La osteoporosis continúa siendo uno de los grandes retos de salud ósea en España. Más de 3 millones de personas conviven con esta enfermedad y cada año se producen alrededor de 330.000 fracturas osteoporóticas, de las cuales unas 60.000 son fracturas de cadera.
Además, sigue siendo una patología infradiagnosticada e infratratada: se estima que más del 30% de los pacientes que han sufrido una fractura no reciben tratamiento posterior.
Estos datos han centrado el seminario “La osteoporosis: una enfermedad silenciosa, un impacto real”, organizado por Gedeon Richter en Barcelona y que ha reunido a especialistas de diferentes ámbitos para analizar la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y el impacto sanitario y social de la enfermedad.
Una enfermedad que puede avanzar sin síntomas
Uno de los principales problemas de la osteoporosis es su carácter silencioso. En muchos casos, la enfermedad puede evolucionar sin manifestaciones evidentes hasta que se produce una fractura por fragilidad.
Durante el encuentro, Cristina Carbonell, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y presidenta de la Sociedad Española de Investigación Ósea y del Metabolismo Mineral (SEIOMM), ha destacado “el carácter frecuentemente silencioso de la enfermedad, que puede evolucionar sin síntomas evidentes hasta la aparición de una fractura por fragilidad. La prevención, la identificación precoz del riesgo y un abordaje adecuado después de una fractura son elementos fundamentales para reducir su impacto”.
La jornada ha puesto así el foco en la necesidad de identificar precozmente a las personas con mayor riesgo, actuar antes de que se produzca una fractura y mejorar el seguimiento de quienes ya han sufrido una.
Prevenir las fracturas, uno de los principales objetivos
La prevención ha sido uno de los grandes ejes del seminario. Los especialistas han revisado las principales estrategias para identificar a las personas con riesgo de osteoporosis y fracturas por fragilidad, así como las herramientas diagnósticas disponibles.
También se ha analizado el papel de los factores modificables relacionados con el estilo de vida y la importancia de adoptar medidas orientadas al cuidado de la salud ósea.
Una vez diagnosticada la enfermedad, el principal objetivo del tratamiento es reducir el riesgo de nuevas fracturas por fragilidad, ya que estas pueden tener un importante impacto sobre la autonomía, la calidad de vida y la salud general del paciente.
Tratamiento farmacológico y medidas no farmacológicas
Durante la jornada se han revisado también los distintos abordajes terapéuticos disponibles para las personas con osteoporosis.
La especialista en Reumatología Teresa González, del Hospital Universitario Gregorio Marañón, abordó las diferentes estrategias de tratamiento farmacológico y las medidas no farmacológicas que pueden complementar el manejo de cada paciente en función de sus necesidades.
Por su parte, Irene Llorente, especialista en Reumatología de los hospitales universitarios de La Princesa y Getafe, analizó el papel de la prevención, la valoración del riesgo y la detección temprana de la enfermedad.
Una visión integral de la osteoporosis
El seminario ha abordado la osteoporosis no solo desde una perspectiva clínica, sino también desde su impacto sanitario y social, incluyendo las consecuencias que las fracturas pueden tener en la vida diaria de los pacientes y de su entorno.
“Esta jornada refleja nuestra voluntad de contribuir a generar conocimiento en torno a una enfermedad de gran impacto, y de favorecer una visión integral de la osteoporosis. Desde Gedeon Richter queremos seguir trabajando junto a los profesionales sanitarios para impulsar iniciativas que ayuden a mejorar el conocimiento de la enfermedad”, ha afirmado Marta Benítez, directora de la unidad de biotecnología de Gedeon Richter Ibérica.
El encuentro se enmarca en las iniciativas de formación y divulgación de la compañía en el ámbito de la salud ósea y en su objetivo de favorecer un mejor conocimiento de la osteoporosis, su prevención y sus principales complicaciones.
