Todo va perfecto: clima ideal, buena comida, rutas de aventura inesperada… hasta que tu intestino decide rebelarse. Sí, hablamos de la temida diarrea del viajero: ese “souvenir” inesperado que nadie quiere traer de vuelta. En este artículo te contamos cómo prevenirla, qué llevar en el botiquín y qué hacer si aparece.
La diarrea del viajero, también conocida como “diarrea del turista” o “gastroenteritis del viajero’’, es el problema de salud más común durante los viajes que afecta a millones de personas cada año, especialmente cuando visitas un lugar en el que los hábitos de higiene son diferentes a los tuyos. Este trastorno se adquiere principalmente por la ingestión de alimentos y bebidas contaminadas con bacterias, virus o parásitos que causan diarrea. A nivel mundial, los microorganismos patógenos más frecuentes asociados a la diarrea del viajero son ciertas cepas de Escherichia Coli y Campylobacter, que varían según el área geográfica visitada.
Muy “desagradable”
Afortunadamente, la diarrea del viajero no suele ser grave en la mayoría de las personas, aunque sí desagradable. Los síntomas pueden empezar repentinamente durante el viaje o varios días después del viaje, cuando ya se ha regresado a casa. La mayoría de las personas mejoran sus síntomas en 1 o 2 días sin tratamiento y se recuperan completamente en una semana. Solo los casos más graves en los que se produce una infección bacteriana, suelen requerir atención médica y tratamiento con antibióticos. En la mayoría de las personas, los síntomas más comunes son una frecuencia de tres o más deposiciones blandas al día; necesidad urgente de defecar; calambres estomacales; náuseas; vómitos y/o fiebre.
Cuidado con deshidratarte
Aunque no sea una enfermedad grave, sí que hay que tener cuidado con algunas de sus consecuencias, ya que la diarrea del viajero puede causar la pérdida abundante de líquidos y electrolitos, lo que puede llevar a la deshidratación, sobre todo en los meses de verano y especialmente en niños, ancianos y personas con sistemas inmunitarios debilitados. Los síntomas de una posible deshidratación son: sequedad de boca; sed intensa; micción escasa o nula; mareos o fatiga; cansancio extremo; calambres musculares; y/o piel seca, tirante o arrugada.
Resolver en 5 pasos
- Reponer líquidos: con agua o soluciones de rehidratación oral, algo fundamental para evitar la deshidratación.
- Seguir una dieta astringente: comer alimentos blandos y astringentes, como arroz, pescado blanco, pan blanco, etc. Intentaremos evitar la fibra presente en frutas, verduras y legumbres durante algunos días.
- Evitar alimentos grasos, café, alcohol, lácteos y picantes: estos alimentos pueden empeorar la diarrea.
- Descansar: evitar actividades que nos hagan sudar mucho y enfocarnos en la recuperación.
- Consultar al médico: si la diarrea dura más de 2-3 días, aparece fiebre y sus síntomas no van remitiendo.
Consejos para no amargarte el viaje
- Con respecto al agua: evita el agua del grifo y bebe solo agua embotellada o hervida; no uses hielo, a menos que sepas que está hecho con agua segura; cepíllate los dientes con agua embotellada y evita bebidas con leche no pasteurizada.
- Con respecto a los alimentos: tómalos siempre bien cocidos o cocinados; evita las ensaladas y frutas que no puedas pelar tú mismo; no comas alimentos comprados a vendedores ambulantes, a menos que veas buenas prácticas de higiene; evita los mariscos y las carnes crudas o poco cocinadas.
- Respecto a la higiene personal: lávate las manos frecuentemente con agua y jabón; lleva gel hidroalcohólico cuando no tengas acceso a agua limpia; evita tocarte la cara cuando hayas estado en contacto con superficies o alimentos dudosos; evita los baños en ríos, lagos o piscinas que carezcan de garantía de calidad higiénica.
- Lleva un botiquín de viaje: que contenga sales de rehidratación oral para reponer sales y minerales perdidos y prevenir la deshidratación; medicamentos antidiarreicos para ayudar a controlar la diarrea en caso necesario; y probióticos para ayudar a restablecer la flora intestinal después de la diarrea.
- Ponte al día de las vacunas recomendadas en el país que vas a visitar: recuerda que varias de las enfermedades de transmisión por alimentos y agua como la hepatitis A, la fiebre tifoidea, el cólera y/o diarrea por Escherichia Coli enterotoxigénico), pueden prevenirse con vacunas. Antes de viajar, consulta siempre en tu Centro de Vacunación Internacional más cercano.
Un buen viaje empieza con una buena preparación. No olvides acudir a la farmacia antes de hacer la maleta. Te ofreceremos el mejor consejo farmacéutico para que lo único urgente en tus vacaciones sea… ¡pasarlo bien!





