Por ese motivo, la OMS recomienda que el consumo de sal no supere los cinco gramos diarios, ya que la reducción de un 15% de la ingesta de sal evitaría 8,5 millones de muertos en el mundo. En España, el 80% de la población duplica el consumo de sal recomendado y con ello dispara el riesgo cardiovascular. Por lo que encontrar un sustituto natural de la sal ayudaría a prevenir la hipertensión y las enfermedades del corazón relacionadas con esta patología.
Este es el objetivo del equipo dirigido por del Dr. Jaume Kulisevsky del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, que está desarrollando un proyecto de investigación para determinar los mecanismos con los que los alimentos con sal producen una respuesta cerebral de placer. Como explica el Dr. Kulisevsky, “buscamos la manera de engañar al cerebro para
que la persona perciba el mismo gusto salado y sabroso que un alimento con más contenido en sal. La diferencia es que el nuevo alimento será mucho más sano”.
El estudio se realiza mediante la neuroimagen funcional, una técnica pionera que se aplica por primera vez en estudios de alimentación a través de Resonancia Magnética Funcional y la Neurofisiología, y que permite obtener objetividad, sensibilidad y nuevos datos en este campo.
La investigación, en colaboración con Gallina Blanca Star, se inscribe en el marco del proyecto de investigación en alimentación y salud Henufood, y se centra en un alimento básico de la dieta como la sopa, para posteriormente extrapolarla a nuevos alimentos hasta conseguir esta misma respuesta de placer, pero habiendo eliminado todo o gran parte de su contenido en sodio.
Dieta cardiosaludable
Es importante que las persones que padecen hipertensión lleven una dieta sana y equilibrada y disminuyan el consumo de sal y alimentos que la contengan. Consciente de ello, Gallina Blanca Star, lleva varios años siguiendo las recomendaciones de los expertos y las políticas de salud pública para fomentar unos hábitos de vida saludable. Así, en 2006 la compañía creó la plataforma de Salud y Nutrición desde la que ha impulsado la adaptación de sus productos alimentarios, y entre 2007 y 2009, eliminó del mercado un total de 300 toneladas de sal y 210 toneladas de grasas hidrogenadas de sus productos alimenticios, contribuyendo así a la prevención de los principales factores de riesgo de sufrir enfermedades crónicas.
