El progresivo envejecimiento de la población y el aumento de los pacientes crónicos y pluripatológicos están obligando a reforzar el papel de la farmacia comunitaria y de la distribución farmacéutica dentro del sistema sanitario.
Esta ha sido una de las principales conclusiones de la mesa de debate “La farmacia ante el reto de la cronicidad y el envejecimiento: innovación, adherencia y continuidad asistencial”, organizada por Cofares y la Real Academia Nacional de Farmacia de España (RANFE) en el marco de su Cátedra de Difusión y Divulgación Científica en el Ámbito de la Salud.
Durante el encuentro, ambas instituciones destacaron especialmente la contribución de los farmacéuticos en ámbitos como la adherencia terapéutica, la continuidad de los cuidados, el seguimiento farmacoterapéutico y el acceso a los tratamientos.
Más de 10 millones de españoles tienen 65 años o más
España se encuentra entre los países con mayor longevidad del mundo. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 alcanzó su mayor nivel de envejecimiento histórico, con 148 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 16 años.
Actualmente, más de 10 millones de personas de 65 años o más viven en España, lo que supone más del 20% de la población. Las previsiones apuntan, además, a que esta cifra podría superar los 15,9 millones de personas en 2045, aproximadamente el 29,2% del total.
Este aumento de la esperanza de vida supone un importante logro sanitario, pero también plantea nuevos desafíos. Una población más longeva implica una mayor prevalencia de enfermedades crónicas, pluripatología y tratamientos farmacológicos cada vez más complejos.
La farmacia, más allá de la dispensación
Ante este escenario, los participantes en la jornada defendieron que la farmacia comunitaria debe desempeñar un papel cada vez más activo dentro del sistema sanitario.
Su función va más allá de la dispensación de medicamentos y se extiende al acompañamiento del paciente crónico, la educación sanitaria, el asesoramiento profesional y el seguimiento de los tratamientos.
Uno de los ámbitos especialmente relevantes es la adherencia terapéutica, fundamental en pacientes que toman varios medicamentos de forma continuada. En este sentido, herramientas como los Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD) pueden facilitar la correcta utilización de los tratamientos y contribuir a evitar errores o incumplimientos.
La cercanía de la farmacia y la relación continuada con los pacientes la convierten además en uno de los puntos sanitarios con mayor capacidad para detectar dificultades relacionadas con la medicación y favorecer la continuidad de los cuidados.
El acceso al medicamento, clave para la continuidad asistencial
La jornada puso también el foco en el papel de la distribución farmacéutica como elemento imprescindible para garantizar que los tratamientos lleguen a las farmacias de manera rápida, segura y equitativa.
Durante el encuentro, Carmen Peña, consejera de Cofares Corporación, y Rosa Martínez, consejera de Cofares, destacaron la fortaleza del modelo español de distribución y su importancia para garantizar la continuidad asistencial.
Cofares cuenta actualmente con una red de 48 almacenes y plataformas distribuidos por todo el territorio nacional, a los que está previsto sumar tres nuevas instalaciones.
Esta estructura funciona como un auténtico “stock de seguridad” cercano a las farmacias y permite que más de 49 millones de personas puedan acceder a sus tratamientos a través de la farmacia comunitaria, independientemente de su lugar de residencia.
Innovación y coordinación ante el reto de la cronicidad
La mesa de debate contó también con la participación de Antonio Rodríguez Artalejo, coordinador de la Cátedra Cofares-RANFE, y Francisco Zaragozá García, profesor emérito de Farmacología de la Universidad de Alcalá y académico de distintas instituciones científicas.
El encuentro se enmarca en la colaboración entre Cofares y la RANFE a través de la Cátedra de Difusión y Divulgación Científica en el Ámbito de la Salud, desde la que ambas organizaciones impulsan iniciativas destinadas a analizar los principales retos sanitarios y de la profesión farmacéutica.
La cronicidad, el envejecimiento, la adherencia a los tratamientos y la continuidad asistencial se perfilan así como algunos de los ámbitos en los que la coordinación entre farmacia, distribución y resto de profesionales sanitarios será cada vez más necesaria.
