Home FarmaciaActualidad Profesión, políticos y pacientes reclaman cambios en la Ley de Medicamentos para reforzar la atención farmacéutica

Profesión, políticos y pacientes reclaman cambios en la Ley de Medicamentos para reforzar la atención farmacéutica

por Redacción Consejos
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El Proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios debería introducir cambios en los sistemas de precios, ampliar el papel asistencial del farmacéutico, revisar las limitaciones a la dispensación de medicamentos innovadores en farmacia comunitaria y garantizar la separación entre prescripción y dispensación. Así lo han defendido representantes políticos, farmacéuticos y de pacientes durante el 24 Congreso Nacional Farmacéutico.

El debate sobre la futura Ley de Medicamentos ha sido uno de los protagonistas del 24 Congreso Nacional Farmacéutico, celebrado en Oviedo y organizado por el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Asturias.

Durante la mesa “Horizonte regulatorio: interés general y protección de la salud”, los participantes coincidieron en la necesidad de aprovechar la tramitación de la norma para integrar en mayor medida al farmacéutico en las estructuras sanitarias, reforzar la coordinación entre niveles asistenciales y mejorar la atención a los pacientes, especialmente a aquellos con enfermedades crónicas complejas.

Entre las principales propuestas planteadas figuran la revisión de los actuales sistemas de precios, un marco regulatorio para los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA), cambios en la dispensación de medicamentos innovadores y una mayor coordinación entre farmacia hospitalaria y comunitaria.

Aspectos positivos, pero también margen de mejora

Los ponentes reconocieron varios avances incluidos en el Proyecto de Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios, como la defensa del modelo de farmacia, la regulación de la atención farmacéutica domiciliaria centrada en pacientes vulnerables y prestada desde farmacias próximas a su domicilio, así como una mayor participación asistencial del farmacéutico.

Entre las novedades se contempla su incorporación a los Consejos de Coordinación Farmacoterapéutica y el seguimiento de medicamentos de primera prescripción.

Sin embargo, los participantes advirtieron de que todavía existen aspectos importantes que deberían modificarse durante la tramitación de la norma.

María del Pilar Fernández, portavoz de Salud del Grupo Parlamentario Popular en la Junta General del Principado de Asturias, defendió que “la Ley de los Medicamentos debe mejorar el acceso a los fármacos con procedimientos más ágiles; tener en cuenta la seguridad jurídica del paciente; garantizar la cohesión territorial y el abastecimiento de medicamentos, y facilitar que los fármacos necesarios lleguen al paciente cuando los necesitan”.

Por su parte, Jacinto Braña, portavoz de Salud del Grupo Parlamentario Socialista, destacó la evolución experimentada por la atención sanitaria durante las últimas décadas hacia un modelo más integral y valoró que la futura ley avance en la coordinación entre niveles asistenciales y la interoperabilidad, siempre garantizando la seguridad de los datos.

Precios y riesgo de nuevos copagos

Uno de los puntos que mayor preocupación generó durante el debate fueron los sistemas de precios previstos en el proyecto legislativo.

Manuel Ángel Galván, contador del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, advirtió de que “la combinación de nuevas agrupaciones de medicamentos con rangos de precios financiados puede acabar trasladando parte del coste de los tratamientos a los pacientes”.

Una preocupación compartida por Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), quien señaló que el texto está planteado principalmente desde la perspectiva del paciente agudo y no tiene suficientemente en cuenta las necesidades de los pacientes crónicos complejos.

Entre los posibles efectos del nuevo sistema de precios, Escobar alertó de la aparición de copagos innecesarios que podrían afectar a la continuidad de los tratamientos.

También se cuestionó que determinadas fórmulas puedan acabar trasladando al propio paciente la responsabilidad de elegir un medicamento dentro de un grupo homogéneo.

Más protagonismo para los servicios asistenciales farmacéuticos

La regulación de los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA) fue otra de las grandes reclamaciones.

Galván consideró que el proyecto “desaprovecha una oportunidad estratégica de incluir un marco regulatorio básico para los Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales (SPFA)”.

Desde la profesión farmacéutica se reclama una normativa que facilite la concertación de estos servicios con las administraciones sanitarias y permita aprovechar en mayor medida la capacidad asistencial de la farmacia comunitaria.

Prescripción y dispensación: mantener la independencia

La separación entre la prescripción y la dispensación de medicamentos fue otro de los puntos de consenso.

Sara Álvarez, portavoz de Salud del Grupo Parlamentario VOX en la Junta General del Principado de Asturias, defendió la necesidad de garantizar esta separación y reclamó además avanzar hacia una historia clínica y farmacoterapéutica única, como herramienta para reducir inequidades y mejorar la continuidad asistencial.

Manuel Ángel Galván coincidió en esta cuestión y afirmó que “deben reforzarse las incompatibilidades entre prescripción y dispensación para que la independencia profesional siga siendo uno de los pilares de la regulación del medicamento”.

Dispensación colaborativa: evitar desplazamientos al hospital

Los ponentes también abordaron la dispensación colaborativa entre farmacia hospitalaria y farmacia comunitaria, un modelo que permite acercar determinados medicamentos al domicilio del paciente y evitar desplazamientos innecesarios al hospital.

Todos coincidieron en los beneficios de esta fórmula, aunque reclamaron que se desarrolle dentro de un marco legal estatal y homogéneo, con garantías de seguridad y bajo la custodia de profesionales farmacéuticos.

Asimismo, se defendió que la entrega de estos medicamentos se realice dentro de la red de farmacias comunitarias.

Atención domiciliaria con garantías

El mismo principio de seguridad debería aplicarse a la atención farmacéutica domiciliaria desde farmacias de proximidad, especialmente dirigida a pacientes vulnerables o con dificultades para desplazarse.

Jacinto Braña recordó en este contexto que “la dispensación es un acto terapéutico y no una cuestión logísticas”.

La futura Ley de Medicamentos se perfila, por tanto, como una oportunidad para reforzar la coordinación entre profesionales sanitarios, aprovechar mejor el potencial asistencial del farmacéutico y adaptar la regulación a las nuevas necesidades de los pacientes, manteniendo siempre la seguridad y la equidad en el acceso a los tratamientos.

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