ESTÁS LEYENDO...

NOMOFOBIA ¡No sin mi móvil!

NOMOFOBIA ¡No sin mi móvil!

NOMOFOBIA ¡No sin mi móvil!

El uso abusivo del móvil está empezando a preocupar a especialistas en psiquiatría y a expertos en materia educativa. Los jóvenes son el mayor exponente de lo que ya se ha catalogado como una patología: la nomofobia u obsesión por el móvil. Y es que salir de casa sin él en muchos casos puede convertirse en tragedia. Te damos las claves para desengancharte.

Tienes un rato de ocio, y tiras de móvil, estás con amigos, y tiras de móvil, estás en la mesa, y tiras de móvil, estás conduciendo… y tiras de móvil. En definitiva, estás pero no estás. El móvil acaba quitándote de todo lo que antes te producía interés: libros, amigos, paseos, estudios… Hasta el punto de que salir de casa sin él es casi como si salieras desnudo. Y es que las nuevas tecnologías brindan un sinfín de oportunidades y facilidades en el quehacer diario. Sin embargo, para algunos, el teléfono móvil se ha convertido en más que un objeto útil, tanto que estar sin él les aterra. En España, se ha detectado que el 77% de la población de 18 a 24 años y un 68% de 25 a 34 años padece nomofobia, esto es, pánico a estar sin móvil, cobertura, saldo…

Mal de muchos…
¿Pero quién no se siente como desprovisto de algo esencial si se deja el móvil en casa? Lo cierto es que hemos creado una dependencia real, y el hecho de estar conectado a todo y a todos a través de un aparato nos parece algo tan natural, que hasta nos ha hecho olvidar que hubo un tiempo en que se salía de casa por la mañana y para localizar a alguien si estabas en la calle había que hacer uso de esas cabinas que ya casi forman parte de los museos. La solución pasa por la autodisciplina y la restricción del móvil a situaciones realmente necesarias.

Preguntas que debes hacerte
1. ¿Tengo dependencia de los demás? ¿Me importa mucho la opinión que tienen de mi? ¿Tengo miedo a decepcionar a los demás, hasta el punto de que no contestar a una llamada me lleva a pensar que estás fallándole a alguien? Una persona con nomofobia vive pendiente de lo que los demás piensan de él, de hecho, es un problema muy relacionado con la autoestima y las relaciones personales.

2. ¿Soy una persona insegura? ¿Me siento más seguro cuando llevo el móvil conmigo? La inseguridad personal es el factor más común que causa nomofobia.

3. ¿Soy una persona perfeccionista? La idea de perfeccionismo es otra de las razones por las que aparecen estos casos, ya que en estas personas existe una necesidad de hacerlo todo sin ningún fallo.

Algunas señas de identidad
La nomofobia se manifiesta en síntomas como ansiedad, malestar general, enfado o inquietud, negación, ocultación y/o minimización del problema, sentimiento de culpa y disminución de la autoestima. He aquí algunas de sus señas de identidad:

FALTA DE AUTOTESTIMA E INSEGURIDAD: Las personas inseguras se benefician al estar protegidas por un teclado y poder expresar más cosas en la realidad virtual.

INTROVERSIÓN: las personas con nomofobia suelen carecer de habilidades sociales y tienen pocos recursos para la resolución de conflictos.

MUJER Y ADOLESCENTE: suele ser más común entre en sexo femenino, pues la estructura cerebral de las mujeres hace que tengan más facilidad para comunicar y más necesidad afectiva que los varones. Además, ellas tienen mayor capacidad para establecer relaciones afectivas.

INSOMNIO: las personas con nomofobia son incapaces de apagar el móvil por las noches y, por tanto, se ven interrumpidos durante sus horas de sueño.

GESTOS REPETITIVOS: lo primero que hacen los nomofóbicos al tener un móvil entre sus manos, después de un rato sin utilizarlo, es consultarlo inmediatamente. La persona nomofóbica en su tiempo de ocio solo usa el móvil y parece incapaz de disfrutar sin él. Lo utiliza constantemente en sitios públicos cuando está acompañado de más gente, anda por la calle sin levantar la cabeza de la pantalla o se refugia en él constantemente para matar el aburrimiento.

En España, los datos disponibles también señalan un abuso: un 77% de la población de 18 a 24 años y un 68% de 25 a 34 años padece nomofobia. En la actualidad, las mujeres tienen más dependencia al móvil (70%) que los hombres (61%). El 75% de los usuarios de dispositivos de última generación va incluso al baño con él, el 30% lo utiliza siempre en comidas en grupo y hasta un 9% lo emplea en misa. Un estudio realizado en fechas recientes en la Universidad de Granada señala que el 8% de los universitarios sufre un miedo irracional a no llevar el móvil encima, derivado de un uso patológico de la telefonía móvil.

Desconect@
Desconect@ es un programa psicoeducativo que tiene como fin el buen uso de las nuevas tecnologías, de manera que el teléfono móvil o las redes sociales no acaben por ocupar más tiempo a los jóvenes que la familia, amigos, actividades deportivas, lúdicas o de otro tipo. Según explica Marc Masip Montaner, director de Desconect@, psicólogo y experto en adicción a las Nuevas Tecnologías, “nuestro programa pretende que los adolescentes tomen conciencia de las ventajas, inconvenientes y riegos de las nuevas tecnologías. Mediante actividades grupales dinámicas y atendiendo a sus preocupaciones reales, trabajamos nuevas estrategias de uso del teléfono móvil y las redes sociales. No buscamos prohibir o hacer desaparecer nada, simplemente deseamos optimizar nuestros recursos de la mejor manera posible”.

Padres en alerta
Si un joven pasa mucho rato encerrado en su cuarto con conexión a Internet, emplea el móvil en lugares y horas inadecuados, no se relaciona demasiado con la familia o baja su rendimiento escolar, los progenitores deberían sospechar de que hay un problema. Otros síntomas de alerta son sufrir ansiedad por no obtener una contestación rápida de los mensajes o creer que el móvil suena y no ser así. Según Masip, dos síntomas claros de nomofobia son: irritabilidad si se le llama la atención o se le restringe el uso del móvil; y falta de atención cuando se le habla, de manera que hay que repetirle la oración porque no presta atención a lo que oye, sino a lo que hace con su teléfono. Para prevenir este problema, los padres tienen un papel fundamental.

  • Para empezar, hay que dar buen ejemplo: si el adulto recibe un mail o un mensaje durante la cena familiar, debe saber que no es un buen momento para revisarlo, ya que los hijos son los mayores imitadores de hábitos. No se debe permitir su uso en comidas, cenas u otras situaciones en que utilizarlo es síntoma claro de mala educación.
  • Es importante que los hijos no dispongan de acceso a Internet desde su habitación.
  • Hay que hacerles conscientes del valor y coste de su móvil.
  • Deben dormir siempre con el teléfono apagado.
  • La edad para el primer móvil debería ser los 16-17 años.
  • Trabajar la autoestima del niño, insistiendo en que si se deja que la sociedad actúe de esta forma, las relaciones en un futuro serán poco reales. Es fundamental que los padres trabajen para evitar que su hijo vea la vida a través de una pantalla diminuta, procurando que descubra sentido a las situaciones reales de la vida.

Bullying
El móvil al servicio del mal 
Según datos de la ONG Save The Children en su reciente informe Acoso escolar y ciberacoso: propuestas para la acción, el 40% de los niños españoles asegura haber sufrido acoso escolar en algún momento de su vida, una conducta de intimidación física y/o psicológica que realiza un alumno o grupo de alumnos sobre otro, eligiéndole como víctima en reiteradas ocasiones. Se trata de un problema de largo alcance que impulsa conductas autolesivas y pensamientos suicidas, según una revisión de estudios. El acoso escolar puede causar baja autoestima, actitudes pasivas, trastornos emocionales, ansiedad, depresión, problemas psicosomáticos e impulsar conductas autolesivas e incluso pensamientos y comportamientos suicidas tanto en las víctimas como en los agresores. Así lo afirma una revisión de estudios estadounidense publicada en el último número de la revista Pediatrics, que indica que la participación en un episodio de acoso escolar propicia el aumento de ideas y comportamientos suicidas. El niño que sufre durante un tiempo prolongado acoso manifiesta cambios en su conducta, malestar emocional, inseguridad, deterioro de su autoestima, rechazo del colegio como un lugar no seguro, sentimientos de incapacidad o tristeza, falta de interés por sus actividades habituales, pérdida o aumento de peso, quejas psicosomáticas, y disminución del rendimiento y por ello posibilidad de fracaso escolar”, enumera la psicopedagoga Carmen Pérez Lozano, directora del Proyecto3 Psicólogos.

“El bullying siempre está fuera del ojo del adulto. Suele ocurrir en una zona apartada del patio, en un cambio de clase, en el comedor, o incluso, a la salida del centro escolar”

Monité
Aprender jugando
Como demuestran las investigaciones, trabajar el bullying en estas edades se ha reconocido como importante y claramente preventivo. Enseñar y educar, mediante un aprendizaje implícito, valores esenciales de respeto, empatía, asertividad y resolución de conflictos, de una manera divertida y jugable, es lo que ha desarrollado la empresa española Nesplora, con el aval del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. Se trata del primer programa integral en español para la prevención de conductas relacionadas con el acoso escolar: el programa Monité, un sistema educativo diseñado para la prevención y ayuda a niños y niñas de 6 a 11 años ante situaciones de bullying o acoso escolar. Monité consta de cuatro ejes:

1. Un videojuego dirigido a niños de entre 6 y 11 años, al que se puede acceder a través de Internet y cuyo objetivo es educar en la empatía y el respeto para la prevención de conductas de este tipo. Se encuentra disponible online desde el 16 de febrero hasta el 16 de marzo y se puede reservar en www.monite.org.

2. Manuales para padres, que, por primera vez, contarán con materiales específicos para trabajar con sus hijos, educadores y terapeutas.

3. Material complementario como vídeos y cuentos. El Centro de Innovación Urkide, especializado en pedagogía infantil, ha desarrollado las guías escolares de Monité. “Esta herramienta cuenta con el apoyo educativo de los padres y profesores para el afianzamiento de las enseñanzas recibidas a lo largo del juego, siendo el objetivo del mismo el aprendizaje de respuestas más adaptativas por parte de todos los posibles agentes implicados en las situaciones de bullying”, asegura Isabel Orbañanos, directora del centro. Orbañanos incide en el valor del juego. “El niño está jugando y se implica más por ser un tema lúdico. Mientras se utiliza el sistema aprende a tomar decisiones sobre situaciones que puede encontrarse en la vida real y eso le ayuda a tener un patrón”, explica.

4. Una página web para compartir experiencias y reforzar el aprendizaje: www.monite.org.

 

 





ARTÍCULOS RELACIONADOS

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.