La mayor parte del consumo de este medicamento en España, al igual que en otros países, se produce en el ámbito extra hospitalario, en consultas de Atención Primaria, donde alcanza aproximadamente el 90% del total. A su vez, el 85% de este consumo se destina a tratar infecciones respiratorias. Así mismo, España, junto con otros países del Sur de Europa, registra uno de los mayores índices de consumo de antibióticos por habitante.
Sin embargo, el uso de antibióticos tiene un fuerte carácter estacional, concentrado en los meses de noviembre a febrero, es decir, coincidiendo con el período de máxima prevalencia de infecciones respiratorias, la mayoría de ellas virales.
Uso de antibióticos en niños
El mal uso y abuso de los antibióticos, así como la resistencia a los mismos, es un problema de especial importancia en pediatría. En los primeros años de vida se concentran la mayoría de las infecciones respiratorias, cuyo origen es fundamentalmente viral y no son susceptibles, por tanto, de recibir tratamiento antibiótico.
En los cinco primeros años de vida se produce la mayor exposición innecesaria a antibióticos de toda la población general. Así, en el periodo 2001-2005, la resistencia global a la penicilina, en neumococos productores de meningitis y septicemias fue del 45,6% en niños menores en comparación con el 29,2% de la población. Además del problema de la resistencia, los antibióticos, como todos los fármacos, tienen potenciales efectos secundarios y es importante ser consciente de cómo estos efectos pueden afectar al niño. Entre las causas que favorecen el exceso de la prescripción antibiótica por parte de los pediatras y médicos de Atención Primaria se encuentra la presión asistencial así como la presión ejercida por los padres y pacientes.
Los antibióticos más utilizados
El antibiótico más consumido es la amoxicilina-clavulánico (41%) seguido de amoxicilina (21%), ecfuroxima (14%) cefixima, azitromicina, gentamicina, claritromicina, cefaclor y trimetroprim en menor porcentaje.
El uso indiscriminado de los antibióticos y abuso de los mismos es un factor contribuyente en la aparición de resistencias bacterianas, dado que las bacterias poseen mecanismos muy eficientes que les permiten desarrollar resistencia a la práctica totalidad de los antibióticos conocidos. El uso de estos fármacos se está convirtiendo en una práctica cada vez más generalizada, por ello los organismos mundiales que velan por la salud están generando programas y divulgando información científica sobre el uso racional de antibióticos.
