Se muestra en estos datos, obtenidos a través de la Red de Médicos Centinela, que aunque la tasa global de incidencia aumenta, todavía se sitúa por debajo del umbral basal establecido para la temporada 2010-2011, que es de 67,4 casos por 100.000 habitantes. La actividad gripal es creciente en nueve de las 17 redes centinela, aunque sólo en Asturias, Cataluña y Ceuta se han alcanzado valores de incidencia de gripe iguales o superiores al umbral basal, mientras que en al menos otras cinco redes centinela se señalan tasas de incidencia gripal muy cerca del umbral basal para esta temporada.
La comunidad más castigada por el virus de la gripe es Asturias, con 119,02 casos por 100.000 habitantes, seguida de Cataluña (70,11), Ceuta (68,66), La Rioja (65,05), Canarias (61,11), Extremadura (56,35), Castilla y León (53,07) y País Vasco (41,9). Por debajo de la media nacional se encuentran Castilla-La Mancha, con 39,41 casos por 100.000 habitantes,
seguida de la Comunidad Valenciana (28,75), Cantabria (28,41), Madrid (26,64), Navarra (25,64), Andalucía (21,66), Aragón (20,23), Melilla (19,22) y Baleares (15,48), mientras que de Galicia y Murcia no se especifican casos en dicha semana.
El aumento de la actividad gripal se traduce en un incremento del virus de la gripe A (H1N1). Desde el inicio de la temporada se han notificado 23 casos graves hospitalizados confirmados por gripe, de los cuales 15 (65%) corresponden a infección por virus H1N1. De los 23 casos, 18 (78%) eran hombres y cinco (22%) mujeres. De las cinco mujeres, una estaba embarazada de 31 semanas. Dos de los casos (9%) eran menores de tres años, 12 (52%) estaban en el rango de 15-44 años y nueve (39%) en el de 45-64 años.
