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Meningitis: frenar la catástrofe

Meningitis: frenar la catástrofe

Meningitis: frenar la catástrofe

Meningitis, síntomas que no debes pasar por alto

Entre un 10-20% de los pacientes que contraen meningitis fallecen y hasta un 20-30% sufren importantes consecuencias a largo plazo como convulsiones, crisis epilépticas o daño cerebral asociado. Suficientes razones, según la Asociación Española de Pediatría, para que todas las vacunas disponibles a día de hoy se incluyan dentro del calendario oficial de vacunas en todo el territorio nacional.

Cada año se producen en España unos 300 casos de meningitis, una enfermedad grave que puede provocar secuelas. De hecho, según las cifras que maneja la Sociedad Española de Neurología (SEN), el 20% de los casos de meningitis bacteriana, la más letal, continúan teniendo un desenlace fatal (mortalidad o grandes secuelas) y el 30% sufren algún tipo de discapacidad importante. Se trata de una enfermedad caracterizada por la inflamación aguda de las membranas (meninges) que rodean el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, el mayor número de casos se registra en lactantes, niños sanos menores de 5 años, jóvenes de entre 15 y 24 años y en pacientes inmunodeprimidos de cualquier edad.

Vírica o bacteriana

Los principales agentes que causan meningitis son los virus y las bacterias, aunque también existen hongos y parásitos que pueden atacar las meninges. “En España, la meningitis más habitual es la meningitis vírica, seguida de la bacteriana. Pero mientras que, por lo general, la meningitis vírica suele ser benigna y sus consecuencias suelen ser leves, la meningitis de origen bacteriano es grave y puede ser mortal o dejar secuelas importantes si no se trata de forma inmediata”, señala el doctor Santiago Trillo, Coordinador del Grupo de Estudio e Neurología Crítica e Intensivista de la Sociedad Española de Neurología. “Aunque la meningitis bacteriana no es una enfermedad frecuente, conlleva una elevadísima mortalidad sin tratamiento, por lo que es una auténtica emergencia médica. Puede empeorar muy rápidamente, lo que hace que entre un 10 y 20% de los pacientes que la sufren fallezcan o permanezcan con graves secuelas”, explica el doctor Trillo.

Meningitis: síntomas

Es importante tener en cuenta que en el caso de que se experimente fiebre, dolor de cabeza continúo e intenso y especialmente confusión, vómitos, convulsiones, petequias (manchas en la piel) y/o rigidez en el cuello podemos estar ante una forma grave de meningitis y es necesario buscar atención médica urgente. Las petequias suelen comenzar en las extremidades inferiores y pueden extenderse por todo el cuerpo dando lugar a grandes equimosis, y son un signo del cuadro séptico y del trastorno de la coagulación que acompaña habitualmente a la meningitis meningocócica. “Las meningitis en general casi siempre dan fiebre. En niños mayores causan dolor de cabeza y vómitos. En niños pequeños los síntomas son inespecíficos y la fiebre y el decaimiento, el mal estar general pueden ser los síntomas. Por eso, el pediatra es el que debe valorar al niño y nos dirá si hay que acudir a urgencias”, explica la doctora Cristina Calvo es Jefa de Sección del Servicio de Pediatría y Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario de La Paz. “Por supuesto, también si hay una crisis convulsiva hay que acudir a urgencias, aunque la mayoría de las crisis que acompañan a la fiebre, son benignas y no se deben a meningitis”, añade. En los lactantes y ancianos los signos y síntomas suelen ser más sutiles, siendo frecuente que la meningitis se manifieste como un cuadro febril aislado o acompañado de síntomas inespecíficos como irritabilidad, rechazo del alimento, confusión o apatía.

Nuevas técnicas de diagnóstico microbiológico

En la meningitis bacteriana aguda, la rápida progresión de los síntomas y los potenciales efectos devastadores hacen que sea necesario un reconocimiento rápido de la enfermedad, así como la instauración de un tratamiento inmediatamente después de tomadas las muestras para el diagnóstico. Según explica la doctora Calvo, para vislumbrar el tipo de agente al que nos enfrentamos y saber si el microorganismo patógeno es un virus o una bacteria, “en los últimos tiempos se están empleando técnicas rápidas de diagnóstico microbiológico, gracias a las cuales se puede iniciar con certeza el tratamiento más adecuado”. Según la experta, “estas técnicas de diagnóstico rápido no sustituyen a los cultivos tradicionales, sino que son complementarias. La punción lumbar no se puede obviar, es imprescindible para el diagnóstico. Lo que sí aportan es un diagnóstico del agente causal en muy poco tiempo (horas), lo que permite poner el tratamiento adecuado, o no ponerlo, si no es necesario y estamos ante un virus, por ejemplo. También nos pueden identificar bacterias que habitualmente son resistentes y nos permiten poner el tratamiento correcto desde el principio, ganando un tiempo muy importante en los casos más graves”, explica. Además, conocer el patógeno concreto es todavía más fundamental en el caso de que la infección sea provocada por una bacteria resistente. “En la meningitis pediátrica es poco frecuente la infección por bacterias multirresistentes. Sin embargo, en niños con enfermedades crónicas o inmunodeprimidos, con hospitalizaciones previas prolongadas, sí es posible que aparezcan infecciones por bacterias resistentes a antibióticos”, ha señalado la doctora Calvo.

Cerrando el círculo

“Los avances que se han producido en estas últimas décadas en investigación, atención sanitaria, diagnóstico, tratamiento y prevención de la meningitis están cambiando el curso de la misma. Sin embargo, todavía una de cada tres personas no sabe que la meningitis se puede prevenir”, destaca el doctor David Moreno, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP). Por ello, con el objetivo de aumentar el conocimiento de la población sobre esta enfermedad y promover la vacunación, la Asociación Española de Pediatría (AEP) ha lanzado la campaña “Meningitis, cerrando el círculo. Una `película´ que merece ser contada”. En ella, los pediatras insisten en solicitar a la Administración que todas las vacunas para hacer frente a la enfermedad meningocócica estén incluidas en los calendarios oficiales de todas las comunidades autónomas para que todos los niños tengan acceso a ellas. Todos los capítulos de la película se alojarán en la web meningitis.aeped.es.

5 regalos de la ciencia

Actualmente, son cinco en total las vacunas que existen para hacer frente a prácticamente todos los tipos de meningitis causadas por bacterias que ocurren en la edad pediátrica. Tres de ellas llevan años incluidas en los calendarios vacunales oficiales de todas las comunidades autónomas: Haemophilus influenzae tipo b, meningococo C y, desde el 2016, la del neumococo. Además, la de los meningococos ACWY ha sido añadida recientemente y se incluirá próximamente en el calendario de todas las comunidades a los 12 años de edad. La quinta vacuna cuya implementación en los calendarios conduciría a prevenir todas las meningitis en la infancia y la adolescencia es la del meningococo B. Respecto a la vacunación frente a este serogrupo B, el coordinador del CAV-AEP estima que “dos de cada tres familias están comprando la vacuna del meningococo B para sus hijos desde los 3 meses de edad, pero como pediatras debemos defender que cualquier niño en España tenga acceso a esta vacuna, independientemente de la renta familiar”. Por este motivo, los pediatras insisten en que todas las comunidades sigan el ejemplo de Castilla y León, Canarias y Melilla, las tres que han anunciado su disposición a incluir la vacuna del meningococo B en sus calendarios oficiales.



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