Actualmente el grupo se está centrando en dos proyectos con distintos tipos de plantas destinados a la alimentación: con moras, y, por otro lado, con tomates y arroz. En este caso, la aplicación de bacterias beneficiosas pretende estimular el mecanismo defensivo de las plantas para lograr una producción mejorada con un alto valor añadido en bioactivos, pero al mismo tiempo reduciendo al máximo la aportación de sustancias agroquímicas a la producción
En el caso de las moras se pretende obtener un alimento con un alto nivel de antioxidantes para prevenir enfermedades degenerativas. Las moras tienen un potencial antioxidante muy alto, pero dependen mucho de estímulos abióticos, como la luz solar, o bióticos como bacterias beneficiosas, que la planta considera una agresión, aunque realmente no la cause ningún daño. Al aplicar los estímulos adecuados (bacterias beneficiosas), se consigue que la composición de la mora sea más homogénea a lo largo del año y sobre todo mucho más eficaz en cuanto a sus propiedades medicinales.
Hay, por lo tanto, varios tipos de estímulo, el grupo estudia fundamentalmente cómo las bacterias que viven con la planta en su estado natural, consiguen que estas mejoren su
producción de sustancias defensivas, que a su vez tienen efectos muy beneficiosos sobre la salud; sustancias con capacidad antibiótica, antioxidante, analgésica, antidepresiva.
El objetivo final es obtener un alimento, que se pueda incorporar a la dieta con facilidad y con un gran poder antioxidante y antidegenerativo. Para ello se modifica mediante biotecnología el funcionamiento de la planta, para lograr prevenir enfermedades degenerativas que van en aumento debido al incremento de la esperanza de vida.
Puesto que la planta es un ser vivo y se adapta al sistema en el que habita, estimulan a la planta para mejorar la producción de moléculas con una determinada aplicación. Además de mejorar la producción, se pretende mejorar la defensa de las plantas para que produzcan una mayor cantidad de sustancias de defensa reduciendo la necesidad de aplicar pesticidas, plaquicidas y fertilizantes, todos altamente contaminantes y peligrosos para salud.
La agricultura es una actividad humana muy contaminante hoy en día, debido a la enorme cantidad de fertilizantes y pesticidas necesarios para mantener la producción de alimentos que necesitamos. Estudios como este permiten un gran ahorro en plaguicidas y otros químicos altamente contaminantes, reduciendo riesgos para la salud.
