La Comunidad de Madrid avanza en su compromiso de reforzar los servicios públicos en las áreas menos pobladas, y este martes el Consejo de Gobierno prevé autorizar un nuevo acuerdo entre la Consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local y el Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. La iniciativa permitirá extender durante el próximo año diversos servicios farmacéuticos asistenciales a los 70 municipios que cuentan con menos de 2.500 habitantes, una medida que beneficiará a alrededor de 63.000 residentes.
Este convenio, calificado como pionero en España, se articula en tres líneas de actuación:
- la mejora de la adherencia terapéutica mediante la adquisición de tensiómetros,
- la creación de la red Pueblos Cardioprotegidos, que facilitará desfibriladores a las localidades que los requieran,
- y un servicio de farmacia a domicilio para los vecinos que no puedan desplazarse por motivos de salud o situación personal.
El objetivo central es, en palabras del Ejecutivo regional, “dar respuesta a las necesidades farmacoterapéuticas de pacientes, en su mayoría personas mayores o con problemas de movilidad, que no pueden acudir desde su vivienda hasta la farmacia”. Para este conjunto de actuaciones, el presupuesto asciende a 345.000 euros.
En materia de adherencia terapéutica, la Comunidad financiará la compra de tensiómetros homologados para la toma y seguimiento de la presión arterial. Por su parte, el programa Pueblos Cardioprotegidos posibilitará la adquisición de desfibriladores en municipios con menos de 2.500 habitantes que carezcan de uno o que acrediten su necesidad.
El tercer bloque del acuerdo pone el foco en la atención farmacéutica y dispensación con entrega informada en domicilio. Las farmacias que se sumen voluntariamente al programa podrán llevar hasta la vivienda del paciente medicamentos con receta, fármacos sin prescripción, productos sanitarios, dietoterápicos y el Sistema Personalizado de Dosificación (SPD), cuando sea pertinente. Este servicio está diseñado específicamente para usuarios con limitaciones físicas, cognitivas o situaciones sociosanitarias complejas.
De forma complementaria, la administración que encabeza Isabel Díaz Ayuso habilitará una línea de ayudas dirigidas a impulsar la presencia de farmacias en el medio rural. El presupuesto total para este capítulo es de 700.000 euros, con un máximo de 10.000 euros para quienes quieran abrir una nueva farmacia en municipios sin establecimiento farmacéutico, y hasta 5.000 euros para las boticas ya existentes en localidades con menos de 1.000 habitantes.
Esta estrategia forma parte del programa Pueblos con Vida, presentado en 2024, cuyo fin es atraer nuevos vecinos, dinamizar la economía local y asegurar servicios públicos de calidad en los municipios de menos de 20.000 habitantes. Según los datos regionales, el 92% de las medidas previstas ya está en funcionamiento, entre ellas el impulso al comercio y la hostelería en pueblos pequeños, la instalación de cajeros automáticos en localidades de menos de 20.000 vecinos o la puesta en marcha de oficinas móviles de atención al ciudadano para términos municipales con menos de 50.000 personas.
Además, la Comunidad detalla que la inversión destinada a estos servicios permitirá también financiar la adquisición de tensiómetros, la creación de la red de Pueblos Cardioprotegidos mediante el suministro de desfibriladores, y la prestación de atención farmacéutica domiciliaria. Esta última medida se dirige a personas que, por motivos físicos, cognitivos o sociosanitarios, no pueden desplazarse a una farmacia. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid coordinará, junto a las farmacias adheridas, la entrega en domicilio de medicamentos prescritos o no, productos sanitarios y dietoterápicos.
Con este conjunto de actuaciones, el Gobierno regional pretende seguir dando cobertura a las necesidades sanitarias de los pacientes con mayor vulnerabilidad, garantizando el acceso a tratamientos y dispositivos esenciales incluso en las zonas más rurales de la región.

