Elaborado por Aspime, asesoría especializada en oficina de farmacia, con la colaboración del COF de Barcelona y patrocinado por el Club de la Farmacia, de Almirall., el informe ha sido realizado con los últimos datos fiscales de 775 oficinas de farmacia de toda España. Los datos se han extraído de información contable y declaraciones fiscales sobre la renta, por lo que se ha trabajado con la información más actual en este momento, es decir, la procedente de las declaraciones del ejercicio de 2008. Así, este trabajo de Aspime constituye una fiel instantánea del sector y en él se analiza la evolución de la oficina de farmacia en términos económico-financieros, laborales y fiscales, entre otros.
En los últimos años, coincidiendo con las disposiciones legales que han supuesto una merma importante de la rentabilidad, se ha intentado frenar la caída de beneficios en la oficina de farmacia. Los gastos fijos han seguido subiendo y la rentabilidad ha caído a mínimos. Y los peores datos son precisamente los del año 2008. Según Aspime, las oficinas de farmacia que más disminuyen su rentabilidad son las que facturan entre 600.000 y 900.000€ al año, a continuación las que facturan más de 1.200.000€, después las que facturan entre 300.000 y 600.000€ y, finalmente, entre 900.000 y 1.200.000€. Entre 2003 y 2008, las oficinas de farmacia que facturan hasta 300.000€ y las que lo hacen entre 600.000 y 900.000€ han
bajado sus porcentajes de gasto de personal sobre las ventas. El resto, sin embargo, incrementa dicho gasto de personal sobre las ventas.
Principales cifras
El informe de Aspime también refleja el índice de esfuerzo fiscal, es decir, el número de meses que el farmacéutico ha de trabajar solo para pagar la cuota impositiva anual. La oficina de farmacia que factura hasta 600.000€ dedica 2,17 meses; entre 300.000 y 600.000€, 2,56 meses; entre 600.000 y 900.000€, 3,29 meses; entre 900.000 y 1.200.000€, 4,01 meses; y finalmente, las que facturan más de 1.200.000€ dedican 3,97 meses. Todo esto supone, según el informe, una importante anticipación en el pago de impuestos, frente a otros colectivos.
Además de otros análisis y comparativas entre tipos de farmacias, el informe presenta la situación y evolución de la farmacia española tipo o promedio, que sería la resultante de hallar la media de todas las farmacias españolas en todos los parámetros estudiados, y que nos aproxima a la realidad de una farmacia tipo, pero que en la práctica, es un reflejo de la mayoría de las farmacias españolas. Para la estimación, se redondea la facturación anual a 500.000€, cifra muy cercana a la farmacia tipo. Pues bien, según las muestras de Aspime de 2008, la leve mejoría del margen bruto de la oficina de farmacia no es paralela a la del margen neto, que se estabiliza con una leve curva descendente.
Situación laboral
En cuanto a la situación laboral, el informe Aspime detalla que la plantilla media de una oficina de farmacia en 2008 fue de 3,33 trabajadores; se registró un incremento de personal de un 0,11 por ciento respecto a 2007 y un incremento del 0,33 por ciento respecto al año 2006.
Finalmente se abordan las categorías y la evolución salarial en los últimos años. Para el farmacéutico, el salario ascendía a 22.947€ en 2005 y a 28.081€ en 2008. El auxiliar diplomado cobraba 19.149€ en 2005 y 23.172€ en 2008. El auxiliar, por su parte, cobraba 16.680€ en 2005 y 21.323€ en 2008.
Los tres ponentes en la rueda de prensa destacaron tanto el gran trabajo del Informe como las conclusiones que aporta. Para Jordi de Dalmases, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona “muchas cosas han cambiado en el entorno de la oficina de farmacia en los últimos 11 años en los que se elabora el informe Aspime. El bagaje documental aportado y estudiado en este trabajo -puntualiza de Dalmases- permite a nuestro sector efectuar un análisis pormenorizado de estos cambios en el ámbito económico, laboral e incluso social de la farmacia”.
Juan Antonio Sánchez, socio coordinador de Aspime, señaló por su parte que “estos datos demuestran que la oficina de farmacia pierde año tras año rentabilidad, que las amenazas sobre el futuro son graves y que uno de los grandes logros del sector, mantener empleo femenino y de calidad, está en riesgo más que nunca en la oficina de farmacia española. Y no creemos, por supuesto, que las últimas decisiones políticas registradas en los dos últimos años mejoren el panorama”
Albert Pantaleoni, gerente del Club de la Farmacia, de Almirall, valoró positivamente el hecho de haber coincidido tres instituciones tan profesionalizadas como el Colegio de Farmacéuticos de Barcelona, Aspime y el propio Club de la Farmacia en este documento que, año tras año, se ha convertido en un referente anual de la evolución y tendencias del sector. “Nuestra aportación aquí -señala el responsable del Club- es poner a disposición del farmacéutico este valioso informe donde quedan reflejadas las principales magnitudes económicas de una oficina de farmacia y que puede ser una buena guía para mejorar la gestión de la misma”.
