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Todo diabético debe someterse a revisiones del fon...

Todo diabético debe someterse a revisiones del fondo de ojo

Todo diabético debe someterse a revisiones del fondo de ojo

Un 6,5% de la población española entre 30 y 65 años sufre problemas visuales asociados a la diabetes. Esta dolencia puede provocar alteraciones en los vasos sanguíneos del fondo del ojo, lo que puede llegar a una pérdida de visión si los vasos se rompen. De hecho, el riesgo de padecer ceguera es diez veces superior en el caso de padecer diabetes. Con motivo del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el martes 14 de noviembre, los especialistas de la Unidad de Retina de Clínica Baviera quieren poner de relieve la importancia que tienen las revisiones oculares para prevenir problemas visuales.

Existen principalmente dos enfermedades asociadas a la diabetes que se vinculan directamente con el sistema visual; la retinopatía diabética y el edema macular diabético. En la actualidad, hay un 30% de personas con diabetes que sufre alguna de estas dos enfermedades.

La retinopatía diabética, se caracteriza por ocasionar pequeñas inflamaciones y pequeños sangrados en las venas y arterias que se encuentran situadas en el fondo de ojo. Debido a la falta de oxígeno en la retina surgen unos vasos sanguíneos anormales (nuevos, pero de mala calidad). Para evitar su aparición es muy importante tener bajo control los índices metabólicos y mantener una coordinación entre el endocrino y el oftalmólogo. En caso de que el paciente desarrolle una retinopatía diabética existen diferentes tratamientos, como la fotocoagulación con láser, para frenar la enfermedad.

En el caso de que esta falta de oxigenación se produzca en la mácula (área central de la retina responsable de la visión en detalle) estaríamos frente a un edema macular. Una dolencia que afecta mucho más rápidamente a la visión. Afecta a un 7,9% de las personas con diabetes, en mayor medida los que tienen diabetes tipo II. Su principal síntoma es que produce la pérdida de la visión central que a veces se manifiesta como una percepción distorsionada de las caras u otros objetos.

Uno de los principales problemas de estas patologías es que el paciente no nota cambios en su visión hasta que no están muy avanzadas y, además, su progresión es rápida. Para diagnosticarlas a tiempo es fundamental realizarse revisiones oftalmológicas en las que se analiza el fondo de ojo al menos una vez al año, o con mayor frecuencia si el especialista ya ha detectado algún problema en el mismo. En estos casos es importante no solo curar, sino prevenir.

 





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