El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparece este miércoles, 3 de septiembre, a las 9.00 horas, ante el Pleno del Congreso de los Diputados para informar sobre la actuación del Ejecutivo en relación con la crisis migratoria vivida en Ceuta desde el pasado 30 de julio.
La sesión supone un adelanto respecto al calendario inicialmente planteado por el Gobierno, que había propuesto que la intervención se celebrara el 9 de septiembre. La decisión se produjo tras el debate mantenido en la Junta de Portavoces y la presión ejercida por distintos grupos parlamentarios, entre ellos el PNV, que reclamaba una comparecencia más inmediata.
Fuentes jeltzales defendieron que la cita debía celebrarse de forma “inmediata” y “sin necesidad de desagendar las comparecencias ya previstas”, especialmente después de que se declarara la “situación de interés para la seguridad nacional” en la ciudad autónoma.
La comparecencia de Sánchez llega más de un mes después de los graves acontecimientos registrados en la frontera de Ceuta y ha obligado al presidente a modificar su agenda. En concreto, Sánchez canceló el viaje que tenía previsto realizar este martes, 2 de septiembre, a Santander, donde iba a clausurar el Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones organizado por AMETIC dentro de los cursos de verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Nueve ministros han comparecido antes que Sánchez
Desde el Ejecutivo han restado importancia al cambio de fecha y han defendido que la comparecencia del presidente forma parte del habitual control parlamentario sobre la gestión del Gobierno.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, recordó que antes de la intervención de Sánchez acudirían al Congreso 9 ministros para informar sobre las medidas adoptadas durante la crisis. “Antes de ese día, habremos comparecido 9 ministros para dar cuenta de la gestión realizada. Trabajamos para recuperar la normalidad en Ceuta”, afirmó Bolaños a través de las redes sociales.
El anuncio de la nueva fecha se produjo también en un contexto de presión parlamentaria. El Gobierno había solicitado inicialmente la comparecencia de Sánchez antes de la reunión de la Diputación Permanente del Congreso, en la que se debatió la propuesta del Partido Popular para que el presidente acudiera de forma urgente al Pleno a explicar la gestión de la crisis migratoria.
Los populares reclamaban además la comparecencia de otros diez ministros, entre ellos los ocho que ya tenían prevista su intervención en distintas comisiones de la Cámara Baja. Sin embargo, durante la reunión de la Junta de Portavoces, el Partido Popular no respaldó ni la propuesta inicial del PSOE para celebrar la sesión el día 9 ni la posición de otros grupos que defendían adelantarla al día 3.
Por su parte, la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, aseguró que el presidente comparecería “por supuesto” en el Congreso para explicar la gestión de la crisis migratoria, aunque entonces no concretó la fecha al señalar que “no maneja la agenda” del jefe del Ejecutivo.
Mando único hasta el 31 de diciembre
La comparecencia de Pedro Sánchez se celebra mientras continúa activo el dispositivo de mando único establecido en Ceuta, cuya vigencia está prevista inicialmente hasta el 31 de diciembre.
La coordinación de esta estructura ha sido encomendada al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, responsable de coordinar la actuación de once ministerios y mantener la interlocución con el Gobierno de la ciudad autónoma.
Torres también se ha pronunciado sobre la información previa disponible antes de la llegada masiva de migrantes. En declaraciones a la Cadena Ser, respaldó la versión ofrecida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, frente a las discrepancias surgidas con la ministra de Defensa, Margarita Robles, acerca del papel del CNI y de los avisos previos sobre la magnitud de la llegada.
Según explicó, “cada día se reporta la situación” en Ceuta y, aunque durante las jornadas anteriores se había producido un incremento de las entradas, con alrededor de mil inmigrantes por día, “en ningún caso hubo una comunicación de que íbamos a tener una llegada de miles de personas”.
