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VARICES Acaba con ellas

VARICES Acaba con ellas

VARICES Acaba con ellas

Manchas de nacimiento, varices, arañas vasculares o capilares y puntos rubí son las lesiones vasculares más comunes que afectan fundamentalmente a la mujer. Los expertos nos recuerdan que aunque mejoran en invierno, nuestro comportamiento durante esta estación puede condicionar su formación y nos recomiendan evitar saunas, calefacciones a elevadas temperaturas y estilos de vida sedentarios.

Las varices son la manifestación más habitual de la insuficiencia venosa crónica (IVC). Otras lesiones vasculares comunes son las manchas de nacimiento, las arañas vasculares o capilares y los puntos rubí. Las varices son dilataciones y alargamientos de las venas, que pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo, pero son especialmente frecuentes en las piernas. Aunque durante los meses de frío las lesiones vasculares mejoran de forma considerable, el problema puede acentuarse si no observamos una serie de normas, como evitar exposiciones prolongadas a fuentes de calor, el calor intenso localizado, el uso de saunas y la práctica de ejercicio. Aunque es cierto que estas lesiones “afectan tanto a los hombres, alrededor del 40%, como a las mujeres, el 60%, las mujeres se ribepreocupan más por eliminar este tipo de lesiones vasculares ya sea por causa estética o por sintomatología clínica”, afirma la doctora Natalia Ribé, del Institut Dra. Natalia Ribé.

Las zonas más comunes donde se localizan son: en la cara, alrededor de la nariz y los pómulos, y en el cuerpo se pueden repartir por el tronco, ya sea abdomen, espalda y extremidades inferiores concretamente las piernas y tobillos. En cuanto a su origen, hay un componente hereditario asociado a las lesiones vasculares, además de la edad, que aumenta la fragilidad capilar, así como distintas etapas como el embarazo. También la falta de ejercicio, ser de estatura alta, el sobrepeso, el estreñimiento, la vida sedentaria, una alimentación poco saludable o una profesión que obligue a pasar mucho tiempo de pie o sentados predisponen a padecerlas.

La explicación: en la IVC
La insuficiencia venosa crónica es la incapacidad de las venas para realizar el adecuado retorno de la sangre al corazón. Las venas de las piernas, ayudadas por el impulso de los músculos, conducen la sangre hacia el corazón. Las paredes de las venas tienen unas válvulas diminutas que se abren y se cierran, y sirven para ayudar a controlar la presión y el flujo de la sangre e impedir que ésta descienda, atraída por la fuerza de la gravedad, de forma que facilitan el retorno venoso al corazón.

Si las venas de las piernas pierden elasticidad, se deforman y provocan que esas válvulas no cierren bien, por lo que la sangre no asciende y se acumula en las extremidades inferiores, produciendo una estasis venosa, problema que se denomina insuficiencia venosa crónica (IVC).

Se trata de una enfermedad crónica, pero benigna y controlable, que resulta más frecuente en las mujeres que en los hombres. Si bien este trastorno no representa una amenaza grave para la salud, puede ser incapacitante y afectar a la calidad de vida personal y laboral de los enfermos. También puede ser el origen de problemas de salud como la trombosis venosa y el tromboembolismo.

La insuficiencia venosa se presenta con una hinchazón en las piernas o tobillos, sensación de pesadez y tensión en las pantorrillas, dolor que empeora al pararse y mejora al levantar las piernas, pesadez o calambres musculares, picazón y hormigueo y venas varicosas o varices. Las personas con insuficiencia venosa crónica también pueden presentar enrojecimiento de piernas y tobillos, cambios en el color de la piel alrededor de los tobillos, venas varicosas superficiales y engrosamiento y endurecimiento de la piel en las piernas y en los tobillos (lipodermatoesclerosis), así como úlceras en las piernas y en los tobillos.

Cuando la estructura de las venas de las piernas se debilita, el retorno venoso se dificulta y la sangre queda estancada en las venas. Si esta situación persiste en el tiempo, las venas aumentan de tamaño y se dilatan, apareciendo las conocidas varices. En muchos casos las varices no se manifiestan con signos previos ni dolor, y constituyen únicamente un problema estético. Pero si se siente dolor, éste puede ser indicativo del avance de la insuficiencia venosa crónica y, al mismo tiempo, puede diagnosticarse esta enfermedad sin que el paciente presente varices.

El tratamiento

  • Medias de compresión: La función de las medias de compresión elástica es ejercer presión sobre las piernas para facilitar el buen funcionamiento del sistema de retorno venoso. Este tipo de medias aproximan las pareces de las venas, haciendo que las válvulas cierren bien y, por lo tanto, la sangre ascienda correctamente. Se trata de un artículo ortopédico que debe tener ciertas características (tipo de media, tipo de compresión, talla, etc.) que se ajusten de forma individualizada a cada persona.
  • Medicamentos por vía oral o tratamientos tópicos. Sirven para mejorar el retorno venoso y aliviar los síntomas.
  • Cirugía: existen dos tipos de tratamiento quirúrgicos, la escleroterapia y la cirugía convencional. La escleroterapia puede ser una opción recomendable para pacientes en un estado mucho más avanzado de la enfermedad. Este procedimiento consiste en inyectar una sustancia química en las venas afectadas. Con esta sustancia química se logra una cicatrización en las venas que interrumpe el transporte de sangre. Luego la sangre vuelve al corazón a través de otras venas y el cuerpo absorbe las venas cicatrizadas. Por otra parte, en menos del 10% de los casos de insuficiencia venosa crónica se recomienda la cirugía convencional como forma de tratamiento. Las intervenciones quirúrgicas que se pueden emplear para tratar la enfermedad son la ligadura, la reparación quirúrgica, el trasplante venoso o la cirugía endoscópica de venas perforantes.
  • Láser: “el láser emite una luz que es absorbida por el color rojo de la sangre ubicado en los vasos sanguíneos, sella la vena y el vaso es reabsorbido de manera progresiva en el tiempo por el organismo, lo que produce la desaparición de la marca roja”, reitera la Dra. Natalia Ribé. El láser está especialmente indicado para eliminar del rostro las telangiectasias o arañas vasculares, dilataciones de capilares pequeños y de los vasos superficiales, lesiones que adquieren un rojo brillante, para los puntos de rubíes también llamados angioma senil, así como para los tratamientos de varices en piernas.

Decálogo para evitar la IVC
*Por la Asociación Cuida tus Venas, Clínica Universidad de Navarra y el Departamento Médico de Laboratorios Cinfa.
1. Evita permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo: en caso de no poder evitarlo, es conveniente mover frecuentemente los pies y las piernas, realizando giros con los tobillos. También conviene levantarse del asiento con frecuencia y andar unos cuantos pasos. Así mismo, es importante proteger las piernas de golpes y rozaduras.
2. Eleva las piernas: si trabajas sentado delante del ordenador, utiliza un reposapiés y durante la noche duerme con las piernas elevadas unos 15 cm.
3. Realiza unos sencillos ejercicios todos los días.
4. Aplica ligeros masajes en piernas y tobillos, desde los pies hasta los muslos.
5. Mejor ducha que baño: alternar duchas no excesivamente calientes (de 38º como máximo) con duchas frías en las piernas ayuda a activar la circulación. Al finalizar, aplica agua fría a las pantorrillas en sentido ascendente, para aliviar la sensación de pesadez.
6. Evitar la ropa ceñida y los ambientes demasiado calurosos y fuentes directas de calor (saunas, depilación mediante cera caliente, tomar el sol en las piernas…) ya que estimulan la dilatación de las venas y la aparición de varices.
7. Presta atención a la alimentación: tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación, por lo que para prevenirlos, resulta clave seguir una dieta rica en fibra, frutas, verduras y cereales.
8. Realiza ejercicio: las actividades que más benefician a la circulación de las piernas son la natación o el caminar. El baile, la gimnasia y la bici también pueden ser buenas alternativas para favorecer el retorno venoso.
9. Cuidado con el tabaco y el alcohol.
10. Consulta a tu farmacéutico la posibilidad de utilizar medias de compresión: actúan aproximando las pareces de las venas, de forma que facilitan que las válvulas cierren bien y que la sangre ascienda correctamente. También puedes consultar la ingesta de sustancias naturales drenantes o la aplicación tópica de geles o cremas venotónicos

¡Lo último!
Una microespuma inyectable
La Food and Drug Administration (FDA) de EEUU ha aprobado una microespuma inyectable de origen 100% español para el tratamiento de enfermedades venosas. Este compuesto ha sido patentado por el cirujano vascular Juan Cabrera Garrido y por el farmacéutico y Master I+D+i en nuevos Medicamentos Juan Cabrera García-Olmedo, para el tratamiento de varices úlceras varicosas, y malformaciones venosas inoperables, varicocele o hemorroides. Actualmente, la multinacional BTG es la responsable de su desarrollo y comercialización en EEUU.

Así, esta microespuma se convierte en el primer inyectable intravenoso de origen español que consigue la aprobación de esta agencia, presentándose como una solución segura y eficaz para el tratamiento de todo tipo de venas varicosas. “Para nosotros esto es un reconocimiento a nuestra labor de investigación y desarrollo en el tratamiento de enfermedades venosas, Significa también un espaldarazo a la I+D de nuestro país y demuestra que en España somos capaces de ofrecer soluciones punteras al mundo”, afirma Juan Cabrera García-Olmedo.

Con este nuevo método se superan las limitaciones de otros tratamientos debidas al tamaño y forma del vaso, pudiéndose tratar, por primera vez, todo tipo de varices sin limitaciones por su número, tamaño, localización o morfología. Mediante la microespuma inyectable se introduce en las venas del paciente un agente esclerosante distribuido en ésta cuyas características fundamentales son: el tamaño pequeño y relativamente uniforme de la burbuja de gas que la compone, la adecuada proporción gas/líquido del compuesto, el preciso número de burbujas por unidad de volumen de espuma y la exacta composición gaseosa de ellas. Solo así se crea una microespuma apropiadamente compacta y suficientemente estable durante el tiempo necesario para ser inyectada en los vasos.

Esta microespuma debe ser convenientemente inyectada en volúmenes capaces de crear “un pistón” de microespuma terapéutica que rellena completamente la luz del vaso sanguíneo, gracias al cual el agente esclerosante actúa directamente sobre el endotelio venoso sin dilución ni inactivación. Juan Cabrera explica que “estas cuestiones son fundamentales para el éxito del tratamiento y son lo que diferencian a nuestra microespuma inyectable del resto de compuestos empleados, denominados “espumas de emulación”. Nuestra mejor prueba de éxito son los numerosos pacientes que ya han recibido el tratamiento y su muy alto nivel de satisfacción”. Una vez iniciado el tratamiento con técnicas convencionales, la media de días de baja se sitúa en alrededor de 20 días. Sin embargo, aquellos pacientes que reciben el tratamiento a través de la microespuma inyectable de polidocanol, no causan baja laboral motivada por la intervención ya que no requiere anestesia ni analgesia durante o después del procedimiento, es estrictamente ambulatorio y fácilmente repetible. No existe otro procedimiento que por sí solo logre la eliminación de todo tipo de varices.





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  1. Betty calvetty

    10 diciembre

    Realmente he adquirido mas informacion en detalle de ustedes qe de mi medico gracias

  2. alicia machuca

    17 septiembre

    Tengo varices vivo escondiendo mis piernas es horrible vivir así

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