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¿TIENES ESTREÑIMIENTO? ¡Libérate!

¿TIENES ESTREÑIMIENTO? ¡Libérate!

¿TIENES ESTREÑIMIENTO? ¡Libérate!

Si tienes estreñimiento, vigila tus hábitos. La mayoría de las veces, aliviarlo es cuestión de seguir una dieta sana y rica en fibra, hacer un poco de ejercicio, y en los casos más difíciles, recurrir al mejor laxante, eso sí, siempre recomendado por tu médico o farmacéutico.

El mal tránsito intestinal es uno de los problemas digestivos más habituales entre la población española y representa el 20% del total de las consultas que llegan a Atención Primaria. En concreto, entre un 12% y un 20% de españoles padece estreñimiento, según datos de la Fundación Española del Aparato Digestivo, un síntoma que es dos veces más frecuente en mujeres que en hombres y afecta más a personas mayores de 65 años. ¿Pero qué se entiende exactamente por estreñimiento? La Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), habla de estreñimiento cuando se produce un tránsito difícil o infrecuente de las heces, un aumento de su consistencia o una sensación continuada de evacuación incompleta, aunque la frecuencia normal de la defecación es diferente en cada persona, y puede oscilar entre dos o tres veces al día y dos o tres veces a la semana.

garreLa doctora Aurora Garre, asesora médica de Cinfa, aclara que “el rango de normalidad para acudir al servicio oscila entre tres veces a la semana y tres veces al día. Cuando la frecuencia es menor de tres deposiciones semanales o existe dificultad para expulsar las heces, siendo estas secas y duras, se habla de estreñimiento. Además, puede acompañarse de molestias intestinales, calambres, esfuerzo exagerado, heces escasas, o sensación incompleta de evacuación”.

Un problema acumulado
Entre las causas del estreñimiento, según explican desde la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), están una dieta baja en fibra, la falta de ejerccio físico regular, una ingesta baja de líquidos diaria y eludir el baño aún cuando se sienten deseos de evacuar. El estreñimiento también puede deberse a medicamentos, como los antidepresivos, la codeína, algunos analgésicos, los antiácidos de aluminio o el calcio y los suplementos de hierro. Aunque el estreñimiento también podría estar relacionado con un abuso de laxantes.

¡Evacuar en 10 pasos!
Según señala la experta de Cinfa “el estreñimiento se deba a la ausencia de ejercicio, la obesidad, factores psicológicos y malos hábitos dietéticos, marcados por una alimentación pobre en frutas, verduras o fibras vegetales y por insuficientes líquidos”. Además, existen otros factores que también pueden favorecer a la aparición de este problema de forma puntual, como son “la inmovilidad por un accidente u operación, los viajes y cambios de hábitos o la ingestión de algunos fármacos. Tampoco hay que olvidar lo poco que beneficia eludir las ganas de acudir al servicio, puesto que si nos reprimimos habitualmente, el cuerpo dejará de avisarnos”. Modificar nuestros hábitos cotidianos, seguir unas pautas de alimentación y vida saludable, dejar de fumar o alejarnos del sedentarismo, nos ayudará a que nuestro tránsito intestinal se agilice y nos sintamos mejor.

  1. La dieta pobre en fibra es la principal causa de estreñimiento en la población sana. Intenta seguir una dieta rica en fibra vegetal, comiendo frutas y verduras unas cinco veces al día como norma general y añadiendo cereales integrales. La alimentación rica en fibra te ayudará a retener agua, lo que reblandecerá las heces, volviéndolas más fluidas. Es recomendable tomar entre 20 o 35 gramos de fibra al día, y puede encontrarse en el brócoli, la col, las espinacas, la coliflor, los tomates, la lechuga, la fruta, los frutos secos, las harinas integrales y el salvado de trigo. Eso sí, presta atención a cómo te sientan las legumbres y hortalizas más flatulentas como alcachofas, brócoli o coliflor, entre otras. Si notas que te provocan digestiones pesadas o aires, sustitúyelas por otras.
  2. Si vas a comenzar a añadir fibra a tu dieta, hazlo lentamente y aumenta la cantidad de forma gradual, lo que te ayudará a reducir los gases y la hinchazón abdominal.
  3. Evita abusar de algunas frutas que favorecen el estreñimiento, como por ejemplo el plátano. Sin embargo, es muy recomendable el consumo frecuente de frutas frescas (mejor con piel), verduras (frescas o cocinadas), legumbres (garbanzos, lentejas o alubias), frutas secas como las ciruelas pasas, melocotones e higos…
  4. Bebe abundante líquido, al menos un litro y medio al día (unos 8 vasos). Los líquidos pueden incluir agua, zumos, sopas, té u otras bebidas.
  5. Dí sí al aceite de oliva y utilízalo para cocinar y aliñar. Si bien en situaciones de estreñimiento no se recomienda limitar el consumo de aceites y grasas, sí es importante adecuarlo.
  6. Apréndete la lista de productos “prohibidos”. Elimina de tu dieta las grasas animales y los platos procesados y embutidos.
  7. Evita el exceso de dulces. Los azúcares y caramelos endurecen las heces, dificultando su eliminación.
  8. Los quesos curados y el arroz tienen un efecto similar, por lo que es conveniente moderar su consumo.
  9. Come despacio y mastica bien los alimentos, estableciendo rutinas regulares. Contar con unos horarios más o menos fijos que te permitan ir al servicio sin prisas es muy importante, así como evitar reprimir de forma continuada las ganas de ir. Lo mejor es que te tomes un tiempo y, si lo necesitas, intenta una postura que te facilite las cosas, como por ejemplo, colocarte en cuclillas.
  10. Intenta defecar a la misma hora del día, preferiblemente de 15 a 45 minutos después del desayuno, ya que la ingestión de alimentos estimula la motilidad intestinal. En cualquier caso, nunca reprimas la necesidad de evacuar.
  11. Realiza ejercicio moderado con regularidad, como por ejemplo andar, ir en bicicleta o hacer gimnasia. Estas actividades facilitan la motilidad intestinal. En ocasiones se recomienda realizar ejercicios específicos para fortalecer la musculatura abdominal.
  12. No te alarmes si un día no realizas ninguna deposición. Recuerda que el ritmo intestinal es normal mientras se realice al menos, una deposición cada tres días.
  13. En el caso de que el estreñimiento ocasional no se corrija con estas pautas, puede resultar útil el uso de un laxante, siempre siguiendo las indicaciones de tu médico o farmacéutico. En caso de no alcanzar alivio después de tres o cuatro días de tratamiento, debes suspenderlo y acudir al médico.
  14. Cuidado con la automedicación. Antes de recurrir a fármacos, consulta siempre con el farmacéutico o el médico de cabecera, que evaluará tus necesidades concretas y te recomendará el tratamiento más adecuado, normalmente basado en los laxantes. Los laxantes son una solución complementaria en casos en los que la alimentación y los hábitos saludables por sí solos no dan el resultado esperado.
  15. Consulta a tu médico o farmacéutico ante cualquier cambio del ritmo intestinal de forma prolongada y nunca tomes laxantes por tu cuenta.

Laxantes: todos los que son
Según informan desde la SEFAC, existen muchas combinaciones de laxantes, disponibles con y sin receta. A grosso modo, se clasifican en:

  • Laxantes formadores de masa intestinal: semillas y cutícula de plantago ovata. Metilcelulosa.
  • Laxantes emolientes y lubrificantes, que ablandan las heces: Dioctilsulfosuccinato o Docusato sódico. Parafina líquida.
  • Laxantes osmóticos: laxantes salinos (sales de magnesio), polietilenglicol. supositorios de glicerina. disacáridos no absorbibles (lactitol, lactulosa, sorbitol).
  • Laxantes estimulantes (que ayudan a trabajar a los músculos del intestino): antraquinonas y drogas que las contienen (aloe, cáscara sagrada, sen), aceite de ricino y derivados del difenilmetano (biscodilo, picosulfato sódico).
* Fuente: Gálvez Peralta, J. Tratamiento del estreñimiento. En: Acutalización al tratamiento faramcológico de las patologías digestivas.

A tener en cuenta

  1. En niños menores de dos meses, cualquier problema de estreñimiento deberá ser consultado con el pediatra. No se debe utilizar ningún laxante de forma habitual en niños menores de seis años, y como norma general, antes de comenzar a usar cualquier laxante se deben aplicar las medidas higiénico dietéticas anteriores. Sólo en el caso de que no resulten eficaces, puede ser de utilizad el uso de determinados laxantes, siempre con el consejo del médico o farmacéutico.
  2. Una vez que el laxante ha ido recomendado por el médico o farmacéutico, como norma general no se debe utilizar sistemáticamente más de una semana, ya que su uso prolongado podría provocar estreñimiento crónico.
  3. Una de cada tres embarazadas sufre estreñimiento, probablemente debido a los cambios hormonales que se producen en la gestación, especialmente en sus últimas etapas. En este caso las medidas higiénico dietéticas son el tratamiento de mejor elección, y los laxantes estimulantes están contraindicados salvo excepciones justificadas bajo criterio médico. En esta etapa una hidratación correcta es fundamental, ya que los cambios que tienen lugar en el organismo durante la gestación, entre los que se encuentran el incremento del volumen plasmático o la formación del líquido amniótico, hacen que la mujer embarazada necesite ingerir mayor cantidad de líquidos. La profesora ortegaRosa Mª. Ortega, catedrática de Nutrición de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid explica que “la deshidratación materna (por escasa ingesta de fluidos o por patología) puede favorecer el retraso del crecimiento intrauterino”. Gracias a una buena hidratación, algunos de los síntomas que suceden durante el embarazo se alivian o, cuando menos, no empeoran. En este sentido, llevar a cabo una ingesta adecuada de líquidos permitirá ayudar a evitar el estreñimiento, eliminar las toxinas del cuerpo, disminuir los riesgos de infecciones urinarias, así como a lograr un correcto funcionamiento de todos los órganos de la madre, favoreciendo la salud del bebé. Igualmente, según la profesora Ortega, la hidratación es esencial en el periodo de lactancia, ya que “una buena hidratación es imprescindible en esta etapa, dada la elevada cantidad de líquido que se pierde con la leche y la necesidad de lograr una salud óptima en la madre, para la buena marcha del proceso y para que el niño reciba la cantidad adecuada de leche, con un contenido de líquido y nutrientes ajustado a sus necesidades”
  4. Hay muchos productos compuestos por plantas medicinales que tienen efectos laxantes (Diente de León, Sen, Cassia, Frángula, Ricino…), pero no son inofensivos, ya que pueden generar interacciones con otros medicamentos y su uso prolongado puede provocar dependencia.
  5. Los problemas más frecuentes asociados al estreñimiento son las hemorroides, las fisuras, las hernias y los divertículos intestinales (dilataciones del intestino grueso). En estos casos son aconsejables los laxantes reblandecedores de heces, baños de asiento, limpieza suave, vaselina, etc.
  6. Existen casos de gravedad en los que hay que acudir rápidamente al médico: en bebés menores de dos meses; ante pérdidas de peso inexplicables; cuando existe streñimiento alternado con diarrea; ante dolor rectal o abdominal agudo o severo; en caso de heces sanguinolientas; y en caso de estreñimiento acompañado de vómitos e irritabilidad.




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