-POR COMPASIÓN-
-Vengo contenta pero desconcertada
-¿Como si le hubiese tocado la lotería?
-Ja, ja, ja… algo así
-Verá. Le explico. Tengo un hijo con problemas psíquicos
-Esto sí que es serio
-Y que lo diga
-Comprendo entonces lo de desconcertada, pero… ¿lo de contenta?
-Es que, ¡por fin!, he conseguido que un médico me recete lo que quería
-Y, ¿lo del desconcierto?
-Porque, al parecer, me lo ha dado por compasión
-¿Me enseña la receta?
-A esto vengo precisamente. Tome
-¿A ver? Este medicamento no me suena
-El médico me ha dicho que me lo han de encargar
-Espere que entre en el programa Bot plus informático
-Al parecer es difícil de encontrar
-Creo que ya voy entendiendo. ¿Su hijo sufre de cefaleas?
-Mire, el principal problema de mi hijo es que padece un trastorno bipolar
-Ya me voy centrando
-Cuando se encuentra bien todo es maravilloso, pero las fases agudas son terribles
-Este medicamento que le han recetado no se encuentra autorizado en España
-Me lo imaginaba, porque todo viene de mi hermano que trabaja, como investigador, en EEUU
-Según leo en la pantalla, acaban de terminar los ensayos clínicos
-Pero, no será peligroso…, ¿verdad?
-Mire. Ahora le puedo explicar lo de su desconcierto
-No sabe cómo se lo agradezco
-Me imagino que las crisis de su hijo habrán sido tratadas con diversos fármacos
-Efectivamente
-Pues bien. Cuando determinadas patologías no ceden al tratamiento con los medicamentos convencionales se puede recurrir a lo que se denomina “uso compasivo”
-Ahora entiendo lo del médico, pero no sé a qué viene esa frase
-Procede de la traducción literal del inglés de “compassionate exemption”
-¿Y eso?
-Es que “compasivo” en español se refiere a sentimientos y el uso compasivo de medicamentos es un procedimiento restringido a casos excepcionales
-No entiendo muy bien
-En enfermedades digamos, inusuales, como oncológicas o psiquiátricas, algunos pacientes se pueden acoger a tratamientos con fármacos que a aún no estén comercializados
-¿Y que no se han usado con nadie?
-Este tipo de tratamiento se utiliza por primera vez en el ámbito hospitalario
-¿Por qué?
-Porque en un hospital se puede atajar cualquier efecto secundario
-¿Para qué sirve exactamente este medicamento?
-Para el dolor de cabeza. Es un potente analgésico
-Bien, ¿cuándo puedo venir a recogerlo?
-Su médico de cabecera le entregará un impreso que ha de rellenar
-¿Para qué?
-Para obtener el consentimiento informado del paciente
-¿Nada más?
-¿Su hijo es menor de edad?
-Sí
-Entonces el consentimiento ha de entregarlo su representante legal
-¿Y luego?
-La solicitud ha de llevarla a
-¿Es rápido?
-No, porque hay que tramitarla como medicamento extranjero
-Perdón. ¿Dice usted que este medicamento es para el dolor de cabeza?
-Sí
-Entonces cuando lo solicite pida que manden dos cajas, ya que después de lo que me está contando yo necesitaré una
-Tiene humor
-Hágalo por compasión.
Pedro Caballero-Infante
