Por su parte Carmelo Vázquez, catedrático de Psicología y presidente electo de la International Positive Psychology Association, habló de la relación entre la salud y las emociones positivas, dijo que “las personas con un estado de emociones positivas bajas tienen mayor probabilidad de infecciones” y aseguró que “las emociones tienen un papel importante en la salud y que hay indicadores ligados incluso a la mortalidad”. En este sentido Mario Alonso Puig, científico de la Universidad de Harvard, aseguró que emociones como “la desesperanza, la ira o el miedo, afectan al aparato circulatorio y que por el contrario la alegría protege el sistema cardiovascular”. El experto definió además la felicidad como un misterio y
dijo que “los misterios se desvelan no se descubren. Por tanto tenemos que ponernos en unas condiciones adecuadas para que la felicidad se desvele ante nosotros”.
Este congreso supone la continuación del I Congreso Internacional sobre la Felicidad, realizado en octubre de 2010 en Madrid y organizado también por el Instituto Coca- Cola de la Felicidad. El congreso, al que asistieron más de 1.100 personas, contó con la participación del Primer Ministro de Bután, el honorable Jigmi Thinley, cuyo país mide cada año la Felicidad Interior Bruta; del cardiólogo Valentín Fuster; uno de los supervivientes del accidente aéreo de Los Andes, Gustavo Zerbino; la profesora de Psicología de la Universidad de California, Sonja Lyubomirsky; o la alpinista Edurne Pasabán.
