España la prevalencia de exposiciones tóxicas a plantas es inferior al 1% del total de consultas por sospecha de intoxicación atendidas en Urgencias y la mayoría son leves, provocando una ligera irritación gastrointestinal. Pero como afirma la doctora Lidia Martínez, del Servicio de Urgencias del Hospital de Sant Joan de Déu, Esplugues del Llobregat (Barcelona), “hay muchas plantas tóxicas, entre ellas algunas de las más características en los hogares, como por ejemplo el potus, la dieffenfachia o la Ponsetia o flor de Pascua. Estas plantas producen un dolor en la boca al ser mordidas e inflamación de la piel, conjuntiva o mucosa del tubo digestivo”.

También son tóxicas otras plantas típicas de Navidad, como las bayas de acebo, el muérdago o el rusco, que pueden producir cuadros gastrointestinales. Y también otras muy frecuentes, como las adelfas o el ricino, que podemos encontrar fácilmente en jardines. “Éstas son especialmente peligrosas, ya que aunque cualquier parte de la planta es tóxica, la ingesta de algunas flores de adelfa o semillas de ricino puede ser fatal. Además, en el campo crecen de forma silvestre plantas muy tóxicas, como la digitalis purpurea o dedalera y el muguet o lirio de los valles, con potentes efectos a nivel cardiovascular”.

El tratamiento dependerá de los principios activos que contenga la planta. Puede haber desde una irritación local producida por plantas que contienen cristales de oxalatos hasta una clínica sistémica producida por las que contienen toxinas. Los vómitos y el dolor abdominal son los síntomas más frecuentes, pueden ser intensos y acompañarse de diarrea. También pueden causar alteraciones de tipo cardiovascular o neurológico o afectar a otros aparatos. En caso de intoxicación, “lo más prudente es no dar ningún tipo de alimento al niño ni tratar de inducir el vómito y acudir enseguida a un servicio de urgencias pediátrico, donde pueda valorarse correctamente el riesgo de la situación. Siempre que sea posible, se facilitarán el nombre y unas muestras de la planta”, afirma la doctora Martínez.



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