PSORIASIS Cuidados básicos

PSORIASIS Cuidados básicos

Los farmacéuticos de la SEFAC nos recuerdan que hidratar la piel, no fumar y evitar situaciones de estrés son aspectos clave para evitar el agravamiento de la psoriasis.

Cerca de un millón de españoles está afectado por psoriasis, una enfermedad de la piel y de las articulaciones no contagiosa (no es infecciosa), crónica e inflamatoria, que se manifiesta en la aparición de lesiones corporales (generalmente en forma de “placas” enrojecidas, inflamadas y con acumulación de escamas de color blanquecino o plateado) que pueden agrietarse y romperse y generan dolor, picor, escozor, y que, en determinados casos, pueden incapacitar e invalidar a quien la padece influyendo en la calidad de vida y el estado emocional.

La psoriasis puede afectar desde a las zonas más comunes, como codos, rodillas, cuero cabelludo, parte baja de la espalda, palmas y plantas, hasta otras menos frecuentes como axilas, ingles, genitales, pliegues debajo de las mamas y uñas. Estas escamas blanquecinas de la piel se producen porque la alteración inmunológica que se sufre altera el ciclo normal de renovación de las células de la piel, que en condiciones normales es de 28-30 días, reduciéndolo a 3-4 días. Este exceso de células provoca las escamas blanquecinas características de la psoriasis en placas.

Sentimientos de rechazo
Según la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), el carácter no prevenible y crónico de la psoriasis, (alterna periodos de brotes con otros libres de ellos, pero nunca llega a desparecer por completo), así como la visibilidad de sus lesiones, también acarrea un impacto emocional para quien la sufre, al generar sentimientos de vergüenza, rechazo, problemas de autoestima e integración social, y en un 45% de los afectados produce síntomas de ansiedad y depresión.

Se trata de una patología crónica en cuya aparición interviene la predisposición genética (si uno de los padres tiene la enfermedad, la probabilidad de desarrollarla es del 10%, y del 50% si la tienen los dos), que no se puede prevenir y que nunca desparecerá por completo, aunque  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentossu pronto reconocimiento y correcto tratamiento reduce sus efectos y la aparición de complicaciones futuras. Informar a los profesionales sanitarios cuando surja una erosión en la piel sin causa conocida o, una vez diagnosticada, acompañar el tratamiento prescrito con una constante hidratación de la piel y no fumar, son algunas de las actuaciones más efectivas.

Recomendaciones SEFAC
Con el objetivo de asegurar su adecuado control, minimizar sus efectos y ayudar al paciente a sobrellevar su enfermedad, la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) ha dedicado su última entrega dentro de la campaña sanitaria Recomendaciones SEFAC a la población, al reconocimiento y tratamiento de la psoriasis. Reconocida de interés sanitario por el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad, esta ficha se une a las más de treinta fichas difundidas por SEFAC desde junio de 2008.

Al no existir forma alguna de prevención, las recomendaciones de la SEFAC recuerdan la importancia de informar rápidamente a los profesionales sanitarios de cualquier síntoma sospechoso de psoriasis. La aparición de una erosión en la piel sin causa justificada o la de un “sarpullido” tras una infección de garganta, gripe o resfriado, así como sentir pérdida de movilidad, dolor, deformación o inflamación en las articulaciones, son algunas de las situaciones que recomendarían la consulta al médico o farmacéutico. Además, el paciente debe saber que la psoriasis no se manifiesta exclusivamente en la aparición de lesiones en forma de “placas” (zonas de la piel engrosadas, enrojecidas y con escamas), sino también en “gotas”, como una salpicadura), “pustulas” (granos de pus sobre las placas), enrojecimiento intenso en grandes áreas de la piel (“eritrodérmica”) o a través de inflamaciones y dolores en las articulaciones.

En primer término, las recomendaciones ofrecidas por SEFAC aconsejan:
1. Mantener en todo momento la piel hidratada para disminuir la sequedad, eliminar la descamación y aliviar el picor. En este sentido, los farmacéuticos comunitarios están capacitados para recomendar las cremas hidratantes y emolientes más adecuadas para cada situación. Es preferible hacer uso del baño en ugar de la ducha, pues hidrata más la piel, empleando jabones poco detergentes y  muy suaves. También hay que evitar secarse con la toalla demasiado fuerte, pues puede irritar la piel y desencadenar un brote.
2. Igualmente la ficha recomienda la exposición al sol, ya que la radiación ultravioleta reduce la actividad inflamatoria de la piel. Lógicamente, el paciente debe evitar en todo caso una sobreexposición solar que pueda derivar en la aparición de quemaduras.
3. También es aconsejable evitar el consumo de tabaco (ya que este hábito aumenta el riesgo de contraer psoriasis y en episodios más graves que los no fumadores). Fumar debilita el sistema inmunológico y, por tanto, aumenta el riesgo de contraer psoriasis. Además, existen estudios que indican que los fumadores tienden a contraer formas de psoriasis más graves y resistentes al tratamiento que los no fumadores. Otros estudios sugieren también una relación entre el consumo frecuente de alcohol, incluso en pequeñas cantidades, y la aparición de síntomas psoriásicos.
4. Igualmente se debe informar al médico de la toma de cualquier medicamento que pueda agravar la enfermedad, como es el caso de algunos antiinflamatorios, fármacos para la presión arterial, para el paludismo y todos aquellos que contengan yodo.
5. En cuanto a los aspectos emocionales, éstos están directamente ligados a la psoriasis, bien como consecuencia de ella (a un 45 por ciento de los pacientes les genera ansiedad y depresión) o como causa que puede provocar su empeoramiento. Sobre esto último, la ficha difundida aconseja evitar situaciones que puedan desencadenar estrés, ansiedad o depresión, ya que todos estos factores tienen efecto en la aparición de nuevas lesiones. En el campo emocional, también conviene desterrar falsos mitos asociados a la patología, como la errónea creencia de que la psoriasis en el cuero cabelludo provoca la caída del pelo o que es contagiosa.Aunque no observes avances en tu enfermedad con el tratamiento farmacológico, nunca lo suspendas por tu cuenta, pues te arriesgas a sufrir un rebrote intenso y amplio.
6. El ejercicio físico te ayudará a relajarte y evitar la aparición de nuevas lesiones. Igualmente, evita los traumatismos físicos como heridas, roces continuados, golpes, rascados, etc, pues también pueden generar rebrotes al cabo de una o dos semanas.

Tratamientos adaptados
Una vez diagnosticada, los tratamientos contra la psoriasis deben adaptarse a cada caso y pueden ser tópicos (que actúan directamente sobre la piel afectada), fototerapia (luz ultravioleta artificial), medicamentos sistémicos clásicos (en forma de pastillas o inyecciones, que actúan en el cuerpo entero y no sólo sobre la piel), y medicamentos biológicos, específicamente dirigidos a reducir la alteración inmunitaria existente. A cada afectado se le debe realizar un estudio individual para ver qué influye en el desarrollo favorable o desfavorable de su psoriasis. Esto definirá la estrategia terapéutica más adecuada a su caso concreto. No obstante, para minimizar los efectos de esta patología, cualquier terapia debe complementarse con la implicación del propio afectado en su control.
Hay que tener en cuenta que ciertos fármacos pueden ocasionar un empeoramiento de la psoriasis: litio, algunos antiinflamatorios, medicamentos para la
tensión arterial, paludismo y los que contienen yodo, además de la supresión brusca de los corticoides.

Más información en www.sefac.org.



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