La gestión de los pedidos, el estado en que se reciben los productos y las condiciones comerciales son algunos de los principales factores que determinan la relación entre las oficinas de farmacia y los laboratorios farmacéuticos. Así se desprende de la última edición del AECOC Benchmarking Farma, un estudio que analiza la percepción de las farmacias sobre el servicio que reciben de sus proveedores y permite detectar áreas de mejora a lo largo de la cadena de valor.
Esta edición ha recogido la opinión de 601 farmacias, seis mayoristas líderes y 42 laboratorios farmacéuticos, consolidando el estudio como una herramienta para conocer las prioridades del canal farmacia y orientar las estrategias de mejora de los proveedores.
Una gestión de pedidos más ágil
La calidad del servicio ocupa un lugar destacado entre los aspectos que las farmacias tienen en cuenta a la hora de valorar su relación con los laboratorios. Una de sus principales demandas es reducir al mínimo las diferencias entre los productos solicitados y los que finalmente reciben.
A esta cuestión se suman otras prioridades, como que los productos lleguen en perfecto estado y que la gestión de los pedidos sea rápida, sencilla y eficaz. Las farmacias también reclaman una mayor agilidad en los procesos relacionados con devoluciones y abonos, especialmente a la hora de resolver posibles incidencias.
«El estudio confirma que las farmacias valoran cada vez más el nivel de servicio que reciben de los laboratorios. Más allá del producto, aspectos como la facilidad y fiabilidad en la gestión de los pedidos, el cumplimiento de las entregas o la rapidez para resolver incidencias tienen un peso creciente en la relación entre ambos», señala Óscar Castroviejo, responsable del sector Salud de AECOC.
Condiciones comerciales más competitivas y personalizadas
En cuanto a la relación comercial, las oficinas de farmacia sitúan entre sus prioridades disponer de condiciones competitivas, tanto en el ámbito de los medicamentos como en el de los productos de autocuidado.
Los descuentos, los pedidos mínimos y las condiciones de suministro siguen teniendo un peso importante en la valoración que las farmacias hacen de sus proveedores. Sin embargo, el estudio apunta también hacia una demanda creciente de mayor capacidad de adaptación por parte de los laboratorios.
En este sentido, las farmacias valoran especialmente que las propuestas comerciales puedan ajustarse a las características concretas de cada establecimiento, teniendo en cuenta factores como el tamaño de la farmacia, su ubicación o el perfil de sus clientes.
El informe identifica además margen de mejora en el número de muestras y formaciones que ofrecen los laboratorios. En conjunto, las oficinas de farmacia reclaman una relación comercial más personalizada y ajustada a sus necesidades reales.
La caducidad de los productos, otro aspecto susceptible de mejora
El plazo de caducidad con el que los productos llegan a las farmacias también forma parte de los aspectos analizados por el Benchmarking Farma.
Aunque un 31% de las farmacias considera buena o suficientemente buena la caducidad de los productos que recibe, existe margen de mejora para una parte significativa del sector. En concreto, el 22% considera que la vida útil restante es demasiado corta, mientras que un 15% detecta una elevada variabilidad entre productos o proveedores. Además, un 5% afirma que los plazos de caducidad son cada vez más reducidos.
Estos resultados reflejan la demanda de contar con plazos de caducidad más amplios y homogéneos, que permitan una gestión más eficiente del stock en las oficinas de farmacia.
La sostenibilidad gana peso en las decisiones de compra
La sostenibilidad también se consolida progresivamente como uno de los criterios que las farmacias tienen en cuenta en su relación con laboratorios y mayoristas.
Según los datos del estudio, el 41,3% de las oficinas de farmacia afirma considerar este factor a la hora de seleccionar a sus proveedores. El porcentaje se mantiene prácticamente estable respecto a la edición anterior del Benchmarking Farma.
La digitalización avanza, por su parte, a un ritmo más moderado. El 81% de las farmacias no comercializa sus productos mediante canales online, mientras que cerca de dos de cada diez sí utilizan este tipo de vías. La proporción apenas experimenta cambios respecto al año anterior.
Un mercado farmacéutico en crecimiento
Las conclusiones del estudio se producen en un escenario de crecimiento del mercado farmacéutico retail y de mayor exigencia por parte de los consumidores, cada vez más informados y con mayores expectativas respecto a los productos y servicios que reciben.
Durante 2025, el mercado farmacéutico retail creció un 6,3% en valor, hasta alcanzar los 28.036 millones de euros.
En este contexto, los resultados del AECOC Benchmarking Farma ponen de manifiesto la importancia de que la relación entre farmacias y proveedores evolucione no solo en términos comerciales, sino también hacia un servicio más fiable, ágil, personalizado y adaptado a las necesidades de cada oficina de farmacia.
