ESTÁS LEYENDO...

¿Tienes artritis? Cuidado con el tabaco

¿Tienes artritis? Cuidado con el tabaco

¿Tienes artritis? Cuidado con el tabaco

El tabaco y el sobrepeso pueden agravar la artritis. Por el contrario, el consumo prevalente de alimentos antiinflamatorios, como la cúrcuma o el jengibre, puede influir al control de la enfermedad

La adherencia al tratamiento es un aspecto fundamental en el control y la remisión de la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, la artritis idiopática juvenil y la espondiloartritis. Sin embargo, existen otros factores ambientales que también pueden interferir en la actividad de la enfermedad, como es el tabaco. “En los últimos años el tabaquismo ha cobrado mucha importancia en el tratamiento de la artritis, ya que se ha visto que puede ser una causa para que se presente de una forma más agresiva”, explica el doctor Juan Ángel Jover, jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. La campaña ‘Activo frente a la artritis, mes a mes’, llevada a cabo por la Coordinadora Nacional de Artritis, ConArtritis, con la colaboración de las biofarmacéuticas Abbvie y Lilly.

Más factores

artritis inflamaciónSegún el estudio Extra-articular disease manifestations in rheumatoid arthritis: incidence trens and risk factors over 46 years, existe una mayor frecuencia de manifestaciones extra-articulares en las personas con artritis reumatoide fumadoras frente a los no fumadoras, siendo en ellos más común la aparición los nódulos reumatoides y la afectación pulmonar. Otro órgano que se puede ver afectado por el proceso inflamatorio de la artritis es el corazón. La pericarditis o inflación del pericardio surge en cerca del 50% de las personas con artritis reumatoide, especialmente en fases avanzadas, agravándose el problema si la persona presenta otros factores de riesgo cardiovascular. “La artritis es un factor de riesgo cardiovascular, más incluso que cualquier otra enfermedad inflamatoria, pero si además le sumamos el tabaquismo, la hipertensión, o la obesidad, vamos sumando factores que incrementan este riesgo”, señala Jover. Además, existen estudios que indican que el exceso de peso también puede reducir los efectos del tratamiento farmacológico con anti-TNF y con FAMEs, mientras que la obesidad disminuye las probabilidades de alcanzar la remisión de la artritis.

Alimentos antiinflamatorios

Aunque no hay establecidas pautas específicas de alimentación para estos pacientes, Pablo Zumaquero, especialista en Nutrición y Dietética, da recomendaciones: “es más apropiado hablar de una estrategia dietética buena, como la dieta mediterránea, en la que la base sean las verduras, las hortalizas y las frutas, con una aportación proteica de calidad a través de los huevos, la carne magra y el pescado, aumentando el de tipo azul, y con el aceite de oliva como fuente de grasa principal, y reduciendo un poco los cereales, especialmente el trigo”. “El consumo prevalente de alimentos antiinflamatorios, como puede ser la cúrcuma o el jengibre, frente a los inflamatorios, como el trigo, sí puede influir en el control de la enfermedad, ya que si aportamos al organismo más materia prima con la que crear sustancias antiinflamatorias, será más probable reducir el estado general de inflamación que tienen las personas con artritis”, señala.

“Se debe eliminar por completo los productos procesados y ultra-procesados, como la bollería, los refrescos, los snacks de bolsa, etcétera, debido al efecto inflamatorio que produce la combinación de sus ingredientes, entre los que se suelen encontrar el azúcar, la harina refinada y las grasas de mala calidad. Al organismo no le hace falta estás sustancias y sin ellas se pueden notar mejorías”, añade.

¿Cómo deben cuidarse las personas con artritis?

  1. Evitar los fritos en aceite abundante, especialmente los aceites vegetales ricos en omega 6 porque cuando alcanzan temperaturas altas, se oxidan y generan un colesterol LDL oxidado (el colesterol “malo”), el cual aumenta el riesgo cardiovascular.
  2. Evitar cocinar a temperaturas muy fuertes que generen la carbonización de la carne o el pescado.
  3. Optar por guisos, cocción al horno o al vapor.
  4. Eliminar los productos procesados.
  5. Aumentar el consumo de pescado azul.
  6. Usar aceite de oliva virgen extra como grasa de base.
  7. Reducir el consumo de bebidas alcohólicas, refrescos, café y té.
  8. Reducir el consumo de harinas con gluten.
  9. Incorporar como uso habitual algunas especias como la cúrcuma, el jengibre o el romero, en cocinados normales.
  10. Tener en cuenta los niveles de la vitamina D para prevenir la osteoporosis, si es necesario a través de la suplementación pautada y guida por un especialista.




ARTÍCULOS RELACIONADOS

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.