Los síntomas clásicos a los que se asocia popularmente esta enfermedad son los síntomas motores: fundamentalmente temblor, rigidez, acinesia e inestabilidad postural. Pero existen otros síntomas menos conocidos que son los no motores, como alteraciones del estado de ánimo (ansiedad y depresión), alteraciones cognitivas, alteraciones conductuales (impulsiva, compulsiva), trastornos del sueño, síntomas sensitivos (disminución del olfato) y dolor, disfunción del sistema nervioso autónomo y alteraciones dermatológicas.
Un aspecto muy importante a este respecto, es el tratamiento psicoterapéutico y farmacológico de la depresión y la ansiedad que son dos trastornos que aparecen con mucha frecuencia en estos pacientes, concretamente el 50% de los pacientes presenta sintomatología depresiva o ansiosa en un 40%, así como los trastornos conductuales o alteraciones cognitivas, lo que hace referencia a la dificultad de controlar los impulsos que pueden dar lugar a adicciones como la ludopatía, hipersexualidad o las compras compulsivas. Síntomas que es necesario abordar para evitar el agravamiento de los síntomas motores clásicos.
Los tratamientos farmacológicos clásicos pueden ser complementados por una serie de tratamientos muy beneficiosos para esta patología. La terapia ocupacional, por ejemplo, juega un papel decisivo en la calidad de vida de estos pacientes, facilitando su autonomía personal y previniendo la dependencia durante el mayor tiempo posible. Otro aspecto a tratar son las alteraciones del lenguaje que dificultan las relaciones sociales y pueden causar retraimiento o aislamiento social, para lo que el trabajo del logopeda es primordial.
Es habitual que el paciente presente dificultades para dormir, para lo que a parte del tratamiento farmacológico es necesario analizar las características de cada caso para ofrecer pautas de higiene del sueño para contrarrestarlas. La musicoterapia se puede emplear como terapia complementaria dado que el trabajo utilizando ritmos musicales favorece la fluidez del movimiento corporal y las canciones facilitan la repetición de la letra favoreciendo el lenguaje.
Para conocer más en profundidad las repercusiones del Parkinson o tratamientos complementarios, podemos contactar con la Dra. Leticia Pérez del Tío, Psicoterapeuta del Hospital Nisa Pardo de Aravaca.
