“Aunque no existe ninguna causa conocida ni que se pueda atribuir de forma directa a la Esclerosis Múltiple, existen tres hipótesis al respecto. Por un lado la higiene, ya que en los países desarrollados los niños tiene menos contacto con los agentes infecciosos y por lo tanto se favorecen las enfermedades autoinmunes. Por otro lado la vitamina D: se ha comprobado que en los países con menos sol aumenta el número de casos. Y, por último, la genética porque aunque se ha demostrado que esta enfermedad no es hereditaria, existe un número de variaciones genéticas que aumentan el riesgo de desarrollar esta enfermedad”, explica la Dra. Celia Oreja Guevara, Coordinadora del Grupo de Estudio de Enfermedades Desmielinizantes de la Sociedad Española de Neurología (SEN).
Por razones aún desconocidas, es más común en mujeres con una proporción de 2:1, no obstante también se ha comprobado que a medida que aumentan los casos de Esclerosis Múltiple, también parece que se incrementa esta proporción en todos los países en que se ha estudiado.
No obstante, la Esclerosis Múltiple es quizá una de las enfermedades neurológicas en la que los avances en su conocimiento y tratamiento han sido más notables. En las últimas dos décadas se han producido muchísimos avances en cada una de las áreas de conocimiento de la enfermedad. “Aunque haya aumentado gradualmente la incidencia y prevalencia, hay que tener en cuenta que también han aumentado los métodos y la eficacia para diagnosticar la enfermedad”, señala la Dra. Celia Oreja Guevara. “Este año se ha aprobado el primer tratamiento oral para la EM, que reduce el número de brotes en más de un 50%. Además, contribuye a mejorar la calidad de vida de los pacientes y se incrementa la adherencia al tratamiento gracias a la comodidad en la toma oral. También se ha aprobado este año un tratamiento antiespástico para la EM que mejora la espasticidad y los espasmos en estos pacientes. Afortunadamente en los próximos años se irán aprobando más tratamientos que permitirán un tratamiento más personalizado de los pacientes”.
A pesar de los avances que se han producido en los últimos años, la Sociedad Española de Neurología (SEN) quiere recordar que es necesario seguir realizando esfuerzos de investigación. Incrementar la actividad investigadora profesionalizada en Unidades de Esclerosis Múltiple así como la creación de grupos multidisciplinarios y multicéntricos de investigación etiopatógena que tengan acceso a grandes series de pacientes, se erigen como las áreas prioritarias de investigación según el recientemente publicado “Libro Blanco de la Sociedad Española de Neurología”.
