¿Puede la vacuna de la gripe desencadenar una crisis de asma en un niño? Es una de las dudas que todavía preocupa a algunas familias cuando llega el momento de la vacunación. Coincidiendo con el inicio este mes de octubre de la campaña de vacunación frente a la gripe 2026-2027, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) quiere aclarar algunos de los temores más frecuentes.
La vacunación infantil sistemática frente a la gripe, es decir, la recomendada independientemente de la existencia de enfermedades de riesgo, está indicada entre los seis meses y los cuatro años, aunque algunas comunidades autónomas han ampliado esta franja de edad.
En los niños con asma, sin embargo, la recomendación no depende únicamente de la edad. Al tratarse de una enfermedad respiratoria crónica, la vacunación frente a la gripe está recomendada cada temporada una vez establecido el diagnóstico.
“La reticencia de algunas familias a vacunar frente a la gripe a los niños con asma suele relacionarse principalmente con el temor a que la vacuna pueda desencadenar una crisis asmática o con dudas sobre su eficacia”, explica la Dra. María Teresa Guerra Pérez, coordinadora del Grupo de Educación Sanitaria de SEICAP.
¿Puede la vacuna empeorar el asma?
Según explica la especialista, la evidencia disponible no respalda ese temor cuando se trata de la vacuna antigripal inactivada.
“En los niños con asma puede existir además el temor de que la vacunación desencadene una exacerbación o empeore el control de la enfermedad. Sin embargo, la evidencia disponible no demuestra un aumento significativo de las exacerbaciones tras la administración de la vacuna antigripal inactivada”.
SEICAP hace referencia a un ensayo clínico publicado en The New England Journal of Medicine que estudió la seguridad de la vacuna antigripal inactivada en personas con asma. La investigación concluyó que la vacunación no incrementaba el riesgo de exacerbaciones asmáticas durante las dos semanas posteriores a su administración, incluso entre los pacientes con asma grave.
Otro de los falsos mitos que persisten es que la vacuna pueda provocar la propia gripe. Las vacunas antigripales inactivadas, explica la especialista, contienen componentes del virus que no son capaces de producir la infección.
La confusión puede surgir porque los niños contraigan, coincidiendo temporalmente con la vacunación, otras infecciones respiratorias provocadas por virus diferentes, como el rinovirus o el virus respiratorio sincitial (VRS), y estos episodios terminen atribuyéndose erróneamente a la vacuna.
La gripe sí puede desencadenar una crisis de asma
Frente a estas dudas sobre la vacunación, SEICAP recuerda que las infecciones respiratorias víricas se encuentran entre los principales desencadenantes de las exacerbaciones asmáticas durante la infancia.
En el caso de la gripe, una exacerbación puede manifestarse inicialmente con un aumento de la tos o las sibilancias y evolucionar hacia cuadros con dificultad respiratoria, disminución de la saturación de oxígeno e incluso necesidad de acudir a Urgencias o de hospitalización.
“En un niño con asma, la gripe no debe considerarse únicamente una infección respiratoria más, ya que puede desencadenar una exacerbación asmática potencialmente grave y aumentar el riesgo de utilización de los servicios sanitarios y de ingreso hospitalario”, subraya la Dra. Guerra.
La gripe no es, no obstante, el único virus que puede desencadenar una crisis. Los rinovirus, adenovirus y coronavirus, entre otros, también están implicados en las exacerbaciones asmáticas.
Existe, sin embargo, una diferencia importante desde el punto de vista de la prevención. “El virus de la gripe no es el único virus capaz de desencadenar exacerbaciones asmáticas. También están implicados otros virus respiratorios, especialmente los rinovirus, así como los adenovirus y los coronavirus, entre otros. Sin embargo, la gripe constituye un desencadenante viral potencialmente prevenible mediante vacunación”.
Vacunación cada temporada
La vacuna frente a la gripe puede administrarse a partir de los seis meses de edad y, en los niños diagnosticados de asma, está recomendada cada temporada.
“La evidencia disponible indica que la vacunación antigripal en los niños con asma es segura y puede reducir el riesgo de gripe y de exacerbaciones respiratorias asociadas a esta infección”, señala la Dra. Guerra.
Para SEICAP, resolver las dudas de las familias mediante información comprensible y adaptada a cada caso resulta fundamental para reducir las reticencias ante la vacunación. “En el niño con asma, prevenir la gripe supone además prevenir un importante desencadenante de exacerbaciones respiratorias y contribuir a reducir el impacto de esta infección tanto en el propio niño como en su entorno familiar y comunitario”, concluye la especialista.
